Mientras soñaba Un espacio para compartir todo aquello que se me pase por la cabeza. Pensamientos, viajes, naturaleza, cocina, moda, música... ¡Anímate a soñar conmigo!

viernes, 21 de febrero de 2020

El vuelo de los gansos

Que inspiradora y qué sabia es la naturaleza. A veces, nos rompemos la cabeza buscando ideas nuevas para la mejora en tantas cosas y tenemos el ejemplo al alcance de la mano. Tal es el caso de los modelos migratorios de algunas aves. Se trata, en efecto, de un esquema que evoca muchas sugerencias e ideas relacionadas con el trabajo en equipo, entre otras.Como veremos, también reflexiones acerca de la sociedad en la que vivimos.

Cuando los economistas japoneses Kaname Akamatsu y Saburo Okita propusieron a los políticos de su país, derrotado por la segunda guerra mundial, un modelo de desarrollo inspirado en el vuelo de los gansos -el Ganko-Keitai-, no era un momento muy apto para estas evocaciones, suponemos que les costó lo suyo hacer entender su idea, la cual es sencilla.Los gansos vuelan formando una "V" porque cada pájaro, al batir sus alas, produce un movimiento en el aire que ayuda al ganso que va detrás de él.El vuelo de los gansos y su estructura en «V» es solidaria e integradora de todos los individuos y además es mucho más eficaz porque la unión hace la fuerza.

La idea, sin embargo, es sencilla. Los gansos, cuando emigran a tierras más cálidas en las que pasar el período invernal, avanzan en uve, guiados por uno de ellos. Todos siguen la estela de ese líder, ahorrándose así el esfuerzo de romper cada uno de ellos los aires, si hubieran decidido volar de forma independiente. Akamatsu y Okita pensaban que Japón debería acelerar la recuperación de los desastres de la guerra, apoyando algunas empresas clave, en sectores especiales, para que actuaran con capacidad de arrastre de las demás.

Fuera del mundo empresarial, los gansos y las ocas, que no han estudiado economía ni les preocupa el crecimiento sostenido, cuando emigran, saben hacia dónde van. Lo hacen siempre al mismo lugar, donde, año tras año, generación tras generación, han estado yendo, y en donde colectivamente se sienten seguros de encontrar algunos pastos, el calor suficiente y el mínimo descanso que necesitan hasta que llegue la primavera. Entonces retornarán a las tierras ya desheladas que tuvieron que abandonar para no morirse de hambre y frío, y que, con el rebrotar de la naturaleza, les volverán a proporcionar lo que necesitan para procrear y proseguir su ciclo vital.

Pero antes de esto, los gansos comprueban lo siguiente durante el viaje:que hay una forma de volar que no solo facilita el vuelo individual sino que ayuda al resto a volar, que cada vez que un ganso se sale de la formación y siente la resistencia del aire, se da cuenta de la dificultad de volar solo y de inmediato se reincorpora al grupo, para beneficiarse del poder del compañero que va adelante.Que cuando un líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso toma su lugar. Los gansos que van detrás producen un sonido propio de ellos y lo hacen con frecuencia para estimular a los que van adelante para mantener la velocidad.Cuando un ganso enferma o cae herido, dos de sus compañeros se salen de la formación y lo siguen para ayudarlo y protegerlo, y se quedan con él hasta que esté nuevamente en condiciones de volar o hasta que muere.

Primera Reflexión:
  • Las personas que comparten una dirección común y tienen sentido de equipo pueden llegar a cumplir sus objetivos más fácil y rápidamente porque ayudándonos entre nosotros, los logros son mejores.Cada vez que un ganso se sale de la formación y siente la resistencia del aire, se da cuenta de la dificultad de volar solo y de inmediato se incorpora de nuevo a la fila para beneficiarse del poder del compañero que va adelante.
Segunda Reflexión
  • Si se trabaja en equipo, y a pesar de las dificultades, los conflictos cotidianos, mantenemos en claro el objetivo institucional, el esfuerzo será menor. Por qué se descubre el sentido a la tarea. La pertenencia aumenta y se afianza la coherencia.Cuando el líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los lugares de atrás y otro ganso toma su lugar
Tercera Reflexión:
  • Obtenemos resultados óptimos cuando hacemos turnos para realizar los trabajos difíciles.Los gansos que van detrás, producen un sonido propio de ellos, y hacen esto con frecuencia, para estimular a los que van adelante a mantener la velocidad. Los gansos que van atrás graznan para alentar a los que van adelante a mantener la velocidad.
Cuarta Reflexión:
  • Una palabra de aliento a tiempo ayuda, da fuerza, motiva, produce el mejor de los beneficios. También beneficia escuchar las críticas. El objetivo es mejorar siempre.Finalmente cuando un ganso se enferma o cae herido por un disparo, otros gansos salen de la formación y lo siguen para apoyarlo y protegerlo. Necesitamos fomentar constantemente la solidaridad humana dentro de nuestros equipos. Una de las razones más fuertes de motivación entre las organizaciones la constituye la posibilidad de “llevarme bien con la gente con la que trabajo”, es decir, el compañerismo y la camaradería. Un equipo solidario, que tiende la mano a los miembros que lo necesiten, se convierte en un equipo sólido y de alto rendimiento.
Quinta Reflexión:
  • Si tuviéramos la inteligencia de un ganso, nos mantendríamos siempre uno al lado del otro, ayudándonos y acompañándonos. Esto se llama: TRABAJO EN EQUIPO.
Sexta Reflexión:
  • No todos podemos aportar igual o lo mismo al equipo. Esto es tan interesante... Recuerdo esa fase con Antonio y Manuel, donde yo era un perfil bastante diferente al suyo y como nos compenetrábamos, algunos de ellos eran más técnicos y otros tenían un perfil más funcional, más dedicados a entender la lógica del negocio, cada uno complementaba al de al lado y todos hacíamos de todo. Unos aportan energía y dinamismo, otros aportan experiencia. Unos tenemos aptitudes para el proceso, otros por naturaleza se inclinan más hacia el pensamiento creativo y directivo. Unos tenemos ciertas habilidades y otros, otras. Pero todos somos piezas importantes en el engranaje de nuestra unidad. Es en la diversidad de fortalezas, justamente, en donde radica la fuerza del equipo.
Séptima Reflexión:
  • Con el trabajo en equipo se produce sinergia. Uno más uno no es dos, sino tres o cuatro. El que consigamos mediante el apoyo reducir el esfuerzo en el trabajo y, mediante la rotación del líder, no solo suma, sino que multiplica la motivación, el aprendizaje y la productividad, se facilita el logro de las metas propuestas y el proceso mismo. Al trabajar en equipo, los resultados finales se incrementan, a veces a niveles asombrosos.
Octava Reflexión:
  • Debemos apoyar a nuestros líderes. Los gansos que van detrás del líder van graznando, es decir, emitiendo periódicamente el sonido característico de esas aves. Pero, cosa curiosa, dicen que el que va adelante, el líder (y a veces los que le siguen de cerca en la punta de la uve) no graznan: esos van –literalmente—“con el pico callado”. Las conclusiones de los estudiosos apuntan a que los gansos van dándole ánimos al que va adelante porque el esfuerzo del que va en la punta siempre es mayor. El líder no lleva a nadie delante en su bandada, y por eso él sí debe hacer un mayor esfuerzo al aletear.
Según ese estudio, adelante van los gansos más fuertes aleteando enérgicamente. Atrás van los gansos más viejos, o los más débiles, o los enfermos.

