Mientras soñaba Un espacio para compartir todo aquello que se me pase por la cabeza. Pensamientos, viajes, naturaleza, cocina, moda, música... ¡Anímate a soñar conmigo!
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sábado, 25 de diciembre de 2021

Solo Una Mas


Solo Una Mas

Dime, ¿cuánto pesa un copo de nieve? -preguntó un gorrión a una paloma.

Nada de nada, le contestó.

Entonces, si es así debo contarte una historia, dijo el gorrión:

Estaba yo posado en la rama de un abeto, cerca de su tronco, cuando empezó a nevar. No era una fuerte nevada ni una ventisca furibunda. Nada de eso.

Nevaba como si fuera un sueño, sin nada de violencia. Y como yo no tenía nada mejor que hacer, me puse a contar los copos de nieve que se iban asentando sobre los tallitos de la rama en la que yo estaba. Los copos fueron exactamente 3.741.952. Al caer el siguiente copo de nieve sobre la rama que, como tú dices, pesaba nada de nada, la rama se quebró.

Dicho esto, el gorrión se alejó volando.

Y la paloma, toda una autoridad en la materia desde la época de Noé, quedó cavilando sobre lo que el gorrión le contara y al final se dijo:

Tal vez esté faltando la voz de una sola persona más para que la solidaridad se abra camino en el mundo.




Kurt Kauter


Este cuento nos recuerda que cada pequeño copo de nieve cuenta, que cada voz cuenta, que cada esfuerzo cuenta; aunque podamos pensar que nuestra voz o nuestro esfuerzo son demasiado pequeños para hacerse notar"


domingo, 14 de marzo de 2021

Los clavos

Esta es la historia de un muchachito que tenía muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta.


El primer día, el muchacho clavó 37 clavos detrás de la puerta. Las semanas que siguieron, a medida que el aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta.
Descubrió que era más fácil controlar su genio que clavar clavos detrás de la puerta.
Llegó el día en que pudo controlar su carácter durante todo el día. Después de informar a su padre, éste le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter.
Los días pasaron y el joven pudo finalmente anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta. Su padre lo tomó de la mano y lo llevó hasta la puerta.
Le dijo:
- "Has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta. Nunca más será la misma. Cada vez que tu pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves."

Lo que esta historia intenta transmitirnos es que cuando dices o haces cosas con mal genio, enfadado, con mal carácter, por mucho que trates de arreglarlo, el daño hecho, la herida que queda es difícil de sanar u olvidar, tal como esos agujeros en la puerta. Ya no importará tanto que pidas perdón porque las palabras hieren del mismo modo que una herida física. 


Cuantas veces por el día a día ocupados y con una lista de tareas interminable no contestamos a nuestros familiares o amigos con malos modos por el estrés, haciéndoles daño. A ver si este cuento nos hace fijarnos más en este punto e intentamos mejorarlo.

¿Os ha gustado? ¿Soñamos?

viernes, 26 de febrero de 2021

Toma una sonrisa - Mahatma Gandhi

¿Quien no sueña con ser el protagonista de grandes cosas, buenas historias que dejen huella en ti y en los demás? Igual lo que tenemos que hacer es ponernos otro prisma y ver la cantidad de pequeñas cosas, sencillas en las que poder ayudar. 

Esa señora en la calle perdida o en una estación de tren y que no sabe utilizar las nuevas máquinas para sacar un billete, agradeciendo a las personas que te rodean, mimándolos por los detalles o simplemente, sacándoles una sonrisa en estos días grises que nos acompañan... Pues sobre esto va un poco el post de hoy, no pude menos que intentar contagiar un poquito de esta poesía en nuestro día a día... 

Toma una sonrisa

Toma una sonrisa, regálala a quien nunca la ha tenido.

Toma un rayo de sol, hazlo volar allá en donde reina la noche. 

Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro. 

Toma una lágrima, ponla en el rostro de quien nunca ha llorado.

Toma la valentía, ponla en el ánimo de quien no sabe luchar.

Descubre la vida, nárrala a quien no sabe entenderla.

Toma la esperanza, y vive en su luz.

Toma la bondad, y dónala a quien no sabe donar.

Descubre el amor, y hazlo conocer al mundo.

Mahatma Gandhi




viernes, 21 de febrero de 2020

El vuelo de los gansos

Que inspiradora y qué sabia es la naturaleza. A veces, nos rompemos la cabeza buscando ideas nuevas para la mejora en tantas cosas y tenemos el ejemplo al alcance de la mano. Tal es el caso de los modelos migratorios de algunas aves. Se trata, en efecto, de un esquema que evoca muchas sugerencias e ideas relacionadas con el trabajo en equipo, entre otras.Como veremos, también reflexiones acerca de la sociedad en la que vivimos.

Cuando los economistas japoneses Kaname Akamatsu y Saburo Okita propusieron a los políticos de su país, derrotado por la segunda guerra mundial, un modelo de desarrollo inspirado en el vuelo de los gansos -el Ganko-Keitai-, no era un momento muy apto para estas evocaciones, suponemos que les costó lo suyo hacer entender su idea, la cual es sencilla.Los gansos vuelan formando una "V" porque cada pájaro, al batir sus alas, produce un movimiento en el aire que ayuda al ganso que va detrás de él.El vuelo de los gansos y su estructura en «V» es solidaria e integradora de todos los individuos y además es mucho más eficaz porque la unión hace la fuerza.

La idea, sin embargo, es sencilla. Los gansos, cuando emigran a tierras más cálidas en las que pasar el período invernal, avanzan en uve, guiados por uno de ellos. Todos siguen la estela de ese líder, ahorrándose así el esfuerzo de romper cada uno de ellos los aires, si hubieran decidido volar de forma independiente. Akamatsu y Okita pensaban que Japón debería acelerar la recuperación de los desastres de la guerra, apoyando algunas empresas clave, en sectores especiales, para que actuaran con capacidad de arrastre de las demás.

Fuera del mundo empresarial, los gansos y las ocas, que no han estudiado economía ni les preocupa el crecimiento sostenido, cuando emigran, saben hacia dónde van. Lo hacen siempre al mismo lugar, donde, año tras año, generación tras generación, han estado yendo, y en donde colectivamente se sienten seguros de encontrar algunos pastos, el calor suficiente y el mínimo descanso que necesitan hasta que llegue la primavera. Entonces retornarán a las tierras ya desheladas que tuvieron que abandonar para no morirse de hambre y frío, y que, con el rebrotar de la naturaleza, les volverán a proporcionar lo que necesitan para procrear y proseguir su ciclo vital.

Pero antes de esto, los gansos comprueban lo siguiente durante el viaje:que hay una forma de volar que no solo facilita el vuelo individual sino que ayuda al resto a volar, que cada vez que un ganso se sale de la formación y siente la resistencia del aire, se da cuenta de la dificultad de volar solo y de inmediato se reincorpora al grupo, para beneficiarse del poder del compañero que va adelante.Que cuando un líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso toma su lugar. Los gansos que van detrás producen un sonido propio de ellos y lo hacen con frecuencia para estimular a los que van adelante para mantener la velocidad.Cuando un ganso enferma o cae herido, dos de sus compañeros se salen de la formación y lo siguen para ayudarlo y protegerlo, y se quedan con él hasta que esté nuevamente en condiciones de volar o hasta que muere.

