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martes, 4 de enero de 2022

Delicias de turrón

 Os tenía que traer esta receta, porque no puede ser más resultona, fácil y encima, de aprovechamiento de esas tabletas de turrón que acaban dando vueltas por ahí todo el año.

Ingredientes:

150 g Turrón de Jijona

1 Yema de huevo

20 g Azúcar

110 ml Leche entera

150 ml Nata líquida para cocinar


Elaboración:

Lo primero que tenemos que hacer es mezclar la yema de huevo con el azúcar, pero poco a poco, sin batir, solo mezclándolo suavemente. Luego, desmenuzamos el turrón en trocitos más pequeños. 




En un cazo añadimos la nata y la leche y sobre esto añadimos el turrón. Removemos sin parar y lo ponemos a fuego medio hasta que hierva ligeramente, lo que facilitará que el turrón se deshaga y se integre con la mezcla líquida, se fundirá y creará una crema. 

A continuación, se retira el cazo del fuego y se le añade la mezcla de yema y azúcar que habíamos dejado apartada antes. Entonces se bate rápidamente con las varillas para integrarlo todo bien, se pone de nuevo al fuego y se va removiendo mientras se espesa, pero sin que hierva porque sino la mezcla se cortaría.  

Entonces vertemos la crema sobre los vasitos y ponemos un protector en la parte superior para evitar que forme una capita o costra. Lo dejamos en nevera una hora o dos y luego si quieres puedes decorarlo con trocitos de turrón, galleta, etc. 



En casa lo probamos de casualidad y nos sorprendió y gustó a todos. Creo que puede ser una opción muy facilona para no complicarse en la cocina y el sabor que tiene es mmmmmm!! Ya me lo contareis. 



martes, 9 de noviembre de 2021

Tarta de limón superfácil

La receta de hoy no puede ser más fácil, solo tenemos que mezclar y enfriar y está buena no, lo siguiente. Eso sí, como contrapunto tiene que sus ingrendientes son una bomba calórica, pero de lo más fácil de encontrar en el supermercado. Lo tipico para hacer un día antes o unas horas antes de una comida familiar o con amigos. Seguro que con un poco más de maña luce más que la que os muestro.

La receta la conocí por el canal de yiya en la cocina, el cual recomiendo un montón porque muchas de las recetas que hago se basan en las suyas y siempre salen fenomenal. 

Ingredientes:

550 gramos de queso crema (philadelphia)

160 g de galletas María ( 1 rulo de galletas de los cuatro que trae el paquete)

1 lata de 740 g de leche condensada

350 g de nata para montar

220 ml de zumo de limón

Coco rallado

Elaboración:

Primero trituramos 4 galletas para utilizarlas en la decoración, poniéndolo por encima, en el borde. Lo retiramos hasta el final de la elaboración que será cuando lo utilicemos.

A continuación exprimimos los limones, a mí con dos me dio para la cantidad que utilizamos en la tarta, tiene una pizca de sabor a limón, sólo, no os penséis que sabe mucho. Si os gusta más potente de sabor, os recomendaría más cantidad.

Comenzamos la elaboración de la mezcla, echando los 550 g de queso crema, junto con la lata de leche condensada, los 350g de nata y por último el zumo de limón. Lo ponemos en el robot 1 minuto a velocidad 4. Esta receta no necesita para nada robot, si lo prefieres, puedes hacerlo en batidora hasta que se integren bien todos los ingredientes, sin más.

Para formar la tarta, sobre un molde desmontable, disponemos en la base una capa de galletas maría, intentando cubrir al máximo y luego echamos una capa de la mezcla de la tarta y la aplanamos para conseguir que esté nivelada. A continuación, añadimos por encima otra capa de galletas y otra capa de mezcla, otra capa de galletas y otra de mezcla y ya estaría. Para finalizar, la dejamos enfriando 12 horas en el frigorífico y como decoración añadimos dos circunferencias, una en el exterior con la galleta triturada y otra más interna con coco rallado. 

Os presento la muestra de como nos quedó, no hice muchas fotos, es una pena porque no son las mejores.




Nota:

La galleta era para echar solo por los bordes y sobra, pero en casa gustó especialmente el contraste del polvo de galleta con la tarta y lo echamos finalmente sobre toda la superficie cuando ya lo teníamos en el plato.

Nosotros hicimos 200 ml de zumo de limón y apenas se notaba, intentad echar más cantidad si queréis que se note especialmente el limón. De otro modo, está super buena. 

