Mientras soñaba Un espacio para compartir todo aquello que se me pase por la cabeza. Pensamientos, viajes, naturaleza, cocina, moda, música... ¡Anímate a soñar conmigo!

domingo, 15 de julio de 2018

Berenjenas rellenas de carne picada

Os traigo hoy una receta un poco diferente a lo que os tengo acostumbrados últimamente, es fácil pero un poco entretenida. Es algo que de pequeña me apetecía mucho pero lo de las berenjenas como que no eran muy comunes en mi pueblo, que tirábamos de lo que da la tierra. Ahora ya llega todo a todas partes y además, ahora que es temporada de ellas, a muy buen precio.



Con respecto a esta receta, deberíais saber que:

  • Las berenjenas se  caracterizan por la cantidad de antioxidantes que tienen.
  • Al trocear los alimentos aumentas la relación superficie/volumen del alimento con el medio de cocción y de este modo aumentará la rapidez y/o eficacia del cocinado.
  • El pimiento verde tiene propiedades diuréticas, es decir, facilita a la eliminación de líquido del organismo.

Ingredientes:
2 berenjenas medianas
300 gr de carne mitad cerdo mitad ternera
1 cebolla
2/3 dientes de ajo
100 g de tomate triturado
1 pimiento
150 g de queso para gratinar
Aceite de oliva virgen
Sal
Pimienta negra
Tomillo y Romero (1 cucharadita, mitad y mitad)

Elaboración:
Lavamos las berenjenas, las cortamos por la mitad y les quitamos la parte del tallo. Les hacemos varios cortes longitudinales a cada mitad y luego transversales, a modo de malla o rejilla. Hecho esto, las ponemos en una bandeja de horno, regamos la parte de la carne con un pequeño chorrito de aceite (la berenjena lo absorberá enseguida) y lo metemos en el horno, previamente calentado a 180ºC. Dejamos aquí unos 20 minutos

Por otro lado, cortamos la cebolla, el pimiento y el ajo en trozos muy pequeños y con ello hacemos un sofrito a fuego suave. Añadimos sal a la verdura para que sude y se haga mejor y por último le damos un toque de pimienta negra para realzar el sabor. Lo dejamos hacer unos 15 minutos. Podemos hacer esto en paralelo con las berenjenas en el horno.
Una vez se ha hecho la berenjena en el horno, las retiramos y dejamos que se templen un poco. Después, con una cuchara retiramos la pulpa, manteniendo la cáscara intacta, la cual reservamos. Al estar parcialmente horneada, se separará muy fácil. Añadimos la berenjena, previamente picada, al resto de verdura y lo removemos para integrarla bien.  


A continuación, añadimos la carne, procurando hacerla más pequeña con la cuchara de madera para que quede un relleno lo más uniforme, con los trozos de carne pequeños y lo más integrado con el resto de ingredientes.  Una vez han pasado unos 2/3 minutos, añadimos el tomate triturado y una cucharadita de tomillo y romero (mitad  tomillo y mitad romero) para darle un toque que os gustará mucho. También podríamos usar orégano en su lugar, que es lo más habitual, pero esta combinación a mi me ha encantado. Mezclamos bien los ingredientes y dejamos que se hagan unos 30 minutos a fuego suave para evaporar el agua y que se integren bien los sabores.


Una vez está listo, vamos rellenando las cáscaras que habíamos reservado previamente. Las cubrimos con queso parmesano y gratinamos unos 10 minutos al horno. 



Ya que estáis con el horno encendido y estáis en faena. Con aumentar un poco los ingredientes tendréis un plato perfecto para otro día ya que se pueden congelar una vez cocinadas antes de gratinarlas.




Con estos pasos, tendremos unas berenjenas rellenas de carne al horno que son un auténtico manjar, baratas de hacer y nada difíciles, ¿te animas a hacerlas en casa?

lunes, 2 de julio de 2018

Crema suave de espárragos verdes

No me gustan los espárragos, los detesto... pero resulta que estando yo en el hospital para dar a luz a mi hija mayor, pues oye, me pusieron crema de espárragos... y yo había oido eso de que te pueden tener horas sin comer y con contracciones y todo, venga crema de espárragos (me dejaban, eh?) y la verdad, que para mi sorpresa me gustó.

Por eso la hago de vez en cuando en casa, lo que pasa, que para los niños debe ser un tanto amarga, esta no les gustó como las otras, o sea que más bien si queréis daros un capricho para vosotros y con pocas calorías. Como siempre, os pongo una receta muy facilina.Además, el espárrago tiene muy pocas calorías debido a su alta proporción de agua, y su elevado contenido en fibra aporta sensación de saciedad ayudando a reducir el apetito.