La época actual fomenta la aparición del individualismo, desde el que se refiere al único interés por su persona hasta el individualismo referido a un ego colectivo, tipo pareja, familia. Fuera de aquí no importa y se pasa por encima de ellos con tal de conseguir un fin particular.

Los gansos ha descubierto que es mejor ayudarse unos a otros que competir por ver quién llega primero, Es más razonable ayudarse que destruirse. Es mejor ser compañeros de viaje que hacen más fácil el vuelo que competidores que se obstaculizan y se destruyen.

No nos damos cuenta de que, a la larga, esa forma egoísta de plantear las cosas, acaba siendo perjudicial para todos. Porque la unión hace la fuerza. Cuando un ganso decide volar por su cuenta, olvidándose de los demás, tiene muchas más dificultades en hacerlo.

Nos está pasando que, al ir cada uno a lo suyo, nos estamos perjudicando todos. Nuestra fuerza se multiplicaría si nos ayudásemos unos a otros. Pero no. Cada individuo piensa que los demás son obstáculos, destructores o competidores de su felicidad. De hecho, esto se ha fomentado desde numerosas organizaciones. Porque si, te hablaban de que tenías que trabajar en equipo pero al final tus promociones, objetivos, evaluaciones, tu "biblia corporativa" te decía que tenías que destacar, estar por encima del resto de compañeros, lo que se dice estar en el centro de una campana de Gauss. Como si se tratase de repartir un pastel y pensásemos que lo que se lleva el otro, nos lo quita a nosotros. En vez de darle la vuelta la tortilla y pensar en que o construimos entre todos una casa o no tendremos casa. Son dos formas de ver las cosas. Los gansos nos muestran que beneficios se obtienen con la forma solidaria de proceder.

Los gansos tienen una estrategia colectiva de vuelo. La asunción de responsabilidades se reparte para ejercer el liderazgo de forma que cuando uno se cansa otro le releva. Cuando uno no puede más, es relevado por otro, que tiene que hacer un esfuerzo singular durante un tiempo. El líder vuela al servicio el grupo. No se aprovecha de los demás sino que los sirve. Esa forma de asumir la responsabilidad es positiva para todos, no solo para quien la ejerce. El relevo hace que todos puedan aportar ese servicio al grupo.Esto pasa tan poco... yo lo he visto en dos ocasiones, con mi compañero de fatigas Antonio durante varios años, en los que estábamos llevando de manera bicéfala un equipo (cuyos integrantes, también estaban siempre pendientes del otro, en la mejor época con Alfieri, Nati, Jorge, Vanesa...) y con otro equipo reciente, de chicos jóvenes ( Jaime, Lau, Javi, Fer y Ado) donde cada uno dejaba de hacer algo para apoyar a la persona o personas que pudieran entregar valor al cliente. Una experiencia maravillosa, puede sonar a un artículo en linkedin cualquiera, pero cuando lo vives desde dentro alguna vez, te das cuenta de como esto redunda en el equipo, en el rodaje, en la manera de adelantarte a las necesidades. Básicamente también es dar con gente que sienta empatía. 

Cuando el líder está como uno más en el grupo, sabe lo que es ser un líder y cuando está ejerciendo el liderazgo sabe lo que es estar como uno más en el grupo. No creo que unos hayan nacido para el liderazgo y otros para la obediencia sino que todos hemos nacido para ayudarnos mutuamente en funciones diferentes.

El sonido que emiten los gansos sirve de estímulo y de aliento a los demás. Frente al uso de la palabra para destruir, desanimar, criticar y demoler, existe la posibilidad de utilizarla para alentar, ayudar y estimular a los demás. Los gansos se animan a través de los sonidos que vienen a decir: estamos juntos, ánimo, adelante…

Me gusta, sobre todo, de esta maravillosa lección, la ayuda que el grupo presta a quien flaquea o enferma. La actitud de abandonarlos a su suerte es propia de grupos desalmados. La atención a los que tienen problemas es un signo de la categoría moral de las sociedades. Sería más fácil dejar que quien flaquea o enferma, caiga y se pierda. Los demás podrían seguir sin ese peso, esfuerzo. Decidir acompañarlos hasta que se incorporan al grupo o mueren, significa velar por la dignidad de cada individuo.


