Mientras soñaba Un espacio para compartir todo aquello que se me pase por la cabeza. Pensamientos, viajes, naturaleza, cocina, moda, música... ¡Anímate a soñar conmigo!
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sábado, 28 de marzo de 2015

Un nudo en la sábana

No puedo estar más de acuerdo con el relato que os acerco hoy, que nos habla de como con gestos, con el sentimiento, se puede estar más cerca de otras personas que con una presencia vacía... Me ha encantado, espero os guste, ¡buen fin de semana!

En una junta de padres de familia de cierta escuela, la Directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los hijos.
También pedía que se hicieran presentes el máximo de tiempo posible.
Ella entendía que, aunque la mayoría de los padres de la comunidad fueran trabajadores, deberían encontrar un poco de tiempo para dedicar y entender a los niños.
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando una de las madres se levantó y explicó humildemente que ella era azafata de vuelo y lamentablemente no tenía demasiado tiempo de hablar con sus tres hijos. Operaba vuelos transoceánicos y eso le obligaba a pasar una noche de escala fuera de casa un par de veces a la semana. Muchas veces regresaba de madrugada y sus hijos ya estaban durmiendo.

Su trabajo era necesario para sacar adelante a la familia, pero la situación le angustiaba mucho e intentaba redimirlo pasando por sus camas al llegar a casa, fuera la hora que fuera. Además de darles un beso, para que supieran de su presencia les hacía un nudo en la punta de la sábana con la que se tapaban. Cuando los hijos se despertaban veían el nudo y sabían que su madre había estado allí y les había dado –aunque fuera tarde- un beso de buenas noches. Ese nudo era el medio de comunicación entre ellos.

El director del colegio se emocionó al comprobar que los tres hijos de aquella azafata eran alumnos de los más brillantes.

Existen mil formas de hacernos presentes y de comunicarnos con la gente que queremos cuando las circunstancias nos impiden verlos todo lo que querríamos. Esos simples detalles (un beso, un nudo en la punta de la sábana, un dibujo en la mesilla…) significaban para aquellos niños muchísimo más que unos regalos o unas disculpas vacías. Es importante que nos preocupemos de los demás, pero es más importante que ellos lo sepan y que puedan sentirlo.

Las personas a veces no entendemos el significado de algunas palabras, pero sí que sabemos detectar y entender un gesto de amor. Aunque ese gesto sea solamente un nudo en una sábana. Y es que en materia de afecto, los sentimientos siempre hablan más alto y claro que las palabras.
El hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros.
Aquella madre encontró su forma, que era simple pero eficiente. Y lo más importante es que sus hijos percibían, a través del nudo afectivo, lo que su madre les estaba diciendo.
Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del sentimiento.
Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban muchísimo más que regalos o disculpas vacías.
Es válido que nos preocupemos por las personas pero es más importante que ellas lo sepan, que puedan sentirlo.
Para que exista la comunicación, es necesario que las personas “escuchen” el lenguaje de nuestro corazón, pues, en materia de afecto, los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras.
Es por ese motivo que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el raspón en la rodilla, el miedo a la oscuridad.
Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben registrar un gesto de amor. Aún cuando el gesto sea solamente un nudo. Un nudo lleno de afecto y cariño.
Estos gestos de amor son tan significativos cuando no es posible la comunicación directamente entre familiares amigos y parejas, por que hay situaciones en la vida que no nos permite estar cerca de nuestros seres amados incluyendo a nuestros amigos.
Por esa razón establecer estos lazos o nudos como gestos de amor y como un indicador de que estas allí, de que piensas en esa persona, de que la recuerdas fortalecen aún más las relaciones.
Una llamada perdida, un texto de móvil a móvil sin tantas palabras sólo un “hola”, “te quiero”, “una frase con un buen deseo”, un mensaje en el msn, una postal, una rosa, un detalle en cualquier día del año…estos detalles y gestos que representan ese nudo en la sábana nos fortalecen, nos llenan de amor, de seguridad, de energías y de cualquier otro noble sentimiento a tal punto que levantaría a un enfermo de una cama.
El amor es el sentimiento más noble y más fuerte que posee el hombre, es una poderosa arma para conquistar el mundo.
Vive de tal manera que cuando tus hijos piensen en Justicia, Cariño, Amor e Integridad, piensen en tí.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Los retos de una nueva madre

Este texto, recogido de la web de Vivian Watson http://naceunamama.com/, recoge ampliamente los sentimientos encontrados una vez te conviertes en mamá. Es además un buen punto de referencia para nuevas mamás.  
¿Qué puedo decir ahora? Blanca nos cambió la vida. No recuerdo cómo vivíamos sin ella. Por eso, para explicarlo mejor, incluyo el texto al que hago referencia, muy bonito, por cierto. 

A veces es muy duro convertirse en madre.
Sí: vale la pena.
Sí: es la experiencia más poderosa que puede llegar a vivir una mujer.
Sí: nada te marca tanto como el momento en que sostienes por fin en brazos al hijo que acaba de salir de ti, deliciosamente sucio, húmedo, caliente, y te mira a los ojos como diciendo: te conozco.
Pero es duro. Y no sólo se trata de la falta de sueño, de las secuelas del parto, de los cuidados que demanda un recién nacido (¡tan pequeñito y tan exigente!), ni siquiera del cóctel de hormonas que te deja turuleta hasta varias semanas después. Tampoco la falta de experiencia y la incertidumbre acerca de si lo estás haciendo bien o no, ni las propias dudas y comentarios de familiares bienintencionados pero que no hacen sino disparar tu propia inseguridad, tu miedo. Es bastante más que eso. Es la ruptura total y repentina con tu propia identidad, con aquello que hasta el momento de parir te había definido: tus proyectos, tus ambiciones, tu trabajo, tus amigos, tu cuerpo, y todo aquello que llamabas tuyo. Tu tiempo. Tu vida. Es mirarte al espejo mientras tu criaturita está prendada a tu pecho, y no reconocerte.
¿En qué momento te convertiste en esta mujer ojerosa que no tiene un minuto ni para darse una ducha? ¿Quién es ella? ¿Quién eres ahora?
Sigues siendo tú, sólo que una versión más grande de ti misma. Pero al principio no lo sabes. Al principio no te encuentras. No hay nada que logre vincular esta nueva vida tuya de cambios de pañal, tetadas a deshoras y canciones de cuna, con aquella otra vida que parece tan remota, aquella en la que ibas y venías a tu antojo, disponías de tu tiempo y te pertenecías. Porque, claro, todo tu ser es ahora para otro. Y ese otro se está alimentando de ti, no sólo de tu leche, sino también de tus caricias, de tus canciones, de tus palabras, de tu calor.
Y el tiempo pasa, desde luego que pasa. Llegará el momento en el que, sin darte cuenta casi, las tomas se acorten y las horas de sueño nocturno se alarguen. Tu bebé aprenderá a sostener la cabeza, luego a darse la vuelta, luego a gatear. El día menos pensado te regalará una sonrisa y pensarás que todo el esfuerzo ha sido poco. Un día te dirá mamá. Lo verás correr en el parque, subirse solo al tobogán, jugar con otros niños, garabatear las primeras letras que te mostrará orgulloso. Y por nada del mundo querrás cambiarte por esa otra que eras, y que tan poco sabía acerca del amor..

martes, 17 de diciembre de 2013

Los hijos

"Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.

No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.
Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.
Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.

Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad”


Khalil Gibran