Aunque de primeras os pueda sonar raro, las galletas interiores no quedan nada secas, absorben la mezcla y no es necesario ningún tipo de acompañamiento, se queda blandita y muy cremosa.


viernes, 9 de abril de 2021

Rosquetes de Naranja

Os traigo hoy una receta que pensé como merienda para uno de estos días de atrás de Semana Santa, en la que los niños están en casa y quieres que coman algo diferente, como una especie de premio después del esfuerzo que han realizado durante el trimestre escolar (no se lo digo, esto lo pienso para mi y me encanta ver la cara de sorpresa al ver la novedad). La receta en si es bastante tradicional, unas rosquillas hechas al horno pero en lugar de las típicas de anís, de naranja.

Con las cantidades que se indican a continuación, da para unas 50 unidades de estos rollicos de naranja. Es un sabor muy ligero a naranja, ni se van a enterar ni a poner caras raras cuando lo prueben. Si prefieres intensificarlo, probaría a añadir más ralladura. 

Ingredientes:

2 huevos tamaño L y 1 huevo para pintar

110g azúcar y algo más para cubrir

ralladura de 1/2 naranja

100 ml zumo naranja

80 ml aove

1 pareja sobre gasificante repostería

1/2 cucharadita sal

1 sobre levadura química

480 g harina

Elaboración:

Precalentamos el horno a 180ºC.



A continuación, batimos los huevos con el azúcar muy bien. Añadimos el zumo, la ralladura de naranja, el aceite y batimos nuevamente. Seguidamente, añadimos la gaseosa, la sal, la levadura y la harina.

Para añadir la harina, lo hacemos poco a poco, batiendo a la vez que vamos añadiendo para que se vaya amasando sin formar grumos. En ultimo lugar, cuando la masa ya sea más consistente, nos ayudamos de una cuchara para integrar todos los ingredientes aún más.

Una vez tenemos la masa, tomamos porciones del tamaño de una pelota de ping pong y con las manos le damos forma de cilindro y enrollamos formando rollitos. Los colocamos en las bandejas ligeramente separados, pintamos con el huevo batido y espolvoreamos con un poco de azúcar. 

Por último, horneamos hasta que estén dorados, los sacamos a enfriar a una rejilla y ¡lista la merienda!

¿Te ha gustado? ¿Soñamos?



martes, 25 de agosto de 2020

Enfiladas o alfiladas de Luarca (Trenza pascua)

La receta que os traigo hoy es una receta típica de mi zona y esta es la manera más parecida a como la hace mi madre. 

La Alfilada o Enfilada, típicas del concejo de Valdés, (capital Luarca) es un riquísimo bollo dulce trenzado. Si nunca has probado una alfilada, te recomiendo que lo hagas. Su sabor es espectacular.



Además ahora, que faltan pocos días para La Regalina, una fiesta en la cual se hace un desfile tradicional, cobra más protagonismo, ya que este desfile lleva asociado este postre. Si no habéis ido a La Regalina, os lo recomiendo, se celebra el último domingo de agosto y el sitio es espectacular, así como viven la tradición en este pueblo. Yo tuve muchos compañeros de Cadavedo en el cole que hoy han trasladado esta tradición a sus hijos, es muy bonito.

Aquí podéis ver un resumen de dicho desfile y el entorno, que es una maravilla. En dicho desfile, si os fijáis, llevan varias ofrendas con una especie de panes en los mismos, eso son alfiladas.



Después de este pequeño homenaje a La Regalina que este año creo que no se podrá celebrar, paso a detallar los pasos para hacer una rica alfilada, bueno en mi caso salieron dos hermosas. 

Ingredientes:
125g mantequilla
200g azúcar
medio vaso de leche
3 huevos
600g harina
6g levadura seca de panadería o un dado de levadura fresca
un chorrín de anís
una cucharina de sal
1 huevo para barnizar

Elaboración:

En primer lugar, hervimos la leche y la vertemos en un vaso, añadiendo poco a poco la levadura y removiendo hasta que quede totalmente disuelta. 

Posteriormente, añadimos esta mezcla sobre 100 g de harina y así prepararemos la masa madre. Una vez hecho esto, lo dejamos reposar tapado por un film (en mi casa siempre se hizo con un trapo de cocina y un plato encima y no gastas plástico). Dejamos levar una hora, la masa ha de quedar como con burbujitas.
Con la mantequilla desleida, lo que haremos será ir añadiendole los huevos, el azúcar (poco a poco) y vamos removiendo. Una vez finalizado, reservamos.