Primera Reflexión:
  • Las personas que comparten una dirección común y tienen sentido de equipo pueden llegar a cumplir sus objetivos más fácil y rápidamente porque ayudándonos entre nosotros, los logros son mejores.Cada vez que un ganso se sale de la formación y siente la resistencia del aire, se da cuenta de la dificultad de volar solo y de inmediato se incorpora de nuevo a la fila para beneficiarse del poder del compañero que va adelante.
Segunda Reflexión
  • Si se trabaja en equipo, y a pesar de las dificultades, los conflictos cotidianos, mantenemos en claro el objetivo institucional, el esfuerzo será menor. Por qué se descubre el sentido a la tarea. La pertenencia aumenta y se afianza la coherencia.Cuando el líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los lugares de atrás y otro ganso toma su lugar
Tercera Reflexión:
  • Obtenemos resultados óptimos cuando hacemos turnos para realizar los trabajos difíciles.Los gansos que van detrás, producen un sonido propio de ellos, y hacen esto con frecuencia, para estimular a los que van adelante a mantener la velocidad. Los gansos que van atrás graznan para alentar a los que van adelante a mantener la velocidad.
Cuarta Reflexión:
  • Una palabra de aliento a tiempo ayuda, da fuerza, motiva, produce el mejor de los beneficios. También beneficia escuchar las críticas. El objetivo es mejorar siempre.Finalmente cuando un ganso se enferma o cae herido por un disparo, otros gansos salen de la formación y lo siguen para apoyarlo y protegerlo. Necesitamos fomentar constantemente la solidaridad humana dentro de nuestros equipos. Una de las razones más fuertes de motivación entre las organizaciones la constituye la posibilidad de “llevarme bien con la gente con la que trabajo”, es decir, el compañerismo y la camaradería. Un equipo solidario, que tiende la mano a los miembros que lo necesiten, se convierte en un equipo sólido y de alto rendimiento.
Quinta Reflexión:
  • Si tuviéramos la inteligencia de un ganso, nos mantendríamos siempre uno al lado del otro, ayudándonos y acompañándonos. Esto se llama: TRABAJO EN EQUIPO.
Sexta Reflexión:
  • No todos podemos aportar igual o lo mismo al equipo. Esto es tan interesante... Recuerdo esa fase con Antonio y Manuel, donde yo era un perfil bastante diferente al suyo y como nos compenetrábamos, algunos de ellos eran más técnicos y otros tenían un perfil más funcional, más dedicados a entender la lógica del negocio, cada uno complementaba al de al lado y todos hacíamos de todo. Unos aportan energía y dinamismo, otros aportan experiencia. Unos tenemos aptitudes para el proceso, otros por naturaleza se inclinan más hacia el pensamiento creativo y directivo. Unos tenemos ciertas habilidades y otros, otras. Pero todos somos piezas importantes en el engranaje de nuestra unidad. Es en la diversidad de fortalezas, justamente, en donde radica la fuerza del equipo.
Séptima Reflexión:
  • Con el trabajo en equipo se produce sinergia. Uno más uno no es dos, sino tres o cuatro. El que consigamos mediante el apoyo reducir el esfuerzo en el trabajo y, mediante la rotación del líder, no solo suma, sino que multiplica la motivación, el aprendizaje y la productividad, se facilita el logro de las metas propuestas y el proceso mismo. Al trabajar en equipo, los resultados finales se incrementan, a veces a niveles asombrosos.
Octava Reflexión:
  • Debemos apoyar a nuestros líderes. Los gansos que van detrás del líder van graznando, es decir, emitiendo periódicamente el sonido característico de esas aves. Pero, cosa curiosa, dicen que el que va adelante, el líder (y a veces los que le siguen de cerca en la punta de la uve) no graznan: esos van –literalmente—“con el pico callado”. Las conclusiones de los estudiosos apuntan a que los gansos van dándole ánimos al que va adelante porque el esfuerzo del que va en la punta siempre es mayor. El líder no lleva a nadie delante en su bandada, y por eso él sí debe hacer un mayor esfuerzo al aletear.
Según ese estudio, adelante van los gansos más fuertes aleteando enérgicamente. Atrás van los gansos más viejos, o los más débiles, o los enfermos.

La época actual fomenta la aparición del individualismo, desde el que se refiere al único interés por su persona hasta el individualismo referido a un ego colectivo, tipo pareja, familia. Fuera de aquí no importa y se pasa por encima de ellos con tal de conseguir un fin particular.

Los gansos ha descubierto que es mejor ayudarse unos a otros que competir por ver quién llega primero, Es más razonable ayudarse que destruirse. Es mejor ser compañeros de viaje que hacen más fácil el vuelo que competidores que se obstaculizan y se destruyen.

No nos damos cuenta de que, a la larga, esa forma egoísta de plantear las cosas, acaba siendo perjudicial para todos. Porque la unión hace la fuerza. Cuando un ganso decide volar por su cuenta, olvidándose de los demás, tiene muchas más dificultades en hacerlo.

Nos está pasando que, al ir cada uno a lo suyo, nos estamos perjudicando todos. Nuestra fuerza se multiplicaría si nos ayudásemos unos a otros. Pero no. Cada individuo piensa que los demás son obstáculos, destructores o competidores de su felicidad. De hecho, esto se ha fomentado desde numerosas organizaciones. Porque si, te hablaban de que tenías que trabajar en equipo pero al final tus promociones, objetivos, evaluaciones, tu "biblia corporativa" te decía que tenías que destacar, estar por encima del resto de compañeros, lo que se dice estar en el centro de una campana de Gauss. Como si se tratase de repartir un pastel y pensásemos que lo que se lleva el otro, nos lo quita a nosotros. En vez de darle la vuelta la tortilla y pensar en que o construimos entre todos una casa o no tendremos casa. Son dos formas de ver las cosas. Los gansos nos muestran que beneficios se obtienen con la forma solidaria de proceder.

Los gansos tienen una estrategia colectiva de vuelo. La asunción de responsabilidades se reparte para ejercer el liderazgo de forma que cuando uno se cansa otro le releva. Cuando uno no puede más, es relevado por otro, que tiene que hacer un esfuerzo singular durante un tiempo. El líder vuela al servicio el grupo. No se aprovecha de los demás sino que los sirve. Esa forma de asumir la responsabilidad es positiva para todos, no solo para quien la ejerce. El relevo hace que todos puedan aportar ese servicio al grupo.Esto pasa tan poco... yo lo he visto en dos ocasiones, con mi compañero de fatigas Antonio durante varios años, en los que estábamos llevando de manera bicéfala un equipo (cuyos integrantes, también estaban siempre pendientes del otro, en la mejor época con Alfieri, Nati, Jorge, Vanesa...) y con otro equipo reciente, de chicos jóvenes ( Jaime, Lau, Javi, Fer y Ado) donde cada uno dejaba de hacer algo para apoyar a la persona o personas que pudieran entregar valor al cliente. Una experiencia maravillosa, puede sonar a un artículo en linkedin cualquiera, pero cuando lo vives desde dentro alguna vez, te das cuenta de como esto redunda en el equipo, en el rodaje, en la manera de adelantarte a las necesidades. Básicamente también es dar con gente que sienta empatía. 

