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sábado, 8 de mayo de 2021

Mousse de cava


Hola, hoy os traigo una receta de aprovechamiento de esas botellas de cava que teneis por ahí y que en mi casa, que somos más de sidra (somos asturianos, que se note) aunque sea achampanada, no tienen salida.
También puede ser un buen postre, ligero en textura para una de las noches de fiesta de Navidad y además, bastante sencillo de preparar. 

Sin más preámbulos, os indico los ingredientes y el modo de preparación. Más sencillo, imposible.

Ingredientes (4 personas)
4g de gelatina en polvo 
75 ml de nata líquida 
50 ml de cava
2 claras de huevo
50 g de azucar glass

Elaboración:

En primer lugar, calentamos en un cazo la nata junco con el azúcar hasta que comience a hervir. Retiramos entonces el fuego, le añadimos la gelatina en polvo, removemos y vertemos el cava a continuación. Dejamos templar esta mezcla unos minutos mientras por otro lado vamos a montar las claras a punto de nieve.
Cuando la mezcla líquida tenga algo de cuerpo, añadiremos un tercio de las claras montadas sin cuidado, para que vayan tomando textura similar sin bajar el volumen de las claras. 
Vertemos en los vasos de presentación y dejamos refrigerando en la nevera alrededor de 3h. Decoramos bien con virutitas de chocolate, con frambuesa deshidratada, etc.
Animaros a comentar si lo hacéis, ¿soñamos?




domingo, 23 de julio de 2017

Tarta de Santiago

En unos días será el día de Santiago y para mí, que mi padre se llama así, me trae recuerdos de una de las comidas especiales que hacemos en mi casa porque la verdad, lo reducimos solo a Nochebuena, Navidad, la fiesta del pueblo (Santa Tecla en Brieves, el 24 de septiembre) y el día de Santiago. No se celebran santos ni cumpleaños, pero este día que no falte.

Por eso no podía dejar de hacer algo para conmemorarlo. Además, esta receta se ha preparado desde hace muchos años en mi casa. Es muy fácil, nos la pasó una vecina que falleció hace unos años, María la de Arcadio, que era una excelente cocinera y que tenía un jardín de rosales que quita el hipo.(Un año cuando hizo poda me dio unos cuantos esquejes y tuve la suerte de que varios arraigaron, sobre todo uno con un olor espectacular color como amarillo dorado... me encantan las plantas, echo de menos tener mi jardín).

Bueno, después de contaros un poco mi vida, os voy a incluir la receta. Habéis de saber que las características de la tarta auténtica son recogidas en el BOE. Intento en lo posible que se parezca a la original. Podeis bajaros una plantilla de la cruz de la orden de Santiago de la red, mejor con una cartulina que con un folio para que se mantenga rígida.

Ingredientes:
5 huevos
250 g almendras molidas
ralladura de 1 limón
una cucharadita de canela
azúcar glass (para decorar)

Elaboración:
En un bol añadimos el azúcar y la almendra molida y lo mezclamos bien. A continuación, vamos añadiendo uno a uno los huevos y batiendo la mezcla bien hasta obtener una masa de textura fina. Añadimos entonces la canela y la ralladura de limón y volvemos a integrar todos los ingredientes.

Mientras tanto, vamos preparando el molde para llevar la tarta al horno. Podéis usar papel de horno o bien untar con mantequilla /margarina/aceite un molde (yo usé uno de 26 cm que tengo, así quedaba muy finita, como de 2 cm de altura) y espolvoreamos con harina para que no se pegue la tarta al hacerse en el horno.


Rellenamos el molde con la mezcla y horneamos a 180ºC arriba y abajo hasta que coja un color dorado. En mi caso a la mitad lo dejé solo que se hiciera por abajo porque este horno no sé lo que tiene que parece que calienta demasiado, con los bizcochos y demás parece que siempre tengo que tapar con papel albal o me los abre, incluso en la parte baja del horno... ¡que ganas tengo de tener mi horno, el de mi cocina!(ahora estoy de alquiler).Para saber si la tarta está hecha o no, comprobamos con un palillo y si sale limpio, ya está lista. A continuación la sacamos del horno y la dejamos templar. 




