Mientras soñaba Un espacio para compartir todo aquello que se me pase por la cabeza. Pensamientos, viajes, naturaleza, cocina, moda, música... ¡Anímate a soñar conmigo!
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domingo, 11 de septiembre de 2016

La lección de la mariposa

Un día de primavera, un viajante descansaba tranquilamente al borde del camino bajo un árbol. Mirando la naturaleza que le rodeaba, observó cómo la oruga de una crisálida de mariposa intentaba abrirse paso a través de una pequeña abertura aparecida en el capullo. Estuvo largo rato contemplando cómo la mariposa iba esforzándose hasta que, de repente, pareció detenerse. Tal vez la mariposa –pensó aquel hombre- había llegado al límite de sus fuerzas y no conseguiría ir más lejos.
Así que, decidido a ayudar a la mariposa, cogió unas tijeras de su mochila y ensanchó el orificio del capullo. La mariposa, de esta forma, salió fácilmente. Su cuerpo estaba blanquecino, era pequeño y tenía las alas aplastadas. El hombre, preocupado, continuó observándola esperando que, en cualquier momento, la mariposa abriera sus alas, las estirara y echara a volar. Pero pasó el tiempo y nada de eso ocurrió. La mariposa nunca voló, y las pocas horas que sobrevivió las pasó arrastrando lastimosamente su cuerpo débil y sus alas encogidas hasta que, finalmente, murió.

sábado, 28 de marzo de 2015

Un nudo en la sábana

No puedo estar más de acuerdo con el relato que os acerco hoy, que nos habla de como con gestos, con el sentimiento, se puede estar más cerca de otras personas que con una presencia vacía... Me ha encantado, espero os guste, ¡buen fin de semana!

En una junta de padres de familia de cierta escuela, la Directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los hijos.
También pedía que se hicieran presentes el máximo de tiempo posible.
Ella entendía que, aunque la mayoría de los padres de la comunidad fueran trabajadores, deberían encontrar un poco de tiempo para dedicar y entender a los niños.
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando una de las madres se levantó y explicó humildemente que ella era azafata de vuelo y lamentablemente no tenía demasiado tiempo de hablar con sus tres hijos. Operaba vuelos transoceánicos y eso le obligaba a pasar una noche de escala fuera de casa un par de veces a la semana. Muchas veces regresaba de madrugada y sus hijos ya estaban durmiendo.

Su trabajo era necesario para sacar adelante a la familia, pero la situación le angustiaba mucho e intentaba redimirlo pasando por sus camas al llegar a casa, fuera la hora que fuera. Además de darles un beso, para que supieran de su presencia les hacía un nudo en la punta de la sábana con la que se tapaban. Cuando los hijos se despertaban veían el nudo y sabían que su madre había estado allí y les había dado –aunque fuera tarde- un beso de buenas noches. Ese nudo era el medio de comunicación entre ellos.

El director del colegio se emocionó al comprobar que los tres hijos de aquella azafata eran alumnos de los más brillantes.

Existen mil formas de hacernos presentes y de comunicarnos con la gente que queremos cuando las circunstancias nos impiden verlos todo lo que querríamos. Esos simples detalles (un beso, un nudo en la punta de la sábana, un dibujo en la mesilla…) significaban para aquellos niños muchísimo más que unos regalos o unas disculpas vacías. Es importante que nos preocupemos de los demás, pero es más importante que ellos lo sepan y que puedan sentirlo.

Las personas a veces no entendemos el significado de algunas palabras, pero sí que sabemos detectar y entender un gesto de amor. Aunque ese gesto sea solamente un nudo en una sábana. Y es que en materia de afecto, los sentimientos siempre hablan más alto y claro que las palabras.
El hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros.
Aquella madre encontró su forma, que era simple pero eficiente. Y lo más importante es que sus hijos percibían, a través del nudo afectivo, lo que su madre les estaba diciendo.
Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del sentimiento.
Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban muchísimo más que regalos o disculpas vacías.
Es válido que nos preocupemos por las personas pero es más importante que ellas lo sepan, que puedan sentirlo.
Para que exista la comunicación, es necesario que las personas “escuchen” el lenguaje de nuestro corazón, pues, en materia de afecto, los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras.
Es por ese motivo que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el raspón en la rodilla, el miedo a la oscuridad.
Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben registrar un gesto de amor. Aún cuando el gesto sea solamente un nudo. Un nudo lleno de afecto y cariño.
Estos gestos de amor son tan significativos cuando no es posible la comunicación directamente entre familiares amigos y parejas, por que hay situaciones en la vida que no nos permite estar cerca de nuestros seres amados incluyendo a nuestros amigos.
Por esa razón establecer estos lazos o nudos como gestos de amor y como un indicador de que estas allí, de que piensas en esa persona, de que la recuerdas fortalecen aún más las relaciones.
Una llamada perdida, un texto de móvil a móvil sin tantas palabras sólo un “hola”, “te quiero”, “una frase con un buen deseo”, un mensaje en el msn, una postal, una rosa, un detalle en cualquier día del año…estos detalles y gestos que representan ese nudo en la sábana nos fortalecen, nos llenan de amor, de seguridad, de energías y de cualquier otro noble sentimiento a tal punto que levantaría a un enfermo de una cama.
El amor es el sentimiento más noble y más fuerte que posee el hombre, es una poderosa arma para conquistar el mundo.
Vive de tal manera que cuando tus hijos piensen en Justicia, Cariño, Amor e Integridad, piensen en tí.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Siempre merece la pena

Cierta vez en la que un científico anciano se paseaba por una playa al despuntar el día, divisó a lo lejos a un joven que parecía bailar entre la playa y la arena.
El anciano se dijo: "Voy a acercarme a este joven que parece celebrar con tanta alegría la llegada de un nuevo día".
Al llegar hasta donde estaba el joven se dio cuenta de que el joven recogía estrellas de mar de la arena y las lanzaba de nuevo al agua.
El anciano entonces preguntó: "Disculpe joven, pero ¿por qué hace Ud. eso?",
a lo que el joven respondió: "La marea está bajando y las estrellas están quedando atrapadas en la arena, Yo las devuelvo al mar".
El anciano exclamó: "Pero eso no tiene ningún sentido, la playa es enorme y son demasiadas estrellas".
El joven entonces se dobló, recogió una estrella, la lanzó al mar y respondió: "para ésa, tuvo sentido".
Reflexión 
¿Que intenta explicar este cuento? Muchas veces somos nosotros mismo los que nos ponemos límites ante un gran reto, que requiere gran esfuerzo, preferimos escondernos tras el miedo a no conseguirlo y rendirnos sin intentarlo. En el cuento se intenta transmitir que cualquier acción, hasta la más pequeña que contribuye a ese reto es un paso para conseguirlo, es una diferencia en sí mismo. Dividiendo tu reto en pequeños logros, cumpliendo objetivos, podrás acercarte a tu reto, pero no te rindas, que el tamaño del mismo no te desmotive para ir avanzando con pequeños pasos.