Cuando el líder está como uno más en el grupo, sabe lo que es ser un líder y cuando está ejerciendo el liderazgo sabe lo que es estar como uno más en el grupo. No creo que unos hayan nacido para el liderazgo y otros para la obediencia sino que todos hemos nacido para ayudarnos mutuamente en funciones diferentes.

El sonido que emiten los gansos sirve de estímulo y de aliento a los demás. Frente al uso de la palabra para destruir, desanimar, criticar y demoler, existe la posibilidad de utilizarla para alentar, ayudar y estimular a los demás. Los gansos se animan a través de los sonidos que vienen a decir: estamos juntos, ánimo, adelante…

Me gusta, sobre todo, de esta maravillosa lección, la ayuda que el grupo presta a quien flaquea o enferma. La actitud de abandonarlos a su suerte es propia de grupos desalmados. La atención a los que tienen problemas es un signo de la categoría moral de las sociedades. Sería más fácil dejar que quien flaquea o enferma, caiga y se pierda. Los demás podrían seguir sin ese peso, esfuerzo. Decidir acompañarlos hasta que se incorporan al grupo o mueren, significa velar por la dignidad de cada individuo.


Ayudar a los débiles, a los enfermos, a los discapacitados es un modo de construir un grupo inteligente y solidario. En una ciudad hecha para los niños, piensa Francesco Tonucci, pueden habitar enfermos, mujeres embarazadas, discapacitados, ancianos… En el vuelo de los gansos están todos, no solo los más fuertes, los más sanos, los que vuelan mejor.
«La ciencia ha descubierto que los gansos vuelan formando una «V» porque cuando cada ave bate sus alas, produce un movimiento en el aire que ayuda al ganso que va detrás de ella. Volando en «V», toda la bandada aumenta por lo menos en 71% más su poder de vuelo, que si cada ave lo hiciera sola (…)
Si tuviéramos la inteligencia de un ganso, nos mantendríamos siempre uno al lado del otro, ayudándonos y acompañándonos»
¿Cómo nos hemos dejado engañar durante miles de años de que la ley del más fuerte, la competitividad, el egoísmo y el individualismo es lo mejor para la sociedad? 
No sé si los gansos coincidirán en todo con el concepto de trabajo en equipo que se impulsa desde las organizaciones, pero es posible que sigan las mismas reglas (o nosotros, sin saberlo, las de ellos). Podemos ser diez personas y trabajar en grupo. O podemos ser diez personas en nuestra unidad, y trabajar en equipo. La diferencia entre una y otra será perfectamente obvia en los resultados: Trabajando en equipo producimos más, con menos esfuerzo, y con mayor satisfacción.
“Un Trabajo en Equipo es un grupo de personas altamente comunicativas, con diferentes trasfondos, habilidades y aptitudes, con un propósito en común, que están trabajando juntas para lograr objetivos claramente identificados”.

miércoles, 26 de junio de 2019

Papi, ¿tienes tiempo?

Papi ¿Cuánto ganas? Dijo el pequeño con voz tímida fijando sus expresivos ojos en su agotado padre que llegaba del trabajo.

 -"No me molestes, hijo. ¿No ves que vengo muy cansado?"
 -"Pero, papi. Dime por favor ¿Cuánto ganas?" Insistió.
 -"sesenta euros al día". Respondió el hombre irritado con tal de quitárselo de encima.
 – El niño se cogió su saquito y le dijo: "Papi, ¿Me prestas treinta euros?"

El padre monto en cólera y tratando con brusquedad al niño, le dijo: – "Así que para eso querías saber cuánto gano. Vete a dormir y no me estés molestando, muchacho aprovechado".
Ya había caído la noche cuando el padre se puso a meditar sobre lo ocurrido. El incidente lo hizo sentirse culpable. Tal vez su hijo quería comprar algo… Había estado muy ocupado en el trabajo últimamente y no estaba al tanto de los acontecimientos del hogar. Queriendo descargar su conciencia dolida, se asomó a la habitación del pequeño.
 -"Hijo ¿Estas dormido?" El niño abrió los ojos a medias. "Aquí tienes el dinero que me pediste. ¿Para qué lo querías?"
 – El hijo metió la manita debajo de su almohada y saco varios billetes arrugados. – Es que quería completar lo que me faltaba. ¿Me vendes un día de tu tiempo? Tengo ganas de estar contigo. De hablar contigo. A veces me siento muy solo. Y tengo envidia de otros chicos que hablan con su padre... 


Este cuento me lo regalo como madre. Y es que cada circunstancia es un mundo pero muchas veces nos dejamos llevar por la rutina, las obligaciones y parece que dedicar tiempo a los hijos es perderlo, olvidándonos de jugar con ellos, compartir sus miedos y alegrías, su tiempo para ser escuchados y sentirse "importantes" (¿no os habéis fijado en un niño cuando centras toda la atención en él? Se hinchan como pavos y les cuesta hasta terminar las frases de la emoción).

Nuestra sociedad está montada de tal modo que las responsabilidades, el trabajo y la casa nos absorbe, dejando poco tiempo para compartir con los hijos. También existen esos padres que parecen no querer llegar nunca a casa para encontrarlos ya dormiditos o a punto y tener su momento de tranquilidad....

Es importante que todos los días los papás se propongan hacer un huequito en sus agendas para sus hijos, ya que si no lo hacen los hijos sufrirán por ello. En ocasiones, se hace complicado darle a los hijos esa calidad de tiempo, ya que ¿quién tienes ganas de jugar con ellos o ponerse hacer tareas después de un día largo de trabajo?, pero sin embargo, hay que hacerlo, ¡ellos os necesitan!

Los niños de padres tan ocupados sufren de carencias de afecto y autoestima. Y crecen sin modelos paternos teniendo tendencia a seguir estereotipos equivocados. Es ahí cuando oímos a padres decir: "pero no entiendo tiene buenas ropas, un buen coche, estudia en un buen colegio, ¡se lo dimos todo!". Siii, todo menos lo más importante.., ¡tiempo!

Pregúntate cuántas conversaciones, aparte de: "No te pelees con tu hermano", "Recoge la habitación", y "Siéntate bien en la mesa", has tenido esta semana con tus hijos. Pasa tiempo con ellos y no los oigas.., ¡escúchalos!