Finalmente, para decorar la tarta, se coloca sobre la misma la plantilla de la cruz de Santiago y se espolvorea con azúcar glass. 


sábado, 1 de julio de 2017

Flores de piña y hojaldre

Ahora que aprieta el calor apetece poco meterse en la cocina, pero esta receta es súper resultona y no lleva nada de tiempo. Lo mejor, la presentación. Os quedará perfecto para una cena improvisada con invitados o que queráis hacerla un poco especial.

Ingredientes:
1 lámina de hojaldre
6 rodajas de piña (en lata en su jugo o natural, siempre que esté dulce)
6 cerezas confitadas
1 yema
azúcar

Elaboración:
Antes de comenzar, preparad el rodillo, un cuchillo, un vaso con una boca más ancha que la piña, los ingredientes, el molde, etc. Básicamente, preparad ingredientes y elementos que vais a necesitar para tenerlos todos a mano y no dar vueltas en medio de la preparación del plato.
Precalentamos el horno a 200ºC arriba y abajo. Estiramos la lámina de hojaldre mediante rodillo, de manera que dejemos una superficie uniforme, sin dobleces. No es necesario que la lámina quede muy fina, incluso os diría que es mejor que sea un poco más grueso para que haga contraste con el sabor de la piña.


Con un cortador de galletas, un cortapastas o con un vaso, cortamos 6 redondeles un poco más grandes que las rodajas de piña.



Con el hojaldre sobrante, cortaremos 48 tiras de hojaldre pequeño, alrededor de 5cm de largo por medio cm de ancho para conformar las flores que lucen este plato.
Echamos un puñadito de azúcar sobre cada base de hojaldre. Por otro lado, secamos la piña para que se adhiera mejor al hojaldre colocándola sobre un papel de cocina para que absorba todo el posible jugo que pudiera contener en exceso. 
Una vez secas, las colocamos sobre cada una de las bases hojaldradas y sobre ellas, vamos colocando una a una 8 tiras sobre cada rodaja de piña, procurando que queden separadas y de forma equitativa. Pegamos los extremos a la base del hojaldre, con ligeros toques. 
Batimos la yema de huevo y con un pincel pintamos todas las tiras de hojaldre. Colocamos la cereza confitada en cada hueco de la piña, que le dará el toque final al postre, ocultando también los extremos de las tiras que se verían un poco burdas de otro modo. Como veis son operaciones sencillas que pueden hacer las delicias de los más pequeños, les acostumbramos a hacer las cosas por si mismos y se entretienen con cosas diferentes, más constructivas. 
Pondremos las flores de piña sobre un molde sobre el cual se haya colocado papel de horno e introduciremos el mismo alrededor de 20-25 minutos, hasta que el hojaldre adquiera un color dorado. 
Para servir, pueden tomarse recién hechas o esperar que enfríen a temperatura ambiente, pero han de ser rápidamente consumidas para evitar que cambien la consistencia de las flores.
¿Os ha gustado la receta de hoy? ¿Os atreveríais a probarla? Comentad si os apetece. 



sábado, 4 de febrero de 2017

La tarta de manzana más fácil del mundo

Hola. Igual os parece demasiado el título pero creo que con mucho esta es una de las formas de hacer tarta de manzana. Con esta ya no tenéis excusa de que no tienes tiempo, una vez dominéis como estirar la masa no lleva más que media hora el hacerla y servirla.

Es una versión muy ligera puesto que no le añadimos crema, sólo el hojaldre, la fruta y el barniz con mermelada de melocotón, por lo que sólo durará un suspiro, no resultará nada pesada después de una comida copiosa y quedará estupenda para una comida con invitados. A mi personalmente me resulta muy bonita.