Ingredientes
2 manojos de espárragos trigueros
2 cebollas grandes
1 puerro
200 ml. de nata o crema de leche
300 ml de agua o caldo de ave
50 ml de aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
Para decorar: queso parmesano rallado

Elaboración

Limpiamos los espárragos bajo el grifo, en esta receta vamos a usar la parte más gruesa.Las puntas, si gustáis podemos saltearlas al final y usarlas para decorar el plato. Así, el tronco lo vamos a partir en pequeños trocitos para que se hagan fácilmente al hacer el sofrito con el resto de verduras.


Pelamos las cebollas y el puerro, quitando las capas exteriores, abriendolas por la mitad y lavándolas bien. posteriormente, las picamos finas. A continuación, vertemos un poco de aceite de oliva y sofreímos todo unos 5 minutos a fuego medio. Echamos un poco de sal para que suelte parte del agua y removemos bien la cebolla y el puerro.


Añadimos a la cacerola ahora los trocitos de espárrago salteando todo bien otros 5 minutos. Luego vertemos la nata y el caldo en la cazuela dejando cubiertos todos los ingredientes.
Cocemos 10 minutos a fuego alto, echando un vistazo de vez en cuando para que no se nos quede sin caldo y se nos pegue. Probamos y salpimentamos al gusto en el momento que comience a hervir.Pasado el tiempo de cocción retiramos del fuego la cazuela.



Trituramos bien con la batidora de mano o con el vaso batidora, resultando una mezcla con textura de puré ligeramente espeso.Después de triturarlo tenéis la opción de pasarlo por un colador o un chino. De esta forma ayudaremos a quitar todas las hebras de los espárragos.
Por último nosotros añadimos un poco de queso rallado parmesano para darle un toque más, a mí me encanta. ¿Os animáis a probar?

domingo, 27 de mayo de 2018

Cuanto más perdido, más imaginación

Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso desde el primer momento se procuró un chivo expiatorio para encubrir al culpable.
El hombre fue llevado a juicio, ya conociendo que tendría escasas o nulas chances de escapar al terrible veredicto ¡la horca!
El juez también complotado cuidó no obstante de dar todo el aspecto de un juicio justo, por ello dijo al acusado:
-Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de Él tu destino. Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente. Tu escogerás y será la mano del Dios la que decida tu destino.
Por supuesto el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda “culpable”, y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa.
No había escapatoria. El juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados. Éste respiró profundamente y quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca lo engulló rápidamente.
Sorprendidos e indignados los presentes, le reprocharon airadamente:
-Pero, ¿qué hizo? Y ahora, cómo vamos a saber el veredicto?
-Es muy sencillo- respondió el hombre. Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que me tragué-.
Con rezongos y bronca mal disimulada debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.
Moraleja: Sea creativo. Cuando todo parezca perdido, use la imaginación. “En los momentos de crisis sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”.

En momentos de crisis es cuando nuestro ingenio se agudiza y las ideas fluyen con más intensidad. La escasez de recursos, la velocidad de los acontecimientos, la incertidumbre continua, nos lleva a salir de nuestro centro de confort y a ser más creativos. Qué fácil es decirlo y como cuesta hacerlo, pero se gana, siempre ganas conocimiento y experiencia. 


viernes, 25 de mayo de 2018

Monasterio de Piedra (Zaragoza)

Después de los puentes, que no hemos aprovechado para viajar esta vez, me da por recordar uno de los viajes para mí más sorprendentes y gratos que recuerdo. Fue un periplo por Aragón desde el sur, cerca de Calatayud terminando por Bielsa, al ladito mismo de Francia, en la provincia de Huesca. Fue formidable y hoy os escribo un poco sobre la primera parada de este viaje, que discurre por las cercanías de Calatayud, se trata de una visita al Monasterio de Piedra, en Nuévalos, Zaragoza. 