Ayudar a los débiles, a los enfermos, a los discapacitados es un modo de construir un grupo inteligente y solidario. En una ciudad hecha para los niños, piensa Francesco Tonucci, pueden habitar enfermos, mujeres embarazadas, discapacitados, ancianos… En el vuelo de los gansos están todos, no solo los más fuertes, los más sanos, los que vuelan mejor.
«La ciencia ha descubierto que los gansos vuelan formando una «V» porque cuando cada ave bate sus alas, produce un movimiento en el aire que ayuda al ganso que va detrás de ella. Volando en «V», toda la bandada aumenta por lo menos en 71% más su poder de vuelo, que si cada ave lo hiciera sola (…)
Si tuviéramos la inteligencia de un ganso, nos mantendríamos siempre uno al lado del otro, ayudándonos y acompañándonos»
¿Cómo nos hemos dejado engañar durante miles de años de que la ley del más fuerte, la competitividad, el egoísmo y el individualismo es lo mejor para la sociedad? 
No sé si los gansos coincidirán en todo con el concepto de trabajo en equipo que se impulsa desde las organizaciones, pero es posible que sigan las mismas reglas (o nosotros, sin saberlo, las de ellos). Podemos ser diez personas y trabajar en grupo. O podemos ser diez personas en nuestra unidad, y trabajar en equipo. La diferencia entre una y otra será perfectamente obvia en los resultados: Trabajando en equipo producimos más, con menos esfuerzo, y con mayor satisfacción.
“Un Trabajo en Equipo es un grupo de personas altamente comunicativas, con diferentes trasfondos, habilidades y aptitudes, con un propósito en común, que están trabajando juntas para lograr objetivos claramente identificados”.

viernes, 10 de enero de 2020

Tarta de crema de orujo

La tarta que hoy os traigo es un poquito más elaborada que las que suelo traer al blog, más que nada porque lo hice en porciones individuales, ingredientes un poco diferentes, tampoco es muy díficil, pero lleva tiempo. Pero es que nunca la había probado y desde entonces, ha pasado a ser mi favorita. Da igual lo llena que esté, que si esta tarta está cerca, tengo que probarla.
La primera vez que la probé fue en el restaurante El Llagar de Titi en Asturias y desde entonces lo he probado en algún otro sitio, también en Asturias y nos ha enamorado, por eso, a pesar de ser un poco más laboriosa, me he decidido a hacerla.


Nosotros somos de tomarnos de vez en cuando un chupitín de crema de orujo u otra marca comercial siempre que no tenemos que conducir y la verdad, esto combinado con el café soluble en tarta queda espectacular, ya me lo diréis. 
Por cierto, es una tarta fría. ¿Y como hacemos las porciones individuales para que no se desparrame todo? Pues aquí os doy la muestra de como lo hice, que yo no tenía ni idea, cogí un molde de emplatar, lo rodee con este rollo de PVC para pastelería y le puse un celo para mantenerlo e ir montando las distintas capas. Creo que lo veréis mejor en fotos.
Por cierto, salen como unas ocho raciones de estas, perfectas para una comida familiar.

Ingredientes:
Para la base de galleta:
12 galletas digestivas
75 gramos de mantequilla derretida.

Para la crema de orujo 
250 ml de nata para montar
250 gramos de queso Mascarpone
100 ml de crema de orujo, en nuestro caso del Monasterio de Corias, como debe ser.
100 gramos de azúcar
1 yogur griego
5 hojas de gelatina 
15 ml de leche caliente para disolver la gelatina

Para la gelatina de café
125 ml de agua 
1 cucharada de café soluble
1 cucharada de azúcar
2 hojas de gelatina

Elaboración:
Ponemos las galletas digestive en un vaso de batidora para triturarlas.Trituramos las galletas hasta que quede un polvo fino.Las galletas trituradas las llevamos a un bol y ahí le añadimos la mantequilla derretida y mezclamos muy bien para que se vaya formando una mezcla maleable. 
Ahora, colocamos en la base del molde la mezcla de galletas y mantequilla, aplastamos bien para formar la base de la tarta.En mi caso, lo que os decía, cogí un molde de emplatar, lo rodee con el plastico, lo pegué y para que fuese quedando prensada la masa, como no tenía otro artilugio, tiré del culo de un vaso para aplastarlo. A continuación, metemos en el frigorífico una hora mínimo para que se solidifique. 



Mientras tenemos la base en la nevera vamos hidratando las hojas de gelatina en agua fría durante unos 4 minutos. Para disolverlas y agregarlas a la crema las mezclaremos en un vaso con una par de deditos de leche caliente. Introducimos las hojas en la leche caliente y mezclamos muy bien hasta que se disuelvan.



Mezclamos el queso Mascarpone, el yogur griego, el azúcar, la gelatina que hemos hidratado previamente y la crema de orujo. Tiene que quedar una crema homogénea sin grumos.















Montamos la nata. Para que monte bien, la nata debe de estar fría y el recipiente igual. Para ello, metí el recipiente como 15 minutos en el congelador y la nata llevaba ya un buen rato en la nevera. Para montar la nata usé la batidora con las varillas, también se puede hacer en un robot, pero a mi se me acumulaban cosas y preferí tirar de otra y lavar luego para poder ir despejando la cocina.


Agregamos la crema de queso y orujo a la nata montada. Mezclamos con movimiento envolventes para que no se baje la nata y quede una crema buenísima. Sacamos el molde de la nevera y vertemos la crema encima de la base de galleta. Lo metemos 4 horas otra vez en el frigo para que se cuaje bien la tarta. 