Ingredientes:
1 lámina de hojaldre (yo usé masa brisa, la encuentras en los congelados o en las neveras de hacendado)
2 o 3 manzanas (a mí para postres me gusta más usar la manzana de clase reineta, que quedan muy bien asadas, son blanditas y tiene un gustillo un poco ácido)
1 huevo batido
azúcar para espolvorear
mantequilla (opcional)
mermelada de melocotón

Elaboración:
Precalentamos el horno a 180ºC. Extendemos la lámina de hojaldre sobre una bandeja apta para horno forrada con papel de hornear.


Pinchamos con la ayuda de un tenedor la lámina a excepción de la zona situada en los bordes, sólo el interior.

Pintamos el borde (sin pinchar del hojaldre) con huevo batido y la zona interior la barnizamos con una capa muy fina de mermelada de melocotón, intentando que no queden trozos.

Pelamos las manzanas, las cortamos por la mitad y hacemos láminas finas.A continuación, colocamos las láminas de manzana sobre el hojaldre, de manera que no haya huecos entre ellas, pensad que la manzana reduce su volumen en el horno.

Si queréis, podéis añadir pequeños trozos de mantequilla encima de la manzana y luego espolvoreamos con azúcar.

Horneamos durante 20-25 minutos hasta que este dorada y sacamos del horno para luego barnizar con mermelada de melocotón la parte superior de la tarta, pero muy suave para no mover las manzanas, sólo pretende dar brillo.


Yo lo que hago es con el calor residual que ha dejado el horno (ya está apagado), tras dar este barniz la vuelvo a meter un rato para que termine de hacerse un poco (5 minutos) con el calor.

Dejamos enfriar y servimos.

martes, 15 de noviembre de 2016

Tarta de frixuelos

Tras haber dado a luz, me han dado carta blanca para volver a tomar dulces hasta que hagamos una re-valoración para ver si la diabetes gestacional es en realidad diabetes permanente. Lo normal es que sólo corresponda con la época del embarazo... y ha sido tanto tiempo conteniéndome que claro, la primera receta que hice después del parto no podía ser otra que un postre y vaya postre... puro dulce, que si me ve mi endocrino me crucifica, jajaja.
Esta es una receta tradicional asturiana, se trata de una tarta de capas de frixuelos (algo similar a tortitas, crepes o filloas pero con su toque especial asturiano, finitos, con sabor a anís... depende de la casa) entre cada cual se dispone crema pastelera y en la parte superior una capa de chocolate fundido. (Esta es una de las múltiples sugerencias de presentación/preparación, una de las más tradicionales.)

Ingredientes:
Para los frixuelos:
  • 3 huevos
  • 400 ml leche
  • 200 gr harina
  • 1/2 sobre de levadura Royal
  • 3 cucharadas soperas azúcar
  • 3 cucharadas soperas anís
  • 1 pizca de sal
La receta para la elaboración de los frixuelos podrás encontrarla aquí.

Para la crema pastelera:
  • 1/2 l. leche
  • 2 yemas de huevo
  • 6 cucharadas soperas de azúcar (5 + 1 de azúcar vainillado)
  • 4 cucharadas de maizena + 1 cucharada de flanín (si no, otra de maizena)
  • 1 cucharada sopera esencia vainilla
  • 1 palo de canela
  • Piel de limón
Para la crema de chocolate para cubrir:
  • 100 gr de chocolate para fundir de Lindt
  • 2 cucharadas soperas de leche
Elaboración:
Elaboración de la crema pastelera:
En un cazo calentamos la leche a excepción de un vaso que reservaremos para diluir la maizena previamente. En este cazo añadiremos el palo de canela, el azúcar y la piel de limón. Cuando la mezcla hierva, la retiramos del fuego y la dejamos reposar unos minutos. A continuación la colamos y reservamos. 