Y hasta aquí mi propósito de hoy, es una pena ver como muchos padres se centran tanto en sus obligaciones que se olvidan de la que corresponde como padres... y de repente ves cuanto han crecido tus hijos.


sábado, 2 de febrero de 2019

El árbol de los problemas

Un carpintero me había contratado para que le ayudase a reparar una vieja granja, y ya habíamos terminado nuestro primer día de trabajo. Su sierra eléctrica se había estropeado y había perdido más de una hora de trabajo en intentar arreglarla, por otro lado su viejo camión se negaba a arrancar.
Mientras lo llevaba a su casa en mi coche, el carpintero se sentó en silencio. Una vez llegamos a su casa, me invitó muy cordialmente a pasar a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo unos instantes frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos. Cuando la puerta se abrió ocurrió una sorprendente transformación, su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa. Tras compartir un refresco con ellos, el carpintero me acompaño a mi coche, y al pasar por el pequeño árbol, sentí la curiosidad de preguntarle acerca de lo que había hecho hacia unos instantes antes de entrar.

¡Oh! – Exclamo con determinación – Ése que ves allí es mi árbol de los problemas. Como se que no puedo evitar tener problemas en el trabajo, no significa que dichos problemas me los tenga que traer a casa. Lo que es seguro que los problemas no pertenecen ni a mi casa, ni a mi esposa y mucho menos a mis pequeños hijos. Así que cada día que vuelvo, justo antes de entrar en caso cuelgo todos mis problemas en el árbol. Luego, por la mañana, los recojo otra vez. Lo divertido es – exclamo sonriente – que cuando salgo por la mañana a recogerlos, ni remotamente hay tantos problemas como los que recuerdo haber colgado la noche anterior.

Autor desconocido.

Los problemas y como convivir con ellos

¿Como convivir con mis problemas?
¿Cómo hago para convivir con mis problemas?

Que hermosa forma de asimilar lo que muchos nos tomamos a drástico. Los problemas siempre existen y hay que aprender a convivir con ellos. Uno puede intentar muchas cosas, invertir mucha de su energía en planificar y organizar, pero finalmente los problemas se presentan igual. Nuestro aprendizaje en esta vida pasa por dejar fluir las cosas y aprender a aceptar todo cuento nos sucede.





viernes, 2 de noviembre de 2018

No Dejes Pasar Las Oportunidades

Un hombre recibió una noche la visita de un ángel, quien le comunicó que le esperaba un futuro fabuloso. Se le daría la oportunidad de hacerse rico, de lograr una posición importante y respetada dentro de la comunidad y de casarse con una mujer muy hermosa.

Ese hombre se pasó la vida esperando que los milagros prometidos llegasen, pero nunca lo hicieron, así que al final murió solo y pobre.

Cuando llegó a las puertas del cielo vio al ángel que le había visitado tiempo atrás y protestó:

-Me prometiste riqueza, una buena posición social y una bella esposa. ¡Me he pasado la vida esperando en vano!

-Yo no te hice esa promesa, replicó el ángel, te prometí la oportunidad de riqueza, una buena posición social y una esposa hermosa.

El hombre estaba realmente intrigado. “No entiendo lo que quieres decir”, confesó.

-¿Recuerdas que una vez tuviste la idea de montar un negocio, pero el miedo al fracaso te detuvo y nunca lo pusiste en práctica? El hombre asintió con un gesto.

-Al no decidirte, unos años más tarde se le dio la idea a otro hombre que no permitió que el miedo al fracaso le impidiera ponerla en práctica. Recordarás que se convirtió en uno de los hombres más ricos del reino.

-También recordarás, prosiguió el ángel, aquella ocasión en que un terremoto asoló la ciudad, derrumbó muchos edificios y miles de personas quedaron atrapadas en ellos. En aquella ocasión tuviste la oportunidad de ayudar a encontrar y rescatar a los supervivientes, pero no quisiste dejar tu hogar, solo por miedo a que los muchos saqueadores que había te robasen tus pertenencias. Así que ignoraste la petición de ayuda y te quedaste en casa. El hombre asintió con vergüenza.

-Esa fue tu gran oportunidad de salvarle la vida a cientos de personas, con lo que hubieras ganado el respeto de todos ellos, continuó el ángel.

-Por último, ¿recuerdas aquella hermosa mujer pelirroja, que te había atraído tanto? La creías incomparable a cualquier otra y nunca conociste a nadie igual. Sin embargo, pensaste que tal mujer no se casaría con alguien como tú y para evitar el rechazo, nunca llegaste a proponérselo.

El hombre volvió a asentir, pero ahora con lágrimas.

-Si amigo mío, ella podría haber sido tu esposa, dijo el ángel. Y con ella se te hubiera otorgado la bendición de tener hermosos hijos y multiplicar la felicidad en tu vida.

A todos se nos ofrece a diario muchas oportunidades, pero muy a menudo -como el hombre de la historia- las dejamos pasar por nuestros temores e inseguridades.

Pero tenemos una ventaja sobre el hombre del cuento.

¡Aún estamos vivos!





domingo, 27 de mayo de 2018

Cuanto más perdido, más imaginación

Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso desde el primer momento se procuró un chivo expiatorio para encubrir al culpable.
El hombre fue llevado a juicio, ya conociendo que tendría escasas o nulas chances de escapar al terrible veredicto ¡la horca!
El juez también complotado cuidó no obstante de dar todo el aspecto de un juicio justo, por ello dijo al acusado:
-Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de Él tu destino. Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente. Tu escogerás y será la mano del Dios la que decida tu destino.
Por supuesto el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda “culpable”, y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa.
No había escapatoria. El juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados. Éste respiró profundamente y quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca lo engulló rápidamente.
Sorprendidos e indignados los presentes, le reprocharon airadamente:
-Pero, ¿qué hizo? Y ahora, cómo vamos a saber el veredicto?
-Es muy sencillo- respondió el hombre. Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que me tragué-.
Con rezongos y bronca mal disimulada debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.
Moraleja: Sea creativo. Cuando todo parezca perdido, use la imaginación. “En los momentos de crisis sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”.

En momentos de crisis es cuando nuestro ingenio se agudiza y las ideas fluyen con más intensidad. La escasez de recursos, la velocidad de los acontecimientos, la incertidumbre continua, nos lleva a salir de nuestro centro de confort y a ser más creativos. Qué fácil es decirlo y como cuesta hacerlo, pero se gana, siempre ganas conocimiento y experiencia. 


martes, 28 de noviembre de 2017

Philips - Everyday Hero

Si seguís mi blog ya sabéis lo que me gustan estos anuncios diferentes que llegan al corazón. Si os han gustado el resto, este os encantará. Además, con el toque de héroe un poco torpe que tiene Spiderman... ¿Os quedáis a echarle un vistazo?




Philips nos demuestra que cualquiera de nosotros puede ser un superhéroe a través de pequeños gestos a lo largo del día, como el curioso Spiderman que quiere hacer felices a unos niños en el hospital. Pero aunque seas un superhéroe no puedes llegar tarde a los sitios, y aquí empieza la odisea del protagonista del spot de Philips, llegar a tiempo a su cometido.

Bajo el lema de “Siempre hay una forma de hacer la vida mejor” , Philips nos presenta sus nuevos productos para el bienestar y salud con un comercial divertido y tierno inspirado en una historia real de un limpiador de ventanas que se disfrazaba para contentar a los niños de un hospital.