Para la gelatina de café: ponemos un cazo al fuego el agua, el azúcar y el café soluble, cocemos hasta que se haya disuelto el azúcar y quitamos del fuego. Incorporamos la gelatina que ya tendríamos hidratada y escurrida como antes hemos hecho con las otras hojas, removemos muy bien hasta que se disuelva y dejamos enfriar un poquito. Vertemos por encima de nuestra tarta de queso que hemos sacado de la nevera y volvemos a introducir en la nevera otra hora para que se solidifique la gelatina y listo.
Y este es el resultado final.No le añadí nada y a lo mejor parece un poco soso, pero está de vicio.

Consejos:
Para que la nata monte bien, metemos previamente el molde unos minutos en el congelador o nevera, es fundamental que el recipiente y la nata estén bien fríos.
Fijaros bien si compráis la gelatina, la hay en láminas y la hay en polvo. Yo en esta receta he usado láminas pero también en otra lo usé en polvo. Varían los gramos y las concentraciones, yo busqué en internet equivalencias para poder usar la de polvo, pero tiene su encanto. Por asegurar, yo tiré por las láminas. Para mi gusto, creo que le sobraba un poco de gelatina, porque lo prefiero más mousse, pero quienes la probaron quedaron encantados, no me dijeron nada del punto de la tarta.
Para mi gusto, está mejor de un día para otro, porque va como asentando el sabor y está un pelín más intenso.



martes, 24 de diciembre de 2019

Nevaditos

¡Hola de nuevo! Aunque estos pastelitos se comen ya todo el año, parece que al ser un tipo de mantecados lo identificamos más con estas fiestas navideñas. Es por ello, porque llega la cercanía de Navidad y me apetece usar los cortapastas, que tenéis la receta de hoy. Bueno, y porque nos gustan a todos, sobre todo a mi maridín, hay que mimarlo un poco de vez en cuando.Los de toda la vida que hemos comido son los reglero, para mí las mejores pastas de andar por casa, mis favoritas. Os pongo el enlace a nevaditos, pero el surtido es un clásico.

Como todas las recetas del blog son fáciles, fáciles y con ingredientes de andar por casa, sin complicaciones. 


Esta receta se puede hacer de manera tradicional o con un robot. En mi caso, utilicé el robot pero más que nada por comodidad, porque se integren bien los ingredientes y por tiempo, que nunca me sobra. En mi caso la hice con la MCC de Lidl, pero el tiempo y pasos son iguales para una Thermomix y para una Mambo creo que habría que aumentar unos segundillos, pero serían los mismos pasos. Por lo visto la Mambo tiene un tiempo de retardo al inicio, por eso lo digo. Por cierto, de las polémicas que se han visto sobre cada un modelo, revisad bien. Yo estoy supercontenta con mi máquina, llevo no sé 6 meses o más y no he tenido percance. Pero es que tengo familiares que tienen la Mambo y encantados y la Thermomix, y también. Lo que pasa por ahí es que hay mucho cafre suelto y luego las redes lo utilizan según sus intereses. Que casualidad que ahora que viene Navidad y se avecinan este tipo de regalos aparezcan según que noticias. Y, hay que ver en algunos sitios las burradas en contra de la seguridad personal que ves. Seamos críticos, por Dios, y no nos creamos todo lo que leamos en titulares. Si quereis comparativas entre máquinas, os invito a revisarlo en un canal que sigo mucho, que es el de Yiya en la cocina, es magnífica, tiene estos tres robots y más maquinas y le saca el jugo y la crítica a todos. Os dejo a continuación los pasos a seguir para hacer los nevaditos.

Ingredientes:
200g de manteca de cerdo
120 ml de vino blanco
60g de azúcar
1 pizca de sal
500g de harina 
Azúcar glass

Elaboración robot:
Derretimos la manteca en el robot, para lo cual echamos los 200 g de manteca de cerdo en el robot a 37ºC en velocidad espiga en Thermomix o en velocidad 3 en MCC durante unos 5 minutos.

Esperamos a que pare para poder abrir y comprobar el estado de la manteca derretida. Volvemos a cerrar y vamos añadiendo, por el vocal, el vino, la harina, la sal y, poco a poco, la harina también en velocidad espiga. 


Elaboración modo tradicional:
Empezamos por derretir la manteca de cerdo. Podemos hacerlo a baño maría o directamente en el microondas durante unos segundos.Una vez derretida, la mezclamos con el azúcar y la sal. Añadimos el vino y mezclamos bien.
Añadimos la harina al bol y removemos la masa con un tenedor hasta que nos quede con una textura más o menos granulada.
Acabamos trabajando los ingredientes con la mano hasta formar una bola.
Aplastamos la bola con la mano hasta que nos quede aplanada, la envolvemos con papel film o como yo, que intento reducir el plástico, la tapamos con un plato que cubra el bol, y la dejamos 2 horas en el frigo hasta que adquiera dureza.
Retiramos la masa del frigo y la colocamos entre dos papeles de horno.
Con un rodillo de cocina aplanamos la masa hasta conseguir una plancha de unos 2 o 3 cm. de grosor.
Con el cortante que más nos guste hacemos las porciones de los nevaditos. Los guardaremos en el frigo hasta que vuelvan a adquirir dureza.
recalentamos el horno a 175º C.
Colocamos los nevaditos directamente sobre una bandeja de horneado. Los cocinamos durante 15 minutos en la bandeja del medio del horno.
Cada horno como siempre os digo es un mundo. No lo conoce nadie mejor que vosotros, los 15 minutos son orientativos (lo que ha necesitado mi horno), así que mejor hasta que vemos que comienzan a dorarse por los bordes. De unos 15 a 20 minutos.
Retiramos los nevaditos del horno y los colocamos sobre una reijilla hasta que se enfríen totalmente.
A medida que los vamos colocando los espolvorearemos con azúcar glass estando aun calientes.
Podremos disfrutar en cualquier momento del día de unos nevaditos de categoría. Por eso es mejor prepararlos con antelación a las fiestas, y guárdadlos en una caja hermética. A mi modo de ver, están mejor un día después o un rato largo después de hacerlos, es como que coge mejor el sabor.
Debes ponerlos en 2 alturas y colocad papel vegetal entre ellas. Así tendréis unos 20 mantecados nevaditos perfectos para sorprender a vuestras visitas en Navidad.