Cuando digo sorprendente es porque no me imaginaba la variedad de paisajes, naturaleza y arquitectura que encontré en Aragón. Fue un viaje nada preparado, no tuvimos tiempo de informarnos, solo de coger hoteles en función de lo que habíamos oído. Una de las sorpresas mayúsculas fue este lugar: cascadas impresionantes (una enorme como una cola de caballo, un lago que parece un espejo...), todo verde y con exhibiciones de rapaces, además de un monasterio donde se celebran bodas...Pues imaginad eso en medio de Zaragoza...en una zona súper seca, de hecho cerquita está el desierto de los Monegros, no te esperas encontrar oculto un paraje tan verde y lleno de vegetación como es el Monasterio de Piedra.
Nada más llegar al Monasterio de Piedra lo primero que ves es el parking gratuito, justo a la derecha de la entrada al conjunto monumental y al parque. El precio de la entrada del circuito completo es de unos 15€, 8€ en el caso de que sólo visites el edificio religioso, y se puede comprar en taquilla o a través de la página web oficial. Los caminos del parque están en muy buen estado y es una ruta muy sencilla (salvo una zona con escaleras para ver una cascada) y no es necesario ningún equipamiento especial, sólo ropa cómoda. Con niños os diría (yo de aquella no tenía) que os tendréis que perder parte del recorrido interno por la cueva y el interior de la cascada de cola de caballo si se trata de bebés o niños pequeños. 
En nuestro caso, visitamos primero el monasterio y luego ya nos explayamos a gusto en el parque, haciendo un montón de fotos. 
En la zona del conjunto monumental destacan el claustro del monasterio, la abadía, la torre del homenaje, la muralla perimetral y la fachada de la antigua hospedería. En cuanto a su historia, nos tenemos que remontar a la época de la reconquista para hablar de su nacimiento. Es en esa época cuando el Monasterio de Piedra era una antigua fortaleza musulmana que cedió Alfonso II de Aragón a la iglesia junto a los parajes que le rodeaban, como el impresionante río Piedra. En 1218 se terminó de construir el monasterio, un tiempo récord de nada menos que 23 años, poquísimo para aquella época.
Durante más de 650 años los monjes pudieron vivir en el monasterio y cultivar los campos alrededor del río Piedra en un oasis de paz, pero ya en el siglo XVIII fue ocupado durante la Guerra de la Independencia y posteriormente por el ejército francés, época en la que quedó parcialmente destruido y sus imágenes mutiladas. Algunas imágenes se conservan con los daños provocados por la ocupación.
Desde 1835, con la Desamortización de Mendizábal, los monjes tuvieron que dejar el monasterio y sus tierras fueron expropiadas, ya que el Estado necesitaba dinero por el gasto tan grande que ocasionaba las colonias Americanas.
En 1840 paso a manos privadas en una subasta pública y no fue hasta 1983 cuando se declaró Monumento Nacional.Es uno de los lugares más turísticos de la provincia de Zaragoza. 
En cuanto a su estilo arquitectónico, los edificios empezaron a construirse a principios del siglo XIII, aunque no fueron realmente habitados hasta el año 1218, ya durante el reinado de Jaime I “el Conquistador”. Su desarrollo tuvo tres etapas bien diferenciadas.La primera fase, caracterizada por las construcciones del gótico primitivo (s. XIII) e incluso del románico tardío, como es el caso de la iglesia abandonada.
Una segunda fase, de estilo gótico-renacentista (s. XVI) y una tercera y última en el siglo XVIII en el que se impone el estilo barroco.La iglesia es de estilo románico tardío (siglo XIII), su planta tiene forma de cruz con crucero, ábside central poligonal y cuatro ábsides laterales.
El parque ha sido declarado paisaje pintoresco desde 1945. Una auténtica maravilla de la naturaleza, donde la corriente del río Piedra ha creado grandes cascadas naturales, lagos, grutas y donde encontramos una de las piscifactorías más antiguas de Europa. Nosotros  recorrimos los 5 kilómetros de senderos en unas tres horas. Sin duda, las caídas de agua del Río Piedra son su principal atractivo.
Rápidamente llegamos a la primera cascada, conocida como Baños de Diana. Como telón de fondo aparece entre el verde un espectacular salto de agua, la cascada La Caprichosa.

Aquí cada cascada tiene un nombre diferente. La Caprichosa es la reina de las cascadas, si bien  comparte el trono con La Cola de Caballo y sus 50 metros de caída de agua.Aunque esta catarata es todavía más impresionante desde dentro.
Nos dirigimos a continuación a los pies de La Caprichosa, realmente grande, el estruendo del agua y el spray existente dan un plus salvaje al mirador.


Y es que a través de la Gruta Iris, puedes adentrarte en las entrañas de La Cola de Caballo. Además de mojarte en cantidad, merece adentrarse en la cueva por esa coloración que adquieren piedras y aguas cristalinas. 
La bajada por un pasadizo escalonado termina en una inmensa gruta por detrás de la cortina de agua. Durante la bajada existen varios miradores que nos permitirán disfrutar de esta inmensa cascada a diferentes alturas.
Salimos del lugar y, después de atravesar una zona de piscifactoria, dónde las truchas en perfecto orden de tamaño campan a sus anchas, llegamos al Lago del Espejo.Se llama así ya que sus cristalinas y tranquilas aguas, cuya quietud sólo es rota por alguna trucha en busca de comida, reflejan los cerros que lo rodean.