Moraleja: Extraemos del anuncio una clara apelación a la sonrisa, a la emotividad, y una acción desencadenante hacia un mundo mejor. Todos podemos hacer de súper héroes en algún momento para hacerle la vida, más llevadera a quién la necesite.


jueves, 5 de octubre de 2017

La piedra

La piedra....
El distraído, tropezó en ella.
El violento, la usó como proyectil.
El emprendedor, la usó para construir.
El campesino, cansado, la usó como asiento.
El niño, la usó como juguete.
Drummond, la usó como inspiración.
David, la usó para matar a Goliat.
Y Miguel Ángel, sacó de ella una bella escultura.
En todos estos casos, la diferencia no estuvo en la piedra sino en el hombre.
No existe "piedra" en tu camino que, la mayoría de las veces, no puedas aprovechar para tu propio crecimiento.......
 



miércoles, 19 de julio de 2017

El alpinista

Desesperado por conquistar el Aconcagua inició su travesía, después de años de preparación, quería la gloria para el solo, por tanto decidió subir sin compañeros.
Subiendo se le hizo tarde, pero no se preparó para acampar. Siguió subiendo decidido a llegar a la cima, y le oscureció. La noche cayó con gran rapidez en lo alto de la montaña, no se veía absolutamente nada, todo estaba negro, ninguna visibilidad, no había luna y las estrellas estaban cubiertas por las nubes.
En un acantilado, a sólo 100 metros de la cima, se resbaló . . . caía a una velocidad vertiginosa, sólo podía ver veloces manchas oscuras y la terrible sensación de ser absorbido por la gravedad.
Seguía cayendo. La angustia era cada vez mayor, en ese instante se le pasaron por la mente gratos, y no tan gratos momentos de la vida, pensaba que iba a morir.
De repente sintió un tirón muy fuerte que casi lo parte en dos.Como todo alpinista experimentado, había clavado estacas de seguridad con candados a una larguísima soga que lo amarraba de la cintura.
En esos momentos de quietud, suspendido en el aire, no le quedó más que gritar: Por favor
ayúdenme . . . 
De repente una voz grave, como salida de la nada contestó: ¿ Que quieres que haga ? 
Él respondió: Sálveme
La voz grave contestó a su vez :¿ Realmente crees que pueda salvarte ?
Por supuesto, respondió el alpinista. 
Entonces, suelta la cuerda que te sostiene . . . 
Se hizo el silencio . . .El hombre quedó inmóvil, se aferró aún más a la cuerda y reflexionó . . .
Cuenta la leyenda que a la mañana siguiente la patrulla de búsqueda y salvamento encontró al escalador casi muerto. La mano la tenía totalmente congelada y le quedaba apenas un hilo de vida, el alpinista pudo salvar su vida, paradójicamente aferrado a su soga… a menos de un metro del suelo. Si se hubiese soltado hubiese podido regresar por su propio pie al refugio pero no lo hizo por temor a perder su vida.


A veces, no soltar es la muerte.
A veces la vida está relacionada con soltar lo que alguna vez nos salvó.
Soltar las cosas a las cuales nos aferramos intensamente creyendo que tenerlas es lo que nos va a seguir salvando de la caída.
Todos tenemos una tendencia a aferrarnos a las ideas, a las personas y a las vivencias. Nos aferramos a los vínculos, a los espacios físicos, a los lugares conocidos, con la certeza de que esto es lo único que nos puede salvar. Creemos en “lo malo conocido”, como aconseja el dicho popular.
Y aunque intuitivamente nos damos cuenta de que aferrarnos a esto significará la muerte, seguimos anclados a lo que ya no sirve, a lo que ya no ésta, temblando por nuestras fantaseadas consecuencias de soltarlo.

domingo, 21 de mayo de 2017

Conmovedor Comercial Tailandés

Definitivamente, me estoy haciendo fan de este tipo de anuncios tailandeses. El que os traigo hoy se trata de un anuncio de la compañía Thai Life Insurance, que trata acerca de que obtienen las personas que hacen el bien por las personas que le rodean. El vídeo se llama Unsung hero y ha tenido más de cuatro millones de visitantes. La idea que transmite es de que se puede hacer un mundo un poco mejor con pequeñas acciones diarias. 



Finalmente, la compañía de seguros –cuyos anuncios se caracterizan por la ternura- hace pública la moraleja del vídeo: "(El que hace algo por los demás) No obtiene nada, no se hará más rico, no saldrá en televisión, Lo que recibe son emociones. Experimenta la felicidad. Consigue un entendimiento más profundo. Siente el amor. Recibe lo que no se puede comprar con dinero. Hace que el mundo sea más bello. ¿Y en tu vida? ¿Qué es lo que más deseas?".

viernes, 24 de marzo de 2017

A Star Wars Story

Este video que os incluyo hoy es una iniciativa del grupo Globe Telecom (filipino) en colaboración con Lucas films para recaudar fondos para la construcción de un hospital de Filipinas y remodelar el área de pediatría. Ofrecen recompensas de Star Wars por los donativos. 

Pero os dejo el vídeo avisandoos de que puede resultar al inicio gracioso y luego tendrá algún momento conmovedor... Disfrutadlo y luego lo comentamos:


El video titulado ‘#CreateCourgae – Rogue One: A Star Wars Story’, muestra a dos hermanos camino a la escuela.Vemos que uno de ellos utiliza siempre un casco de Stormtropper -personaje famoso de la saga de Star Wars- y su acompañante una sudadera que simula otro de los androides.

Así es como la protagonista día tras día llega a la escuela, causando cierta extrañeza entres sus compañeros, pero vemos que no solo en la escuela, sino en su casa, cuando juega, sigue usando el casco.

La sorpresa final es cuando descubrimos que es una niña con problemas respiratorios. Lo descubrimos cuando ella se quita la máscara cuando sus compañeros, solidarizándose con ella, van todos con casco a clase ese día y ella se lo quita emocionada. El mensaje del comercial es Crea Coraje. Crea Maravillas.  Una buena forma de intentar concienciarnos de las enfermedades infantiles y como las sufren. Una maravilla de anuncio.

jueves, 19 de enero de 2017

El bambú japonés

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante.

También es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas: ''¡Crece, maldita seas!''.

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo trasforma en no apto para impacientes. Siembras la semilla, la abonas y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad, no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas estériles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un periodo de sólo seis semanas, la planta de bambú crece... ¡más de 30 metros!

¿Tarda sólo seis semanas en crecer?
¡No! La verdad es que se toma siete años para crecer y seis semanas para desarrollarse. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú genera un complejo sistema de raíces que le permiten sostener el crecimiento que vendrá después.

En la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

Quizá por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados a corto plazo abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta. Es tarea difícil convencer al impaciente de que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.

De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creeremos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante.

En esos momentos (que todos tenemos), recordemos el ciclo de maduración del bambú japonés. Y no bajemos los brazos ni abandonemos por no ver el resultado esperado, ya que sí está sucediendo algo dentro de nosotros: estamos creciendo, madurando.

No nos demos por vencidos, vayamos gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que nos permitirán sostener el éxito cuando éste, al fin, se materialice.

El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación. Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.

Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

El tiempo es oro y eso hace que las esperas se conviertan en pesadillas, poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos. Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, desarrollamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés…

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice. Así que si no consigues lo que anhelas ahora mismo, no desesperes…

Quizá sólo estés echando raíces.

Fuente: 'las perlas de sabiduría' en www.alexrovira.com

lunes, 2 de enero de 2017

Las enseñanzas de "El principito"

Hace poco me dio por leer uno de los libros más emblemáticos de los últimos tiempos, que siempre me había recomendado mi amiga Marga, que es también una buena soñadora y una de las personas más dulces y buenas que conozco.Y es que " El principito", junto con "El alquimista" son dos libros difíciles de clasificar y de los más leídos de todos los tiempos. Caracterizados ambos por gran simplicidad en la historia y su lectura, encierran grandes enseñanzas o moralejas en su interior. Hoy nos centramos en el francés, "El principito".

Pudiera parecer un libro infantil, pero si la lees siendo adulto podrás encontrar las lecciones ocultas que lleva en su interior, de una manera llana porque si hay algo que se deja claro en este libro es que la vida no es tan complicada como nos empeñamos en hacer ver.

Lo esencial es invisible a los ojos
"He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos".
Esta puede ser quizás una de las frases del libro que rápidamente reconocemos. Y es que en este mundo materialista y superficial donde vivimos, si quitamos todas las apariencias y artificios, nos queda la esencia: la bondad, el amor, el respeto, que no se compran ni se tocan.

Valorar la simplicidad de las cosas
"Las personas mayores no son capaces de comprender las cosas por sí mismas. Es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones"
Y es que las personas mayores hemos perdido esa capacidad de ser felices sin necesitar mucho, como cuando éramos niños y disfrutábamos tumbándonos en la hierba a mirar las formas de las nubes, o cuando acariciábamos nuestros animales o cuando nos sentábamos a ver una puesta de sol. El libro invita a la simplicidad, a recordar aquellas cosas sencillas que nos hacían felices.


La autoridad bien entendida
"-Si yo le diera a un general la orden de volar de flor en flor como una mariposa, o de escribir una tragedia, o de transformarse en ave marina y el general no ejecutase la orden recibida ¿de quién sería la culpa, mía o de él?
-La culpa sería de usted -le dijo el principito con firmeza.
-Exactamente. Sólo hay que pedir a cada uno, lo que cada uno puede dar -continuó el rey. La autoridad se apoya antes que nada en la razón. Si ordenas a tu pueblo que se tire al mar, el pueblo hará la revolución. Yo tengo derecho a exigir obediencia, porque mis órdenes son razonables."
"Por eso se atrevió a solicitar una gracia al rey: - Quisiera ver una puesta de sol… Dame el gusto, ordena que se ponga el sol. - Si ordeno a un general que vuele de flor en flor como una mariposa, o que escriba una tragedia, o que se transforme en ave marina, y si el general no ejecuta la orden recibida, ¿quién , él o yo , estaría en falta? - Vos – dijo firmemente el principito. - Exacto, hay que exigir a cada uno lo que cada uno puede hacer – replicó el rey…"
¿Verdad que parece simple? Si le vamos a pedir algo a alguien, reflexiona acerca de a quién se los estás proponiendo y si estás pidiendo algo que sea capaz de realizar. No obstante, bajo mi punto de vista, siempre hay que pedir un poco más (y dar un poco más).

Conócete a ti mismo y aprenderás a conocer a los demás
"Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los otros. Si consigues juzgarte rectamente es que eres un sabio".
En este capítulo te anima al auto-conocimiento para poder realmente juzgar a los demás. Porque es muy fácil quejarnos de los demás, de como está el mundo y nosotros no hacer nada para contribuir a un mejorarlo. Sólo si nos conocemos y hacemos algo por ser mejores cada día es cuando podemos conocer al resto de personas.

Tenemos el poder de hacer especiales a las personas
"No era más que un zorro, semejante a 100.000 otros. Pero yo lo hice mi amigo y ahora es único".
Es el tiempo que dedicamos a los demás y nuestro pensamiento el que hace únicas a las personas y especiales para ti.

No valores a la gente por lo que tiene, sino por lo que es
En un mundo como el actual, en el que todo se rige por las apariencias, en el que cada quien mira lo que tiene el otro, propone que nos adentremos en el interior de las personas, porque solo conociendo la verdadera esencia de las mismas podremos conocer y comprender a los demás.
"A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan lo esencial del mismo. Nunca preguntan: ‘¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas? Pero en cambio preguntan: ¿Qué edad tiene? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre? Solamente con esos detalles creen conocerte"
El valor de la experiencia
El principito se lamenta por no haber sabido ver más allá de los gestos de su rosa, que hubiera conocido con el tiempo, con la experiencia.
"Debí haberla juzgado por sus actos y no por sus palabras, me perfumaba, me iluminaba. Debí haberla adivinado de su ternura, detrás de sus pobres astucias. ¡Las flores son tan contradictorias! Pero yo era demasiado joven para saber amarla".
Uno siempre es responsable de lo que cuida
"Yo no te necesito, tú tampoco tienes la necesidad de mí, pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo"
"Eres responsable para siempre de aquello que has domesticado"
Estas frases se corresponden con la sección donde el principito se encuentra con el zorro, creo que de lo mejor del libro. El zorro sondea al principito, le mira y le pide que le domestique (le explica que viene de "crear lazos"). El zorro adentra a El Principito en el valor de la amistad, basada en el conocimiento con tacto, tiempo y paciencia. Aprender a acercarse poco a poco al otro y lo compara con las relaciones que hoy día la gente grande hace y deshace con facilidad debido a que no tienen la base de la domesticación, del conocimiento profundo y que se basan muchas veces en cierto interés que nada tiene que ver con la persona en sí sino con el interés económico, de poder, etc. Incluso se ve el acercamiento paulatino como algo obsoleto, pasado de moda por la agitación e inmediatez que impera en las relaciones humanas hoy en día. El zorro le alecciona a El Principito de como valorará y será más especial una relación en la que se hayan "domesticado".


El dinero te hace ciego ante la belleza
"Conozco un planeta en el que vive un señor muy colorado. Nunca ha olido una flor. Nunca ha contemplado una estrella. Nunca ha amado a nadie. Nunca ha hecho otra cosa que sumas. Se pasa el día diciendo: ‘Soy un hombre serio, soy un hombre serio’, lo que le hace hincharse de orgullo. ¡Pero eso no es un hombre, es un hongo!".
El dinero no da la felicidad y es más, te domina de modo que te aleja de lo que puedes disfrutar en la vida, de "lo esencial".

Amor no es mirarse el uno al otro, sino mirar los dos en la misma dirección
El amor no es un acto individual, no significa tampoco admirar y apreciar al otro como si fuera un objeto o un trofeo. Amar es construir, es compañerismo puro, es encontrar a alguien para hacer un equipo y resistir las dificultades, sin dejar de tener en común la misma meta.