Por otro lado, vamos mezclando las yemas en otro bol con el vaso de leche donde hemos disuelto la maizena. Cuando se haya mezclado bien, añadimos un poco de la mezcla anterior ya templada y vamos removiendo constantemente para evitar que cuajen las yemas. Echamos el resto de la mezcla y este bol y ponemos de nuevo al fuego, no dejando de remover constantemente hasta que la mezcla espese. Una vez adquiera la textura de crema, la pasamos a un recipiente y la tapamos con papel film para evitar que forme una película en la parte superior.



Elaboración de los frixuelos:
La receta para la elaboración de los frixuelos podrás encontrarla aquí.

Elaboración de la crema de chocolate:
Introducimos los 100 gr del chocolate en el microondas con la leche hasta que se deshaga. Si, así de fácil!!
Para que la tarta tenga un tamaño para tres/ cuatro personas, estimo en unos 8 frixuelos los necesarios para esta tarta. 

Por último, nos queda el montaje de la tarta. No me compliqué demasiado, con un molde de tarta de teflón (lo usamos para que la tarta quede centrada), vamos colocando un frixuelo y extendiendo crema pastelera por encima, luego otro frixuelo, otra capa de crema.... y cuando finalicemos lo metemos en la nevera un par de horas. Pasado este tiempo, le damos la vuelta sobre una bandeja/ plato y añadimos por la parte superior una buena capa de chocolate. Ya si queréis quedar de libro, podéis aprovechar las claras de huevo para hacer un merengue y darle todavía más empaque a la decoración final. 




























¿Que me decís? ¿Os animáis a probarla? Aunque os puede parecer más laborioso que otros platos que aquí presentamos, es bastante fácil de hacer y en casa os lo agradecerán. Espero vuestros comentarios, ¿soñamos?


miércoles, 25 de febrero de 2015

Rosquillas de limón y anís

Hoy os traigo otra de las recetas clásicas, clásicas... a mi me recuerdan frías tardes de invierno con el cafetín o el chocolate y unas buenas rosquillas para merendar... estas son las típicas, las rosquillas fritas, que también son muy típicas y tradicionales en la Semana Santa que pronto llega. 

Ingredientes
3 huevos
150 gr de mantequilla o margarina
2 vasos (de vino) con leche fría
la corteza de un limón rallado
2 cucharadas de levadura en polvo
3 cucharadas soperas de anís dulce
4 cucharadas soperas de azúcar
Harina, lo que admita, en mi caso sobre 600 gr
Aceite

Elaboración

En una fuente honda se añaden los huevos, la mantequilla derretida, la leche, la ralladura del limón, la levadura, el anís y el azúcar. 




Se remueven bien todos estos ingredientes para que se vayan integrando y formando una masa homogénea. 


En este momento, se comienza a agregar, poco a poco harina hasta conseguir una masa que se vaya desprendiendo de las paredes. Ha de quedar un poco blanda porque en función de la cantidad de harina añadida serán lo duras o secas que nos puedan quedar las rosquillas. 
A continuación se van formando rosquillas del grueso de un dedo meñique (en mi caso, parece el dedo meñique de un gigante) y se van friendo en abundante aceite, cuando esté poco caliente para que se hagan por dentro. 


Se aumenta el calor para que se doren y se retiran del recipiente con una espumadera, colocando un papel secante para eliminar el exceso del aceite.

Si se quiere, se puede añadir azúcar glas para espolvorear sobre las mismas.


Como garantía de éxito, únicamente indicar que es una receta de Maria Luisa García, en Asturias toda una institución, recogida dentro del segundo volumen de "El arte de cocinar". 
Por cierto, de cantidades, salieron unas cuantas, dos platos grandes bien llenos, aunque en mi casa dieron buena cuenta de ellas... ¡a mi bebé le encantan!
Espero os guste y os animéis a intentarlo.