Mientras soñaba Un espacio para compartir todo aquello que se me pase por la cabeza. Pensamientos, viajes, naturaleza, cocina, moda, música... ¡Anímate a soñar conmigo!

viernes, 11 de septiembre de 2015

Lo que no se da, se pierde

Como habréis notado he estado un tiempo de vacaciones. Ahora estoy preparando cosillas para volver a actualizar el blog... ya veréis que bonita es mi tierrina...De momento os dejo con entradas que tenía preparadas de hace tiempo.

Cuanto me  ha gustado el siguiente texto que comparto con vosotros. Porque hay tantos puntos en los cuales me siento tan identificada, hay tantos pequeños detalles que pueden hacer felices a ti, tus conocidos o desconocidos y te pueden resultar gratificantes... espero que os guste tanto como a mí.

¿Alguna vez te has preguntado qué ocurre con las cosas que nunca existieron porque nosotros no las dejamos existir? ¿Qué pasa con aquellas acciones que casi cobran vida pero al final las ahogamos y no las dejamos salir? Son como pequeños destellos en nuestras intenciones que justo antes de nacer desaparecen. Esos destellos tienen que ir a algún sitio.

Cuando ves a una persona a la que no conoces llorando sola y sabes que está triste, puede que porque haya tenido un mal día, y te gustaría abrazarla con cariño aún siendo una desconocida. Decirle que no se preocupe, que todo va a ir bien y hacerla sentir mejor con ese abrazo porque posiblemente lo necesite. Pero no le das ese abrazo. Porque te cortas, porque nos han enseñado a no demostrar amor a desconocidos. Y sigues tu camino pasando de largo. Pero el destello de ese abrazo existió durante un instante.
Cuando estás hablando con alguien y de repente te das cuenta de que te mueres de ganas de besarle. Sonríes como un tonto y te pregunta “¿por qué sonríes?” y tu le contestas que “por nada”. Pero en realidad sí sonríes por algo: sonríes porque existe el destello de un beso a punto de convertirse en fuegos artificiales. Pero tú te lo callas, no le das ese beso y el destello desaparece.

Cuando estás pensando en una persona a la que quieres pero está lejos y te acuerdas de esos momentos juntos tan bonitos, de lo feliz que te hace, de lo mucho que la echas de menos y de que seguramente también te está echando de menos a ti. Y te encantaría decirle en ese momento que la quieres. Pero no coges el móvil para mandarle un “te quiero” porque piensas que no hace falta, que a lo mejor es una tontería. Y dejas que ese instante pase, y el destello de ese “te quiero” se va con él.
Esos destellos tienen que ir a algún sitio.

Yo creo que hay un cementerio de destellos. Un lugar donde los abrazos, los besos y los “te quiero” no dados van cuando nosotros no los dejamos existir. Y allí se quedan, vagando sin poder salir. Un lugar en el universo lleno de destellos preciosos que nunca llegaron a ver la luz, y aunque consiguieran salir de allí su razón de existir ya se les ha olvidado. Ese abrazo ya no recuerda para quién era, ese beso ya no sabe si era de amor, ese “te quiero” ya no se acuerda de a quién iba dirigido. Y no saben dónde ir ni qué hacer. Se pierden.
Y aquí está la respuesta a la pregunta: lo que no se da, se pierde.

Se pierde para siempre y ya nunca será. Ese abrazo que no hiciste ya nunca podrá ser hecho. Ese beso que no diste ya nunca podrá ser dado. Ese “te quiero” que no dijiste ya nunca podrá ser dicho. Y cada vez que esto ocurre una persona en el mundo se queda sin un abrazo, sin un beso, sin un “te quiero”.

Te propongo una cosa: piensa en una persona a la que quieres. Puede ser tu madre, tu padre, un amigo, tu novio… Sí, esa en la que estás pensando ahora mismo. Busca su teléfono en el móvil y mándale un mensaje. Sencillo. Sólo dos palabras: TE QUIERO. Nada más. Sin más explicaciones. Hazlo. Ahora.

Acabas de evitar que un “te quiero” se pierda para siempre, y acabas de hacer sonreír a una persona.

Sonríe tú también, porque cada sonrisa que no se da, se pierde.

martes, 11 de agosto de 2015

Como el lápiz...

Os traigo hoy un fragmento de un libro de Paulo Coelho, "Como el río que fluye", en el que el autor captura los valores y las cualidades del lápiz con las que todo ser humano podría o debería llegar a poseer.