Mantén la ilusión y la inocencia a pesar de las malas experiencias
"Es una locura odiar a todas las rosas sólo porque una te pinchó. Renunciar a todos tus sueños sólo porque uno de ellos no se cumplió".
No podemos juzgar a todas las personas por el daño que te hizo una, ni vivir sin abrirnos a los demás porque una nos hizo daño. Puedes encontrar quien te haga recuperar la ilusión en las mismas.

Lo más brillante de la vida no se compra con dinero
Durante el encuentro del Principito con el hombre de negocios, le pregunta sobre qué hace con todas las estrellas que posee. 
"Nada, sólo las poseo", le responde el financiero. "Y ¿para qué te sirve poseer las estrellas?", le dice el héroe ficticio. —Me sirve para ser mas rico. Para comprar más estrellas si alguien las encuentra. —Pero, ¿cómo se pueden poseer las estrellas?".

Todas nuestras acciones tienen consecuencias.
"Nada en el universo sigue siendo igual si en alguna parte, no se sabe dónde, un cordero que no conocemos ha comido, o no, a una rosa". 
Todo lo que ocurre y todo lo que hacemos, querámoslo o no, siempre tendrá repercusiones.
Es una frase que siempre oímos cuando éramos niños pero que recién cobra sentido cuando nos hacemos adultos. La invitación es dejar el pasado atrás y enfrentar nuestro presente de la mejor manera que se nos pueda ocurrir.

Hoy la entrada es especial, por el contenido y por tratarse del comienzo de un nuevo año, donde todos nos proponemos nuevos retos, ¿que tal tomar alguna de estas enseñanzas más presente en nuestras vidas? ¿Qué tal ser un poco más tú mismo y menos "políticamente correcto", lo que a veces llego a confundir con hipócrita?¿Qué tal ser un poco más empático con los demás y sus problemas? ¿Soñamos? 

miércoles, 21 de diciembre de 2016

La isla de los sentimientos

Erase una vez una isla donde habitaban todos los sentimientos: la Alegría, la Tristeza y muchos más, incluyendo el Amor. Todos los sentimientos estaban allí. A pesar de los roces naturales de la convivencia, la vida era sumamente tranquila, hasta previsible. A veces, la Rutina hacía que el Aburrimiento se quedara dormido, o el Impulso armaba algún escándalo; otras veces, la Constancia y la Convivencia lograban aquietar al Descontento.
Un día, inesperadamente para todos los habitantes de la isla, el Conocimiento convocó una reunión. Cuando por fin la Distracción se dió por enterada y la Pereza llegó al lugar de encuentro, todos estuvieron presentes. Entonces, el Conocimiento dijo:
- “Tengo una mala noticia para darles... la isla se hunde..."
Todas las emociones que vivían en la isla dijeron:
- “¡No! ... ¿como puede ser? …¡Si nosotros vivimos aqui desde siempre!!!!”
Pero el Conocimiento repitió:
- “La isla se hunde”
- ¡Pero no puede ser!!! Quizás estás equivocado!!!”
- “El Conocimiento nunca se equivoca -dijo la Conciencia, dandose cuenta de la verdad-. Si él dice que se hunde, debe ser por que se hunde”.
- “Pero... ¿Qué vamos a hacer ahora????” -preguntaron los demás.
Entonces el Conocimiento contestó:
- “Por supuesto, cada uno puede hacer lo que quiera, pero yo les sugiero que busquen la manera de abandonar la isla.... Construyan un barco, un bote, una balsa o algo que les permita irse, porque el que permanezca en la isla, desaparecerá con ella”.
-“¿No podrías ayudarnos?”, preguntaron todos, porque confiaban en su capacidad.
- “¡No ! -dijo el Conocimiento-, la Previsión y yo hemos construído un avión y en cuanto termine de decirles esto, volaremos hacia la isla más cercana...”
Las emociones dijeron:
- “¡No! ¡Pero no! ¿Qué será de nosotros???”
Dicho esto, el Conocimiento se subió al avión con su socia y, llevando de polizón al Miedo, que no es tonto y ya se había escondido en el motor, dejaron la isla.
Todas las emociones, en efecto, se dedicaron a construir un bote, un barco, un velero...Todas... Salvo el Amor.
Porque el amor estaba tan relacionado con cada cosa de la isla que dijo:
- “Dejar esta isla... después de todo lo que viví aquí... ¿Cómo podría yo dejar este arbolito, por ejemplo? Ahhh.... Compartimos tantas cosas...”
Y mientras las emociones se dedicaban a fabricar el medio de irse, el Amor se subía a cada árbol, olió cada rosa, se fué hasta la playa y se revolcó en la arena como solía hacer en otros tiempos. Tocó cada piedra...y acarició cada rama...
Al llegar a la playa, exactamente al lugar desde donde el sol salía, su lugar favorito, quiso pensar con esa ingenuidad que tiene el amor:
-"Quizás la isla se hunda por un ratito... y después resurja.... ¿por qué no?"
Y se quedó días y días midiendo la altura de la marca, para revisar si el proceso de hundimiento no era reversible... Pero la isla se hundía cada vez más...
Sin embargo, el Amor no podia pensar en construir nada, porque estaba tan dolorido que sólo era capaz de llorar y gemir por lo que perdería. Se le ocurrió entonces que la isla era muy grande y que, aún cuando se hundiera un poco, él siempre podría refugiarse en la zona más alta.... Cualquier cosa era mejor que tener que irse. Una pequeña renuncia nunca había sido un problema para él...
Así que una vez mas, tocó las piedrecitas de la orilla ... y se arrastró por la arena... y otra vez se mojó los pies en la pequeña playa... que otrora fuera enorme...
Luego, sin darse cuenta demasiado de su renuncia, caminó hacia la parte norte de la isla, que si bien no era la que más le agradaba, era la más elevada...
Y la isla se hundía cada día un poco más.... Y el Amor se refugiaba cada día en un lugar más pequeño...
- “¡Después de tantas cosas que pasamos juntos!- le reprochó a la isla.
Hasta que, finalmente, solo quedó una minúscula porción de suelo firme; el resto había sido tapado completamente por el agua.
Recién en ese momento, el amor se dió cuenta de que la isla se estaba hundiendo de verdad. Comprendió que, si no dejaba la isla, el amor desaparecería para siempre de la faz de la tierra...
Entonces, caminando entre senderos anegados y saltando enormes charcos de agua, el amor se dirigió a la bahía.
Ya no había posibilidades de construirse una salida como la de todos; había perdido demasiado tiempo en negar lo que perdía y en llorar lo que desaparecía poco a poco ante sus ojos...
Desde allí podría ver pasar a sus compañeras en las embarcaciones. Tenía la esperanza de explicar su situación y de que alguna de ellas lo comprendiera y lo llevara.
Buscando con los ojos en el mar, vio venir el barco de la Riqueza y le hizo señas. Se acercó la Riqueza que pasaba en un lujoso yate y el Amor dijo:
- "Riqueza llévame contigo! … Yo sufrí tanto la desaparición de la isla que no tuve tiempo de armarme un barco"
La Riqueza contestó:
- "No puedo, hay mucho oro y plata en mi barco, no tengo espacio para ti, lo siento" y siguió camino, sin mirar atrás...
Le pidió ayuda a la Vanidad, a la que vió venir en un barco hermoso, lleno de adornos, caireles, mármoles y florecitas de todos los colores, que también venia pasando:
- "Vanidad" por favor ayúdame".
y la Vanidad le respondió:
- "Imposible Amor, es que tienes un aspecto!...¡ Estás tan desagradable!Tan sucio, y tan desaliñado!... perdón pero afearías mi barco…”- y se fue.
Pasó la Soberbia, que al pedido de ayuda contestó:
- "Quítate de mi camino o te paso por encima!".
Como pudo, el Amor se acerco al yate del Orgullo y, una vez mas, solicito ayuda.
La respuesta fue una mirada despectiva y una ola casi lo asfixia.
Entonces, el Amor pidió ayuda a la Tristeza:
- "¿Me dejas ir contigo?".
La Tristeza le dijo:
- "Ay Amor, tu sabes que estoy taaaan triste que cuando estoy así prefiero estar sola"
Pasó la Alegría y estaba tan contenta que ni siquiera oyó al Amor llamarla.
Desesperado, el Amor comenzó a suspirar, con lágrimas en sus ojos. Se sentó en el pedacito de isla que quedaba, a esperar el final... De pronto, el Amor sintío que alguien chistaba:
- " Chst- Chst- Chst..."
Era un desconocido viejito que le hacía señas desde un bote a remos. El Amor se sorprendió:
- "¿Es a mi?"- preguntó, llevándose una mano al pecho.
- “Sí, sí -dijo el viejito-, es a tí. Ven, sube a mi bote, rema conmigo que yo te salvo”.
El Amor lo miró y le quiso explicar...
-"lo que pasó, es que yo me quedé...
- "Ya entiendo" -dijo el viejito sin dejarlo terminar la frase- “Sube!”.
El amor subió al bote y juntos empezaron a remar para alejarse de la isla. No pasó mucho tiempo antes de poder ver como el último centímetro de la isla se hundía y desaparecía para siempre...
- “Nunca volverá a existir una isla como esta! - murmuró el amor, quizás esperando que el viejito lo contradijera y le dira alguna esperanza.
- “No -dijo el viejo- como ésta, nunca; en todo caso, diferentes …!
Cuando llegaron a la isla vecina, el Amor se sentía tan aliviado que olvidó preguntarle su nombre. Cuando se dio cuenta y quiso agradecerle, el viejito había desaparecido. Entonces el Amor, muy intrigado, fué en busca de la Sabiduría para preguntarle:
- “¿Cómo puede ser? Yo no lo conozco y él me salvó... Todos los demás no comprendían que hubiera quedado sin embarcación, pero él me salvó, me ayudó y yo ahora, no sé ni siquiera quién es...”
Entonces la Sabiduría lo miró largamente a los ojos, y le dijo:
-"Es el único capaz de conseguir que el amor sobreviva cuando el dolor de una pérdida le hace creer que es imposible seguir. Es el único capaz de darle una nueva oportunidad al amor cuando parece extinguirse. El que te salvó, Amor, es El Tiempo....”