viernes, 20 de diciembre de 2019

Charla sobre la Actitud de Victor Küppers at TEDxAndorralaVella



¿Cuántas veces hemos oído eso de que la actitud hace mucho? Pues esta charla de Victor Küppers te demuestra que, con un talante adecuado, puedes conseguir aquello que te propongas. Vivir con entusiasmo, efectivamente, es un arte y todos tenemos al alcance de la mano el aprender a escoger la actitud que tomamos ante múltiples circunstancias. 

Para elegir la mejor actitud en cada momento hay que hacerse estas dos preguntas: ¿cómo puedo ser una persona mejor? Y ¿cómo puedo ayudar a los demás?” ¡No te lo pienses más e invierte solo 20 minutos en ver esta charla!
La actitud es la clave del cambio personal y ese es el hilo conductor de una charla brillante que con unos divertidos ejemplos te enseñará “qué tipo de bombilla eres”.
Tal y como Víctor Küppers nos cuenta, estamos rodeados de personas que son serias, correctas y profesionales. Pero luego hay otras, que a parte de ser muy serias, muy correctas y muy profesionales, generan una sensación increíble en los demás.Y yo he conocido alguna de esas personas, que dices, buah, es increíble, casualmente estoy pensando en tres mujeres, una que conozco desde hace un año, otra que conocí ya hará como 7, 8 pero que ahora tengo muy lejos, cruzando un océano; las dos son personas con las que trabajé y que me resultan inspiradoras por su coraje, por sus ganas, por su energía y por su empatía. La tercera es una persona que lleva tiempo ayudándome en casa y que conocí hace casi 11 años en unas circunstancias de crisis personal, económica, etc, pero que nunca ha dejado de luchar y siempre con una sonrisa. 

¿Cuál es el secreto del éxito?
Ser agradecido. Pararse a valorar lo que uno tiene. Si en un momento dado pierdes la alegría, coge un papel y un boli y escribe 20 cosas fantásticas que tengas en la vida, todos las tenemos.
Ponerse ilusiones. Si uno no las tiene, se las tiene que poner. Y es que lo mejor de la vida es gratis. Párate a pensarlo. No se trata de hacer cosas extraordinarias sino de disfrutar de las pequeñas cosas ordinarias.
En la vida, las cosas son como son, no como nos gustaría que fuesen. Y no podemos cambiar las circunstancias pero siempre podemos elegir nuestra actitud y cómo afrontarlas. Esa es nuestra pequeña gran libertad.- Victor Küppers

"Cuando pierdo el ánimo, lo pierdo todo", dijo, y sostuvo que en España "estamos muy tarados" porque "cuesta mucho ver a gente sonreír; cada vez hay menos gente alegre". Y una de las razones es el entorno: "si hiciéramos una lista de las palabras que más hemos escuchado en los últimos años serían crisis, paro, corrupción, déficit y recortes", y a todo eso se suman los problemas del trabajo o los de la gente que ha perdido su trabajo. Frente a todo eso, él dice que "hay dos opciones: resignarse o luchar contracorriente para vivir con ilusión, con alegría, lo que, por supuesto, es muchos más difícil pero se puede hacer y vale la pena".

Asimismo, Küppers animó a cuidar lo más importante, que son las relaciones humanas, con cariño y tiempo; a ser amable, porque es una fuente de felicidad; a relativizar los problemas distinguiendo entre dramas (enfermedades graves, muerte de seres queridos, problemas económicos graves) y circunstancias a resolver, que son todas las demás, y que deberíamos tomarnos con más alegría.

Y es que todos los días salimos a la calle y nos enfrentamos a esta realidad, porque los seres humanos captamos sensaciones pero también las transmitimos, él hace una comparación, somos como bombillas, algunas transmiten mucha luz pero en cambio otras van fundidas. Por eso es tan importante tener una buena actitud, para poder transmitir nuestra propia luz. Todos encontramos de vez en cuando esas personas que dice Kuppers, de ole, ole y ole. Pienso también en el profesor de mi hija, es comentado por muchos padres porque tiene ese don, esa motivación y esas ganas y energía positiva y ganas de enseñar, de gusto por su vocación, que te atraen irremediablemente.