El niño miraba al abuelo escribir una carta. En un momento dado, le preguntó:

-¿Estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos? ¿Es, quizá, una historia sobre mí­?
El abuelo dejó de escribir, sonrió y dijo al nieto:
-Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando. Me gustarí­a que tú fueses como él cuando crezcas.
El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada de especial.
-¡Pero si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!
-Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán de ti una persona por siempre en paz con el mundo.
Primera cualidad: puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guí­a tus pasos. A esta mano nosotros la llamamos Dios (que cada uno entienda Dios a su manera, no lo ciñamos a la religión), y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad.
Segunda: de vez en cuando necesito dejar de escribir y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final está más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona.
Tercera: el lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.
Cuarta: lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior.
Finalmente, la quinta cualidad del lápiz: siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida dejará trazos, e intenta ser consciente de cada acción.


lunes, 3 de agosto de 2015

Casi nada

Un texto que llegó a mí de casualidad y que te invita a reflexionar, auténtico. Fue escrito por la periodista y escritora asturiana Ángeles Caso, ganadora del premio Planeta, en el suplemento dominical de varios periódicos. 
Espero que os haga bajaros en marcha de la rutina de La Tierra y pensar... 
" Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio... Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación -al menos la sensación- de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.
Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.
Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.
Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.
También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase.
Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí.
Sólo quiero eso.
Casi nada.
O todo."



domingo, 2 de agosto de 2015

Gazpacho andaluz

La receta que traigo hoy es casi un representante nacional y sobre todo en epocas estivales, por ser muy refrescante y económico. Pues bien, he de confesaros que hasta que vine a Madrid allá por el 2005, no había probado esta sopa de tomate. Este tipo de sopas frías no se consumen en el norte. Desde siempre, todo lo que es tan popular lo miro de medio lado(es como los libros, cuando gusta tanto hasta a quien no lee nunca... umm como que no me fío...) pero esta vez... fallé. 

Me confieso una enamorada del gazpacho, el primer verano en la capital casi vivía de él porque con este calor madrileño nada te sienta tan bien como una ensalada o un gazpachito frío... Y si, lo hay de brick y está muy bueno (yo recomiendo el Alvalle, el de Mercadona me gusta menos) pero como el natural...no hay. Le das tu toque, el aceite que tu quieres, el vinagre al punto que te gusta, etc....

Os dejo la receta que preparo en casa y como os podréis imaginar,no es nada nada complicado.

Ingredientes:
100 ml de aceite de oliva virgen extra
30 ml de vinagre
1 kg de tomates maduros
2 dientes de ajo
150 gr de pan
1 pimiento grande
1 cebolla
1 pepino
sal (al gusto )
agua (opcional)

Elaboración:

Lavamos los tomates y los partimos en cuartos, retirando la parte dura. Los ponemos en el vaso de la batidora o en el recipiente donde vayamos a hacer el gazpacho.  
Pelamos el pepino y cortamos los extremos, cortándolo en rodajas pequeñas. Hacemos lo mismo a continuación con la cebolla, previamente pelada,  y el pimiento.

Cortamos el pan en trozos pequeños, añadimos un poco de agua y dejamos reposar unos 10 minutos, para que se vaya ablandando un poco el pan. 

A continuación pelamos el ajo y lo agregamos al resto de las hortalizas. No os olvidéis de quitarle la parte central para evitar que nos repita. 

Por ultimo añadimos el aceite de oliva, el vinagre y la sal. Trituramos todo en la batidora hasta obtener una salsa líquida. Lo mejor sería pasarlo luego por un colador para eliminar los posibles trozos de piel y semillas... como véis no lo tenía a mano. Por otro lado, no tenía vinagre de vino blanco, sino de módena, de ahí el color más oscuro que muestra el gazpacho. 


No me tengáis en cuenta la taza de presentación. Habitualmente tomo el gazpacho en un cuenco azul marino que me parecía que no iba a dar bien en cámara con el gazpacho... luego lo más adecuado me pareció la taza, porque en plato hondo como que quedaba un poco soso... 
¡Animaros a probarlo, no se tarda nada y queda super rico!

jueves, 30 de julio de 2015

Lo confieso, he vuelto a pecar

¡No me he podido resistir! Para los que seguís más habitualmente el blog quizás hayáis visto parte de mis pecados anteriores... ¡como se me había pasado mencionarlo antes! 

Unas de las cosas que más me fascinan me pirran me obnubilan por completo son los artículos de papelería, bolígrafos, pinturas, lápices y ultimamente... todo tipo de cuadernos... Los que os traigo hoy son mi última adquisición, de Sfera. Sfera tiene una sección pequeña de artículos muy monos y naif en los que tienes desde gomas, clips, lápices hasta libretas tan bonitas como estas... ¿No son una preciosidad?