Jorge Bucay, del libro “Todo (no) terminó” (Silvia Salinas y Jorge Bucay)




jueves, 10 de noviembre de 2016

La Joven Violinista

La entrada de hoy es una historia muy emotiva, de superación que en realidad es un anuncio de champú Pantene Pro V. En Tailandia acostumbran a hacer este tipo de anuncios, ojalá se animasen de este modo en España. No os perdáis la imagen, la historia y la música clásica. Os dejo que lo veais y luego comento el video para no romperos el contenido del mismo.
Se trata de una historia de amistad, de amor por la música pero sobre todo, de superación personal.

En los primeros momentos vemos una niña que contempla admirada un violinista vagabundo tocando mientras rememora los gritos despectivos de su hermana acerca de una redacción que ha preparado. Descubrimos que la chica es sordomuda y que por esas críticas ha dejado de aprender a tocar el violín.

Sin embargo, violinista vagabundo, le pregunta si ya no toca el violín por gestos y ella asiente con vergüenza y confiesa con él sus penas: "¿Por qué soy diferente a los demás?". El vagabundo le responde "¿Por qué tienes que ser como los demás?" Y a continuación, anima a la chica a confiar en si misma " La música es algo visible. Cierra tus ojos y lo verás". Es entonces cuando el Canon de Pachelbel empieza a sonar con mayor intensidad, viendo como crece el espíritu, la música y el afán de aprender de la chica. Podemos percibir su esfuerzo por mejorar. 

Esta historia en la que una joven sordomuda aprende a tocar el violín nos anima a perseguir nuestros sueños, por imposibles que nos parezcan, de luchar con todas nuestras fuerzas por conseguirlos. 


domingo, 16 de octubre de 2016

La tristeza y la furia

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas.
Había una vez... un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.
Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre esta la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún, salió del agua...
Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...
Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...
Y así vestida de tristeza, la furia se fue.
Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.
En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.
Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.
Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.

Jorge Bucay (Cuentos para pensar)


domingo, 9 de octubre de 2016

Dulce poder

La amabilidad es tan poderosa
que es capaz de arrasar con 
las más altas montañas de
resentimiento, y hacer brotar de
esas ruinas la bella flor del perdón.

Tiene tal fuerza que hasta el más
embravecido mar se apacigua y se 
convierte en un remanso de paz
en el que brilla fulgurante el sol
de la amistad.

Su vigor es tanto que en donde las 
inmensas rocas del odio impiden el paso.
Construye un sendero que conduce
a la verdadera fraternidad ante los humanos.

Y allá en donde imperan las densas
tinieblas del egoísmo y la maldad, 
se convierte en la radiante luz que
disipa y deja en su lugar la claridad del amor.

"La amabilidad es tan poderosa
que es capaz de arrasar 
con los malos resentimientos"


domingo, 2 de octubre de 2016

El día que intentaron matar al amor

Todos los sentimientos oscuros y los deseos más perversos del corazón, llegaron a la reunión con curiosidad de saber cual era el propósito . . . .
Cuando estuvieron todos, habló el Odio y dijo: Los he reunido, porque deseo
matar a alguien con todas mis fuerzas.
Los asistentes no se extrañaron, pues tratándose del Odio era normal, sin embargo todos se preguntaban entre sí, quien sería aquel tan difícil de matar, para que el Odio los hubiera reunido a todos.
Quiero que maten al Amor, dijo . . . .
El primer voluntario fue el Mal Carácter. Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto, provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará. Al cabo de un año se volvieron a reunir todos y al escuchar las palabras del Mal Carácter quedaron decepcionados. Lo siento, lo intenté pero cada vez que yo sembraba discordia, el Amor la superaba y salía adelante.
Fue entonces cuando muy diligente se ofreció la Ambición, que haciendo alarde de su grandeza dijo: En vista de que el Mal Carácter fracasó, iré yo. Desviaré la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y el poder. Eso nunca lo ignorará. Y empezó la Ambición el ataque hacia su víctima quien, efectivamente cayó herida pero después de luchar por salir adelante renunció a todo deseo de poder y triunfó de nuevo.