Küppers resume todo ello en la fórmula siguiente:
Valor = (C + H) x A
La C se corresponde con nuestros conocimientos, qué sabemos, qué experiencia académica tenemos…
La H son nuestras habilidades, es decir, con lo que se nos da bien, en lo que destacamos.
Y finalmente como multiplicador a la suma de nuestros conocimientos y habilidades tenemos la actitud. Al fin y al cabo la gente que nos rodea nos quiere y nos valora por nuestra actitud, por cómo nos comportamos con ellos y por nuestra forma de entender la vida. 
Finalmente otro factor para dar sentido a nuestra vida es poner ilusión en todo lo que hagamos, ya que sin ilusión estamos perdidos, debemos ilusionarnos, poner alegría y disfrutar de todo, especialmente de las cosas más ordinarias, ya que estas son las que en la mayoría de las ocasiones menos se aprecian aunque sean parte de nuestro día a día, es decir, que debemos dar valor a todo lo que hacemos, de las cosas más simples también se puede disfrutar, y mucho.

jueves, 21 de noviembre de 2019

Empanadillas de manzana y canela

La receta que hoy os traigo no puede ser más sencilla ni traer un olor más asturiano. Sencilla porque no me complico la vida y lo que más tarda, que es la masa, tiro de la ya preparada para empanadillas. Y asturiano, porque pocas cosas evocan tanto mi tierra como el olor a manzana asada o cocinada. Y es que los postres con manzana son de mis favoritos, desde la manzana asada con un poco de azúcar que tomábamos en otoño a una tarta de manzana y como no, unas empanadillas de manzana y canela como es este caso. 


En esta receta, el contraste entre la textura crujiente de las empanadillas y el sabor de la compota de la manzana, con su textura más líquida es impresionante, pero para bien, una maravilla para disfrutar. 

Ingredientes:
Masa para empanadillas Buitoni (la compré en el mercadona)
3 manzanas reineta (la receta original pone golden, pero para postres para mi la mejor es esta variedad) 
200 gr de azúcar
100 ml de agua
40 gr de harina de maíz
2 cucharaditas de canela

Elaboración:
El primer paso de esta receta es la elaboración de la compota de manzana. Lo primero que vamos a hacer es pelar las manzanas y las vamos a cortar en trozos muy pequeñitos. En una cazuela echamos estos taquitos junto con el azúcar y a esta mezcla le vamos a añadir también las cucharadas de canela.

Esto ponemos a fuego medio bajo durante aproximadamente 5 minutos. Pasado ese tiempo, en un vaso de agua fría diluimos la maicena y cuando esté bien diluida se lo incorporamos a nuestra mezcla.Removemos un minuto o dos la misma y reservamos hasta que enfríe totalmente.

Una vez se hayan enfriado, comenzamos a coger obleas, las abrimos y en cada una iremos colocando un poquito de la compota de manzana. Para ayudaros a cerrar bien la empanadilla y que le de esas marcas características, ayudaros de un tenedor, yo usé uno pequeño de críos de plástico, que es más flojo, pero sin lógica ninguna, usad mejor uno de acero.
 

En una cazuela profunda añadimos aceite de girasol o aceite suave y a temperatura alta las freímos 30 segundos, les damos la vuelta otro poco y pasado el tiempo la sacáis y colocáis sobre papel absorbente.
Y con esto, ya podéis disfrutar de unas deliciosas empanadillas de manzana, a mi me encantan calientes ¿y a ti?


sábado, 5 de octubre de 2019

Reflexión sobre el miedo

Después de un intervalo en el que el blog volvió a pasar por recetas, rutas, naturaleza, es hora de retomar esos momentos de reflexión, en los que nos bajamos un poco de las carreras del día a día y hacemos introspección.Creo que esos pequeños momentos en los que nos bajamos de la vida y pensamos de verdad en nuestros actos o en los de otros que nos rodean, pueden traernos enseñanzas muy útiles para continuar mejorando como persona o ayudando a otros a mejorar.

Hoy nos toca hablar del MIEDO. Una de las emociones básicas, que compartimos con los animales. Es una emoción que cumple un papel fundamental: la supervivencia. ¿Qué pasaría si viviéramos sin miedo? Solo existe una posibilidad: moriríamos. Sin miedo, viviríamos de forma tan temeraria que pondríamos en peligro nuestra vida y moriríamos a los pocos días de no tener miedo. El miedo tiene una utilidad muy importante en nuestra vida. Nuestro gran problema con el miedo, es que convivimos con miedos disfuncionales. Esto es cuando nuestras creencias e interpretaciones hacen que sintamos miedo de forma disfuncional, es decir, lo que ocurre a consecuencia de sentir ese miedo es aún peor que lo que ocurriría si no lo sintiéramos. Esto pasa, por ejemplo, cuando no hacemos lo que deseamos, algo que puede ser realmente importante para nuestra vida, porque tenemos miedo de lo que pueda ocurrir si lo hacemos (viajar, hablar en público, etc).

Si gestionamos de manera disfuncional el miedo, nos limitará y no avanzaremos, nos sentiremos frustrados y decepcionados con nosotros mismos. ¿Como podemos afrontar esta situación? Pues planteándonos que nos gustaría vivir y no vivimos por miedo, en que se basan estos miedos.¿Son creencias?¿Son cosas del pasado?¿Qué podrías hacer para que no te afectase ese miedo? La idea es que estas cuestiones te lleven a hacer las cosas que quieres a pesar de tus miedos. Antiguamente, sentíamos miedo ante la presencia de un animal salvaje, hoy este animal es dar mi opinión en un equipo de trabajo, cambiar de entorno de trabajo, de lugar de residencia, pedirle salir a una persona, etc. Son situaciones que nos hacen huir, bloquearnos o atacar, percibimos muchas situaciones como peligrosas y provocan en nosotros respuestas defensivas, de barrera, que impiden que consigamos nuestros objetivos y cambios en nuestra vida.

Pues todo este manifiesto o rollo que os he soltado, tiene que ver con el vídeo objeto de esta entrada, que creo que invita a reflexionar sobre todo ello y que incluye ejemplos muy habituales de consecuencias derivadas de tomar decisiones basadas en el miedo. No aporta soluciones, pero te invita a pensar que tu puedes ser, hacer y tener lo que desees, controlando primero tu miedo a actuar y siendo tu y no tu miedo el que controle tu vida y decisiones.