Con la harina que nos restó, hacemos como un volcán en el medio del cual disponemos la sal, la masa madre, el chorrín de anís y poco a poco, vamos añadiendo la mezcla de mantequilla y huevo, amasando bien bien. Cuando veamos que está ya bien amasada, bien integrada, les damos forma de bola para facilitar su levado y la colocamos en un bol donde haya bastante especio ya que ha de doblar y hasta triplicar el volumen actual. Cubrimos de nuevo y en esta ocasión, dejamos levar 4 horas.

Tras las 4 horas, cortamos la bola por la mitad, ya que esta cantidad de ingredientes da para dos buenas alfiladas y amasamos para sacar el aire bien. Iremos viendo como deja de "soplar" y ya podremos dividir esta parte en tres churros para poder conformar la trenza. Hacemos lo mismo con la otra bola.

Por último, las ponemos en la bandeja de horno y las pintamos con un huevo batido previamente. Dejamos ahora levar las trenzas otra media hora. 




Para finalizar, horneamos a 180ºC sobre 30 minutos, todo dependerá del horno que tengas, el mío tiende a tardar un poco más, id controlando el color que va adquiriendo la masa o el olor porque os va a dejar un olor en casa, que vais a tener que controlaros para no intentar comerla caliente.

Por último, la sacamos, la dejamos reposar y tenéis una merienda o un desayuno de auténticos campeones. 

viernes, 10 de enero de 2020

Tarta de crema de orujo

La tarta que hoy os traigo es un poquito más elaborada que las que suelo traer al blog, más que nada porque lo hice en porciones individuales, ingredientes un poco diferentes, tampoco es muy díficil, pero lleva tiempo. Pero es que nunca la había probado y desde entonces, ha pasado a ser mi favorita. Da igual lo llena que esté, que si esta tarta está cerca, tengo que probarla.
La primera vez que la probé fue en el restaurante El Llagar de Titi en Asturias y desde entonces lo he probado en algún otro sitio, también en Asturias y nos ha enamorado, por eso, a pesar de ser un poco más laboriosa, me he decidido a hacerla.


Nosotros somos de tomarnos de vez en cuando un chupitín de crema de orujo u otra marca comercial siempre que no tenemos que conducir y la verdad, esto combinado con el café soluble en tarta queda espectacular, ya me lo diréis. 
Por cierto, es una tarta fría. ¿Y como hacemos las porciones individuales para que no se desparrame todo? Pues aquí os doy la muestra de como lo hice, que yo no tenía ni idea, cogí un molde de emplatar, lo rodee con este rollo de PVC para pastelería y le puse un celo para mantenerlo e ir montando las distintas capas. Creo que lo veréis mejor en fotos.
Por cierto, salen como unas ocho raciones de estas, perfectas para una comida familiar.

Ingredientes:
Para la base de galleta:
12 galletas digestivas
75 gramos de mantequilla derretida.

Para la crema de orujo 
250 ml de nata para montar
250 gramos de queso Mascarpone
100 ml de crema de orujo, en nuestro caso del Monasterio de Corias, como debe ser.
100 gramos de azúcar
1 yogur griego
5 hojas de gelatina 
15 ml de leche caliente para disolver la gelatina

Para la gelatina de café
125 ml de agua 
1 cucharada de café soluble
1 cucharada de azúcar
2 hojas de gelatina

Elaboración:
Ponemos las galletas digestive en un vaso de batidora para triturarlas.Trituramos las galletas hasta que quede un polvo fino.Las galletas trituradas las llevamos a un bol y ahí le añadimos la mantequilla derretida y mezclamos muy bien para que se vaya formando una mezcla maleable. 
Ahora, colocamos en la base del molde la mezcla de galletas y mantequilla, aplastamos bien para formar la base de la tarta.En mi caso, lo que os decía, cogí un molde de emplatar, lo rodee con el plastico, lo pegué y para que fuese quedando prensada la masa, como no tenía otro artilugio, tiré del culo de un vaso para aplastarlo. A continuación, metemos en el frigorífico una hora mínimo para que se solidifique. 



Mientras tenemos la base en la nevera vamos hidratando las hojas de gelatina en agua fría durante unos 4 minutos. Para disolverlas y agregarlas a la crema las mezclaremos en un vaso con una par de deditos de leche caliente. Introducimos las hojas en la leche caliente y mezclamos muy bien hasta que se disuelvan.