 

Y en medio de esa naturaleza como no iban a anidar los pajaros y poner sus nidos, eh? Mira que tres pequeñines a la espera de su madre...

Y por último os incluyo una imagen general de la entrada y alrededores para que veais el verdor y lo agradable que es el lugar, invita a quedarte toda una tarde de primavera ahí sentado, ¡es una maravilla!















Espero os haya servido de inspiración, ¿os ha gustado? No dudéis en comentar. ¿Soñamos?

domingo, 13 de mayo de 2018

Crema de hortalizas

Hoy os traigo una receta que tomé prestada del nuevo libro de Isasaweis (la bloguera asturiana Isabel Llano), que se llama "No te compliques con la cena". Tengo ya tres libros de cocina de ella y es que sus recetas son sencillas y tienen ese punto de comida familiar, de todos los días, que no veo en otras opciones. Específicamente este es para la cena, como poder preparar cenas ricas y sanas en poco tiempo. Por cierto, otro bloguero del que tengo varios libros, con recetas sencillas y que también recomiendo es Alfonso López Alonso (del blog de recetas de rechupete ), un gallego que lo hace muy bien.

La receta de hoy no deja de ser una crema más, pero en este caso lleva coliflor y col, que a priori no parecen muy atrayentes, y menos para los más pequeños. Pues tengo que decir que salio muy buena, me sorprendió, no me lo esperaba y que mis niñas repitieron. Por ello, no dejéis de probarla.

Además, si os fijáis en los ingredientes, veréis que las bandejas que se venden para cocido nos pueden servir para hacer esta crema, sólo falta comprar la coliflor aparte.


Ingredientes
1 coliflor pequeña
1/4 col /repollo
2 puerros
3 zanahorias
1 litro de leche desnatada
1 vaso de caldo de pollo
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta

Elaboración

Limpiamos las verduras y troceamos la col, coliflor, los puerros y las zanahorias, disponiéndolo todo en una olla junto con la leche a fuego fuerte. Cuando empiece a hervir, bajamos el fuego y dejamos cocer a fuego lento hasta que las verduras estén blanditas, alrededor de 20 minutos.

Tras esto, apartamos del fuego, añadimos el caldo de pollo y pasamos por la batidora bien para que quede suave. Para que las pequeñas no encuentren ningún tropezon podemos pasar la crema por el chino y quedará muy muy suave.


Probamos la crema, añadimos sal y pimienta al gusto y servimos incorporando un hilito de aceite de oliva por encima y pimienta negra.



martes, 8 de mayo de 2018

Los mejores utensilios de cocina de Ikea

Hola,

Hace un tiempo que no escribía y hoy me he decidido por una entrada más práctica y un poco fuera de lo habitual del blog. Os pongo muchas veces recetas muy sencillas y baratas, pero nunca me he parado a pensar que a lo mejor alguien pueda pensar que se necesitan utensilios muy caros. Nada más lejos de la realidad yo tengo unos cuantos de Ikea que nos pueden suplir para quienes queremos hacer pinitos en la cocina gastando poco.

Caso aparte fue la batidora, anteriormente tenía una de 300 w que cuando hacía la fruta de la niña no me llegaba y me compré una braun minipimer con accesorios y un poco más de potencia. Os la recomiendo porque sin ser un robot de cocina te hace muchas funciones, para postres, para picar, bate super bien, no salpica como la otra. La tenéis aquí y yo la compré en una oferta de Amazon.

Volviendo al tema que nos ocupa, un día cocinando me puse a ver y tengo bastantes cositas de ikea y alguna más que no os pongo como los moldes de tarta porque aún no los he estrenado. Como sabréis, ikea es bastante económico y siempre tiene un punto adicional en cuanto a lo práctico que es. Por ejemplo, el rallador de queso tiene un depósito, de modo que no lo esparces al tuntún o se te cae la mitad.

Pelador



Cortador de pizza



Espatula

Juego de cuchillos
Para mí lo mejor de esta selección, es que son una ganga y van superbien. Yo tengo dos lotes, es verdad que el del pan no lo utilizo pero el pelador y el de chef lo uso un montón y lo mejor, a muy buen precio. 


Jarra para medir



Exprimidor

Rallador

Este producto me encanta, el típico rallador pero con un depósito para recogerlo todo sin que se te esparza o pierda la mitad, que se abre fácilmente y se limpia genial. El mío tiene muchos años ya, aquí veis que bonito es su sustituto. 




Y aunque de esta no he una foto si echais la vista atrás a mis recetas en más de una aparecerá esta olla que es la mas grande que tengo , la que uso para cuando hago caldo para congelar o purés de las peques pa una semana o cuando hago pote 
Olla


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¿Soñamos?