El resumen de este video sería la frase siguiente:
El miedo es la enfermedad más sutil y destructiva de todas las enfermedades humanas. Doctor Smiley Blanton
Espero que lo disfrutéis y me hagáis llegar vuestros comentarios. ¿Soñamos?

viernes, 20 de septiembre de 2019

Rollitos de pavo en salsa de zanahoria al Jerez

La receta que os traigo hoy trae la ayuda del famoso robot del Lidl que dicen es similar a la Thermomix. Nosotros estamos super contentos con ella, nos sirve de apoyo para reducir al mínimo los cacharros a utilizar en la comida y para minimizar el tiempo que le dedicas a la misma, todo ello sin perder un ápice de sabor. Al final del todo os pongo la elaboración tradicional, por si gustáis probar.
Ingredientes:
6 Filetes de pavo (500 gr aprox)
Jamon en lonchas finas
Lonchas de queso a gusto (yo queso tierno Entrepinares, del Mercadona)
4 zanahorias
1 tomate
1 cebolleta
1 ajo
60 ml aceite
120 ml vino dulce tipo Jerez
300 ml agua
Sal y pimienta a gusto
Patatitas pequeñas lavadas con piel (400 gr aprox)

Elaboración con el robot:
Introducimos todas las verduras troceadas en el vaso. Picamos las mismas 7 segundos a velocidad 7 y, una vez pasado este tiempo, bajamos los restos con la espátula. Añadimos el aceite y seleccionamos el menú predeterminado rehogar subiendo el tiempo a 10 minutos y bajando la temperatura a 100° sin cubilete.
Mientras, podemos ir haciendo los rollitos de pavo con el jamon y el queso. Como eran gruesos los aplané un poco con un rodillo. Los enrollamos sobre si mismos y los envolvemos en papel film apto para cocinar, los apretamos bien y los colocamos en el cestillo. 
Luego lavamos y cortamos las patatas, las embadurnamos de aceite y de sal y las colocamos encima de los rollitos de pavo en el cestillo. Por último, añadimos a la jarra el agua, el vino, la sal y la pimienta. 

Para triturar la salsa resultante, pulsamos con velocidad progresiva de 5 a 10 varios segundos en el vaso, nos advertira de la velocidad con un líquido caliente, cuidado de no subir mucho tiempo la temperatura sin el cubilete o saltará. 

Colocamos el cestillo con los rollos sobre el vaso y tapamos con tapa normal con cubilete, programando todo durante 25 minutos, 120º a velocidad 2. Una vez finalizado el tiempo solo nos queda emplatar y disfrutar de este delicioso plato.

Elaboración tradicional:
Introducimos todas las verduras troceadas en una olla en la cual hayamos añadido el aceite y sofreímos a fuego medio hasta que se dore la cebolla.
Mientras, vamos haciendo los rollitos de pavo con el jamon y el queso, los enrollamos sobre si mismos y los envolvemos en papel film apto para cocinar, los apretamos bien.
Por último, añadimos a la olla con la salsa el agua, el vino, la sal y la pimienta, las dejamos al fuego unos cinco minutos y a continuación, trituramos la salsa resultante. 
Colo camos en la salsa los rollitos de pavo y luego, tras lavar y cortar las patatas y embadurnarlas de aceite y sal, las colocamos por encima de esos rollitos de pavo. Dejamos hacer 25 minutos a fuego muy suave y vamos comprobando si la carne está hecha.
Espero os guste, es muy fácil y a los niños (sobre todo a los grandes) les encanta.¿Soñamos?



miércoles, 31 de julio de 2019

Tarta de queso La Viña

Os traigo hoy una de las tartas de queso más famosas. Es conocida como la tarta de queso La Viña porque es la receta que se elabora en el restaurante de San Sebastián "La Viña". He de deciros que la fama es más que merecida,  ya que seguramente nos encontremos con la mejor tarta de queso que hayamos probado, pero es que encima también puede ser de las más fáciles de preparar.

A ver, según la veis para nada os resulta atractiva, parece hasta un poco rústica y "de andar por casa" pero os aseguro que es deliciosa y es que los japoneses y los alemanes visitan el local por la fama mundial que ha adquirido esta tarta.

Es la típica tarta que encima, tiene el añadido de que está mejor de un día para otro, por lo que si tenemos alguna celebración, podemos tenerla preparada.

Pero lo mejor de todo, es que es facilísima, solo es mezclar ingredientes y llevarla al horno, sin más.Es ideal para los que os queréis iniciar en esto de la repostería, o queréis cumplir con quien os invita a su casa con un postre de 10.

La receta que yo preparé es la original del restaurante, sirve para 10 - 12 raciones y da para un molde de 26 cm alto. Como la textura que tiene una vez la sacas del horno es gelatinosa, como un flan, lo mejor es usar un molde desmontable, de estos que abren por un lateral, para evitar que se nos abra al sacarla.

Ingredientes:
400 g de azúcar
7 huevos M
1kg de queso Philadelphia (4 envases)
500 ml de nata para montar 35% mg
20 g de harina

Elaboración:
Es conveniente que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente. En un bol amplio empezamos mezclando con una batidora de varillas el azúcar con los huevos hasta obtener una masa densa. A continuación echamos el queso crema. Lo mezclamos primero con una lengua y después con la misma batidora. Veremos que la masa es muy espesa. Terminamos con la nata y volvemos a batir. Cuando ya estén todos los ingredientes integrados, añadimos la harina que tamizamos a través de un colador y volvemos a batir por última vez.

Precalentamos el horno a 200º unos quince minutos antes.Si tenéis vaso batidor o robot de cocina, lo añadís todo y batís para mezclar bien.Si lo hacéis a mano, batimos lo huevos con el azúcar, añadimos la nata y el queso a temperatura ambiente hasta mezclar todo bien.