Mezclamos el queso Mascarpone, el yogur griego, el azúcar, la gelatina que hemos hidratado previamente y la crema de orujo. Tiene que quedar una crema homogénea sin grumos.















Montamos la nata. Para que monte bien, la nata debe de estar fría y el recipiente igual. Para ello, metí el recipiente como 15 minutos en el congelador y la nata llevaba ya un buen rato en la nevera. Para montar la nata usé la batidora con las varillas, también se puede hacer en un robot, pero a mi se me acumulaban cosas y preferí tirar de otra y lavar luego para poder ir despejando la cocina.


Agregamos la crema de queso y orujo a la nata montada. Mezclamos con movimiento envolventes para que no se baje la nata y quede una crema buenísima. Sacamos el molde de la nevera y vertemos la crema encima de la base de galleta. Lo metemos 4 horas otra vez en el frigo para que se cuaje bien la tarta. 



Para la gelatina de café: ponemos un cazo al fuego el agua, el azúcar y el café soluble, cocemos hasta que se haya disuelto el azúcar y quitamos del fuego. Incorporamos la gelatina que ya tendríamos hidratada y escurrida como antes hemos hecho con las otras hojas, removemos muy bien hasta que se disuelva y dejamos enfriar un poquito. Vertemos por encima de nuestra tarta de queso que hemos sacado de la nevera y volvemos a introducir en la nevera otra hora para que se solidifique la gelatina y listo.
Y este es el resultado final.No le añadí nada y a lo mejor parece un poco soso, pero está de vicio.

Consejos:
Para que la nata monte bien, metemos previamente el molde unos minutos en el congelador o nevera, es fundamental que el recipiente y la nata estén bien fríos.
Fijaros bien si compráis la gelatina, la hay en láminas y la hay en polvo. Yo en esta receta he usado láminas pero también en otra lo usé en polvo. Varían los gramos y las concentraciones, yo busqué en internet equivalencias para poder usar la de polvo, pero tiene su encanto. Por asegurar, yo tiré por las láminas. Para mi gusto, creo que le sobraba un poco de gelatina, porque lo prefiero más mousse, pero quienes la probaron quedaron encantados, no me dijeron nada del punto de la tarta.
Para mi gusto, está mejor de un día para otro, porque va como asentando el sabor y está un pelín más intenso.



martes, 24 de diciembre de 2019

Nevaditos

¡Hola de nuevo! Aunque estos pastelitos se comen ya todo el año, parece que al ser un tipo de mantecados lo identificamos más con estas fiestas navideñas. Es por ello, porque llega la cercanía de Navidad y me apetece usar los cortapastas, que tenéis la receta de hoy. Bueno, y porque nos gustan a todos, sobre todo a mi maridín, hay que mimarlo un poco de vez en cuando.Los de toda la vida que hemos comido son los reglero, para mí las mejores pastas de andar por casa, mis favoritas. Os pongo el enlace a nevaditos, pero el surtido es un clásico.

Como todas las recetas del blog son fáciles, fáciles y con ingredientes de andar por casa, sin complicaciones. 


Esta receta se puede hacer de manera tradicional o con un robot. En mi caso, utilicé el robot pero más que nada por comodidad, porque se integren bien los ingredientes y por tiempo, que nunca me sobra. En mi caso la hice con la MCC de Lidl, pero el tiempo y pasos son iguales para una Thermomix y para una Mambo creo que habría que aumentar unos segundillos, pero serían los mismos pasos. Por lo visto la Mambo tiene un tiempo de retardo al inicio, por eso lo digo. Por cierto, de las polémicas que se han visto sobre cada un modelo, revisad bien. Yo estoy supercontenta con mi máquina, llevo no sé 6 meses o más y no he tenido percance. Pero es que tengo familiares que tienen la Mambo y encantados y la Thermomix, y también. Lo que pasa por ahí es que hay mucho cafre suelto y luego las redes lo utilizan según sus intereses. Que casualidad que ahora que viene Navidad y se avecinan este tipo de regalos aparezcan según que noticias. Y, hay que ver en algunos sitios las burradas en contra de la seguridad personal que ves. Seamos críticos, por Dios, y no nos creamos todo lo que leamos en titulares. Si quereis comparativas entre máquinas, os invito a revisarlo en un canal que sigo mucho, que es el de Yiya en la cocina, es magnífica, tiene estos tres robots y más maquinas y le saca el jugo y la crítica a todos. Os dejo a continuación los pasos a seguir para hacer los nevaditos.

