Mientras soñaba Un espacio para compartir todo aquello que se me pase por la cabeza. Pensamientos, viajes, naturaleza, cocina, moda, música... ¡Anímate a soñar conmigo!
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jueves, 10 de noviembre de 2016

La Joven Violinista

La entrada de hoy es una historia muy emotiva, de superación que en realidad es un anuncio de champú Pantene Pro V. En Tailandia acostumbran a hacer este tipo de anuncios, ojalá se animasen de este modo en España. No os perdáis la imagen, la historia y la música clásica. Os dejo que lo veais y luego comento el video para no romperos el contenido del mismo.
Se trata de una historia de amistad, de amor por la música pero sobre todo, de superación personal.

En los primeros momentos vemos una niña que contempla admirada un violinista vagabundo tocando mientras rememora los gritos despectivos de su hermana acerca de una redacción que ha preparado. Descubrimos que la chica es sordomuda y que por esas críticas ha dejado de aprender a tocar el violín.

Sin embargo, violinista vagabundo, le pregunta si ya no toca el violín por gestos y ella asiente con vergüenza y confiesa con él sus penas: "¿Por qué soy diferente a los demás?". El vagabundo le responde "¿Por qué tienes que ser como los demás?" Y a continuación, anima a la chica a confiar en si misma " La música es algo visible. Cierra tus ojos y lo verás". Es entonces cuando el Canon de Pachelbel empieza a sonar con mayor intensidad, viendo como crece el espíritu, la música y el afán de aprender de la chica. Podemos percibir su esfuerzo por mejorar. 

Esta historia en la que una joven sordomuda aprende a tocar el violín nos anima a perseguir nuestros sueños, por imposibles que nos parezcan, de luchar con todas nuestras fuerzas por conseguirlos. 


lunes, 11 de mayo de 2015

He aprendido...

He aprendido que...

He aprendido...
que nadie es perfecto 
hasta que no te enamoras. 

He aprendido...
que las oportunidades no se pierden nunca:
las que tú dejas marchar, 
las aprovecha otro. 

He aprendido...
que cuando siembras rencor y amargura,
la felicidad se va a otra parte. 

He aprendido...
que necesitaría usar siempre palabras buenas,
porque quizás mañana las malas las tenga que tragar. 

He aprendido...
que una sonrisa es un modo económico 
de mejorar tu aspecto. 

He aprendido que, 
aunque no pueda elegir cómo me siento, 
siempre puedo hacer
algo. 

He aprendido...
que cuando tu hijo recién nacido 
tiene tu dedo en su puñito, 
te tiene enganchado
a la vida. 

He aprendido... 
que todos quieren vivir en la cima de la montaña, 
pero toda la felicidad pasa mientras la escalas.

He aprendido... 
que se necesita gozar del viaje, 
y no pensar sólo en la meta. 

He aprendido.. 
que es mejor dar consejos 
sólo en dos circunstancias: 
cuando son pedidos, 
y cuando de ello depende la vida. 

He aprendido... 
que cuanto menos tiempo derrocho, 
más cosas hago. 



miércoles, 24 de septiembre de 2014

La mariposa

Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo.

 Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por abrirlo mas grande y poder salir.

 El hombre vio que la mariposa forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento.

 Parecía que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del agujero para hacerlo más grande y ahí fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo. Sin embargo, al salir la mariposa tenía un cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.

 El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba.

 Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. Nunca pudo llegar a volar.

 Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.

 La libertad y el volar solamente podían llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha, también le fue privada su salud.

 Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si la naturaleza nos permitiese progresar por nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiría en inválidos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido.








martes, 17 de diciembre de 2013

Los hijos

"Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.

No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.
Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.
Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.

Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad”


Khalil Gibran