Debido a que no lleva base de galleta como la mayoría de tartas de queso, necesitamos papel de horno para desmoldarla con facilidad. Para ello, mojamos levemente una de las caras del papel, justo la que va pegada al molde y ajustamos bien la lámina a la base y paredes del recipiente. Volcamos la masa dentro. Colocamos el recipiente en la bandeja y en la posición más baja del horno.

Horneamos durante aproximadamente 50 min  y dejamos hacerse con el calor del horno otros 15 minutos. Si veis que la parte de arriba se está dorando mucho, podéis colocar un papel de aluminio por encima, sigue horneando pero no dora más la superficie.
Cuando sacamos la tarta bajará de volumen y tendrá una consistencia como de flan, pero es lo normal. Dejaremos que se atempere durante dos horas. Pasado este tiempo, la tarta coge cuerpo pero es conveniente que repose un mínimo de otras dos horas más en la nevera o fuera de ella, antes de desmoldarla. Yo la tuve toda la noche en la nevera después de las dos primeras horas y al día siguiente estaba perfecta de textura y sabor.

Notas:
Podéis acompañarla con cualquier tipo de mermelada, aunque sola es la mejor opción ya que es una tarta ya de por sí con mucho aporte calórico.¿Os ha gustado? ¿Soñamos?

viernes, 12 de julio de 2019

Rima XXVIII

Cuando entre la sombra oscura,
perdida una voz murmura
turbando su triste calma,
si en el fondo de mi alma
la oigo dulce resonar,
dime: ¿es que el viento en sus giros
se queja, o que tus suspiros
me hablan de amor al pasar?


























Cuando el sol en mi ventana
rojo brilla a la mañana,
y mi amor tu sombra evoca,
si en mi boca de otra boca
sentir creo la impresión,
dime: ¿es que ciego deliro,
o que un beso en un suspiro
me envía tu corazón?

Y en el luminoso día
y en la alta noche sombría,
si en todo cuanto rodea
al alma que te desea,
te creo sentir y ver,
dime: ¿es que toco y respiro
soñando, o que en un suspiro
me das tu aliento a beber?

Gustavo Adolfo Bécquer


miércoles, 26 de junio de 2019

Papi, ¿tienes tiempo?

Papi ¿Cuánto ganas? Dijo el pequeño con voz tímida fijando sus expresivos ojos en su agotado padre que llegaba del trabajo.

 -"No me molestes, hijo. ¿No ves que vengo muy cansado?"
 -"Pero, papi. Dime por favor ¿Cuánto ganas?" Insistió.
 -"sesenta euros al día". Respondió el hombre irritado con tal de quitárselo de encima.
 – El niño se cogió su saquito y le dijo: "Papi, ¿Me prestas treinta euros?"

El padre monto en cólera y tratando con brusquedad al niño, le dijo: – "Así que para eso querías saber cuánto gano. Vete a dormir y no me estés molestando, muchacho aprovechado".
Ya había caído la noche cuando el padre se puso a meditar sobre lo ocurrido. El incidente lo hizo sentirse culpable. Tal vez su hijo quería comprar algo… Había estado muy ocupado en el trabajo últimamente y no estaba al tanto de los acontecimientos del hogar. Queriendo descargar su conciencia dolida, se asomó a la habitación del pequeño.
 -"Hijo ¿Estas dormido?" El niño abrió los ojos a medias. "Aquí tienes el dinero que me pediste. ¿Para qué lo querías?"
 – El hijo metió la manita debajo de su almohada y saco varios billetes arrugados. – Es que quería completar lo que me faltaba. ¿Me vendes un día de tu tiempo? Tengo ganas de estar contigo. De hablar contigo. A veces me siento muy solo. Y tengo envidia de otros chicos que hablan con su padre... 


Este cuento me lo regalo como madre. Y es que cada circunstancia es un mundo pero muchas veces nos dejamos llevar por la rutina, las obligaciones y parece que dedicar tiempo a los hijos es perderlo, olvidándonos de jugar con ellos, compartir sus miedos y alegrías, su tiempo para ser escuchados y sentirse "importantes" (¿no os habéis fijado en un niño cuando centras toda la atención en él? Se hinchan como pavos y les cuesta hasta terminar las frases de la emoción).

Nuestra sociedad está montada de tal modo que las responsabilidades, el trabajo y la casa nos absorbe, dejando poco tiempo para compartir con los hijos. También existen esos padres que parecen no querer llegar nunca a casa para encontrarlos ya dormiditos o a punto y tener su momento de tranquilidad....

Es importante que todos los días los papás se propongan hacer un huequito en sus agendas para sus hijos, ya que si no lo hacen los hijos sufrirán por ello. En ocasiones, se hace complicado darle a los hijos esa calidad de tiempo, ya que ¿quién tienes ganas de jugar con ellos o ponerse hacer tareas después de un día largo de trabajo?, pero sin embargo, hay que hacerlo, ¡ellos os necesitan!

Los niños de padres tan ocupados sufren de carencias de afecto y autoestima. Y crecen sin modelos paternos teniendo tendencia a seguir estereotipos equivocados. Es ahí cuando oímos a padres decir: "pero no entiendo tiene buenas ropas, un buen coche, estudia en un buen colegio, ¡se lo dimos todo!". Siii, todo menos lo más importante.., ¡tiempo!

Pregúntate cuántas conversaciones, aparte de: "No te pelees con tu hermano", "Recoge la habitación", y "Siéntate bien en la mesa", has tenido esta semana con tus hijos. Pasa tiempo con ellos y no los oigas.., ¡escúchalos!

Y hasta aquí mi propósito de hoy, es una pena ver como muchos padres se centran tanto en sus obligaciones que se olvidan de la que corresponde como padres... y de repente ves cuanto han crecido tus hijos.