Ingredientes:
200g de manteca de cerdo
120 ml de vino blanco
60g de azúcar
1 pizca de sal
500g de harina 
Azúcar glass

Elaboración robot:
Derretimos la manteca en el robot, para lo cual echamos los 200 g de manteca de cerdo en el robot a 37ºC en velocidad espiga en Thermomix o en velocidad 3 en MCC durante unos 5 minutos.

Esperamos a que pare para poder abrir y comprobar el estado de la manteca derretida. Volvemos a cerrar y vamos añadiendo, por el vocal, el vino, la harina, la sal y, poco a poco, la harina también en velocidad espiga. 


Elaboración modo tradicional:
Empezamos por derretir la manteca de cerdo. Podemos hacerlo a baño maría o directamente en el microondas durante unos segundos.Una vez derretida, la mezclamos con el azúcar y la sal. Añadimos el vino y mezclamos bien.
Añadimos la harina al bol y removemos la masa con un tenedor hasta que nos quede con una textura más o menos granulada.
Acabamos trabajando los ingredientes con la mano hasta formar una bola.
Aplastamos la bola con la mano hasta que nos quede aplanada, la envolvemos con papel film o como yo, que intento reducir el plástico, la tapamos con un plato que cubra el bol, y la dejamos 2 horas en el frigo hasta que adquiera dureza.
Retiramos la masa del frigo y la colocamos entre dos papeles de horno.
Con un rodillo de cocina aplanamos la masa hasta conseguir una plancha de unos 2 o 3 cm. de grosor.
Con el cortante que más nos guste hacemos las porciones de los nevaditos. Los guardaremos en el frigo hasta que vuelvan a adquirir dureza.
recalentamos el horno a 175º C.
Colocamos los nevaditos directamente sobre una bandeja de horneado. Los cocinamos durante 15 minutos en la bandeja del medio del horno.
Cada horno como siempre os digo es un mundo. No lo conoce nadie mejor que vosotros, los 15 minutos son orientativos (lo que ha necesitado mi horno), así que mejor hasta que vemos que comienzan a dorarse por los bordes. De unos 15 a 20 minutos.
Retiramos los nevaditos del horno y los colocamos sobre una reijilla hasta que se enfríen totalmente.
A medida que los vamos colocando los espolvorearemos con azúcar glass estando aun calientes.
Podremos disfrutar en cualquier momento del día de unos nevaditos de categoría. Por eso es mejor prepararlos con antelación a las fiestas, y guárdadlos en una caja hermética. A mi modo de ver, están mejor un día después o un rato largo después de hacerlos, es como que coge mejor el sabor.
Debes ponerlos en 2 alturas y colocad papel vegetal entre ellas. Así tendréis unos 20 mantecados nevaditos perfectos para sorprender a vuestras visitas en Navidad.



miércoles, 31 de julio de 2019

Tarta de queso La Viña

Os traigo hoy una de las tartas de queso más famosas. Es conocida como la tarta de queso La Viña porque es la receta que se elabora en el restaurante de San Sebastián "La Viña". He de deciros que la fama es más que merecida,  ya que seguramente nos encontremos con la mejor tarta de queso que hayamos probado, pero es que encima también puede ser de las más fáciles de preparar.

A ver, según la veis para nada os resulta atractiva, parece hasta un poco rústica y "de andar por casa" pero os aseguro que es deliciosa y es que los japoneses y los alemanes visitan el local por la fama mundial que ha adquirido esta tarta.

Es la típica tarta que encima, tiene el añadido de que está mejor de un día para otro, por lo que si tenemos alguna celebración, podemos tenerla preparada.

Pero lo mejor de todo, es que es facilísima, solo es mezclar ingredientes y llevarla al horno, sin más.Es ideal para los que os queréis iniciar en esto de la repostería, o queréis cumplir con quien os invita a su casa con un postre de 10.

La receta que yo preparé es la original del restaurante, sirve para 10 - 12 raciones y da para un molde de 26 cm alto. Como la textura que tiene una vez la sacas del horno es gelatinosa, como un flan, lo mejor es usar un molde desmontable, de estos que abren por un lateral, para evitar que se nos abra al sacarla.

Ingredientes:
400 g de azúcar
7 huevos M
1kg de queso Philadelphia (4 envases)
500 ml de nata para montar 35% mg
20 g de harina

Elaboración:
Es conveniente que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente. En un bol amplio empezamos mezclando con una batidora de varillas el azúcar con los huevos hasta obtener una masa densa. A continuación echamos el queso crema. Lo mezclamos primero con una lengua y después con la misma batidora. Veremos que la masa es muy espesa. Terminamos con la nata y volvemos a batir. Cuando ya estén todos los ingredientes integrados, añadimos la harina que tamizamos a través de un colador y volvemos a batir por última vez.

Precalentamos el horno a 200º unos quince minutos antes.Si tenéis vaso batidor o robot de cocina, lo añadís todo y batís para mezclar bien.Si lo hacéis a mano, batimos lo huevos con el azúcar, añadimos la nata y el queso a temperatura ambiente hasta mezclar todo bien.

Debido a que no lleva base de galleta como la mayoría de tartas de queso, necesitamos papel de horno para desmoldarla con facilidad. Para ello, mojamos levemente una de las caras del papel, justo la que va pegada al molde y ajustamos bien la lámina a la base y paredes del recipiente. Volcamos la masa dentro. Colocamos el recipiente en la bandeja y en la posición más baja del horno.

Horneamos durante aproximadamente 50 min  y dejamos hacerse con el calor del horno otros 15 minutos. Si veis que la parte de arriba se está dorando mucho, podéis colocar un papel de aluminio por encima, sigue horneando pero no dora más la superficie.
Cuando sacamos la tarta bajará de volumen y tendrá una consistencia como de flan, pero es lo normal. Dejaremos que se atempere durante dos horas. Pasado este tiempo, la tarta coge cuerpo pero es conveniente que repose un mínimo de otras dos horas más en la nevera o fuera de ella, antes de desmoldarla. Yo la tuve toda la noche en la nevera después de las dos primeras horas y al día siguiente estaba perfecta de textura y sabor.

Notas:
Podéis acompañarla con cualquier tipo de mermelada, aunque sola es la mejor opción ya que es una tarta ya de por sí con mucho aporte calórico.¿Os ha gustado? ¿Soñamos?

viernes, 20 de octubre de 2017

Bizcocho de leche con pepitas de chocolate

Bueno, pues después de mucho tiempo volvemos a la rutina de las entradas en el blog... un día os contaré como se hace una cocina en cinco fases (porque todo lo que podía fallar falló)... el caso que parece que por fin hemos terminado y la verdad que nos gusta como ha quedado.

Esta es la primera receta que os presento desde nuestra nueva cocina, la hecha a nuestro gusto. Poco a poco iréis viendo algún detalle, me tiene enamorada. El caso es que como tenía ayuda de las peques fue un poco difícil haceros mejores fotografías.

La receta de hoy me sorprendió porque a pesar de no llevar aceite es superjugoso, me recuerda a los típicos bollitos de leche, no sé, blandito y con ese aroma... no os podréis resistir.


Ingredientes (10 porciones):

200 g harina
200 g azúcar
4 huevos
8 g azúcar vainillado o 1 cucharada de esencia de vainilla
100 g de pepitas de chocolate
125 ml de leche
1 pellizco de sal
8 g de levadura tipo Royal
mantequilla o desmoldeador

Elaboración:
En primer lugar, para favorecer la esponjosidad del bizcocho, lo que vamos a hacer es separar en dos bols las claras de las yemas.


A las claras les echamos un pellizco de sal y la mitad del azúcar y las batimos hasta punto de nieve, momento en el que reservamos. En el bol donde tenemos las yemas, añadimos la leche, la otra mitad del azúcar y el azúcar vainillado. Batimos con las varillas hasta que la mezcla quede espumosa. A continuación, añadimos la harina y la levadura a las yemas con un colador (tamizamos la harina de modo que no se formen los grumos tan fácilmente) y batimos nuevamente hasta que la harina se integre completamente.


Posteriormente, añadimos las claras con movimientos envolventes hasta que la mezcla parezca homogénea.Ahora se mezclan las pepitas de chocolate en la masa y se vierte en un molde forrado o engrasado. Para que no suba mucho, podemos hacer lo siguiente: primero ponemos a 190ºC durante 10 minutos  y luego lo bajamos a 170'ºC. De este modo, se sube más por el centro que por los bordes. Para comprobar si el bizcocho está hecho o no, pinchamos con un palillo de madera. Si está hecho, el palillo saldrá seco.

Para proceder a desmoldar lo mejor es dejar primero que se enfríe. Dicen que para evitar que las pepitas se vayan al fondo es bueno rebozarlas en harina... pero a mí no me funcionó, no sé que pudo fallar. En todo caso, no quedaron ni las migas y no os podéis imaginar el olor.. mmmm