¿Os gustan este tipo de artículos? ¿Alguna recomendación? ¿Soñamos juntos?

sábado, 25 de julio de 2015

Queda prohibido

¿Qué es lo verdaderamente importante?
Busco en mi interior la respuesta,
y me es tan difícil de encontrar.
Falsas ideas invaden mi mente,
acostumbrada a enmascarar lo que no entiende,
aturdida en un mundo de falsas ilusiones,
donde la vanidad, el miedo, la riqueza,
la violencia, el odio, la indiferencia,
se convierten en adorados héroes.

Me preguntas cómo se puede ser feliz,
cómo entre tanta mentira se puede vivir,
es cada uno quien se tiene que responder,
aunque para mí, aquí, ahora y para siempre:

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.

Queda prohibido no demostrarte mi amor,
hacer que pagues mis dudas y mi mal humor,
inventarme cosas que nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando no te tengo.

Queda prohibido dejar a mis amigos,
no intentar comprender lo que vivimos,
llamarles sólo cuando les necesito,
no ver que también nosotros somos distintos.


Queda prohibido no ser yo ante la gente,
fingir ante las personas que no me importan,
hacerme el gracioso con tal de que me recuerden,
olvidar a toda la gente que me quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por mí mismo,
no creer en mi dios y hacer mi destino,
tener miedo a la vida y a sus castigos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echarte de menos sin alegrarme,
olvidar los momentos que me hicieron quererte,
todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la mía,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha,
pensar que con su falta el mundo se termina.

Queda prohibido no crear mi historia,
dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida,
no tener un momento para la gente que me necesita,
no comprender que lo que la vida nos da, también nos lo quita.

Alfredo Cuervo Barrero


domingo, 12 de julio de 2015

Carta a un amigo (Jorge Luis Borges)

No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores, pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti. No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro. Pero cuando me necesites, estaré allí.

No puedo evitar que tropieces. Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas. Tus alegrías, tu triunfo y tus éxitos no son míos. Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.

No juzgo las decisiones que tomas en la vida. Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides. No puedo impedir que te alejes de mí. Pero si puedo desearte lo mejor y esperar a que vuelvas.

No puedo trazarte límites dentro de los cuales debas actuar, pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer. No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parte el corazón, pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.

No puedo decirte quién eres ni quién deberías ser. Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo. En estos días ore por ti... En estos días me puse a recordar a mis amistades más preciosas.

Soy una persona feliz: tengo más amigos de lo que imaginaba. Eso es lo que ellos me dicen, me lo demuestran. Es lo que siento por todos ellos. Veo el brillo en sus ojos, la sonrisa espontánea y la alegría que sienten al verme. Y yo también siento paz y alegría cuando los veo y cuando hablamos, sea en la alegría o sea en la serenidad, en estos días pensé en mis amigos y amigas y, entre ellos, apareciste tú.

No estabas arriba, ni abajo ni en medio. No encabezabas ni concluías la lista. No eras el número uno ni el número final.

Lo que sé es que te destacabas por alguna cualidad que transmitías y con la cual desde hace tiempo se ennoblece mi vida.

Y tampoco tengo la pretensión de ser el primero, el segundo o el tercero de tu lista. Basta que me quieras como amigo. Entonces entendí que realmente somos amigos. Hice lo que todo amigo: Ore... y le agradecí a Dios que me haya dado la oportunidad de encontrar a alguien como tú. Era una oración de gratitud: Tú has dado valor a mi vida...
Jorge Luis Borges


domingo, 28 de junio de 2015

Parques El hormiguero/ El espacio Alcobendas

La entrada de hoy está dedicada a otra de las numerosas excursiones que hemos hecho con el fin de divertir y sorprender a nuestra pequeña y también, como no por encontrar algún parque más adaptado a los más pequeños de la casa, que parece que siempre se tienen que conformar con un columpio y poco más.


Para la entrada de hoy propongo dos parques, muy cercano uno del otro y bastante originales. El primero de ellos es conocido como el Hormiguero, por una de las atracciones que incorpora en su interior una estructura compuestas por dos grandes celosías metálicas, separadas apenas por un metro, donde hay todo un mundo de pasadizos, toboganes, trampas, agujeros, etc, que se asemeja a un terrario de hormigas, de ahí su nombre. 


Esta atracción se halla en la parte central del parque, con hierba artificial a su alrededor y rodeado de asientos con forma de lacasitos gigantes de colores, sobre caminos también multicolores.


Hay múltiples estructuras de diferentes formas que parecen inútiles o incompresibles para los niños, pero en el tiempo que estuve allí me sorprendieron como se divertían con ellas. Además, cuenta con un megacolumpio en el que los peques se pueden hasta se pueden tumbar y con un suelo compuesto por pequeñas piedrecitas en lugar de la (asquerosa) arena. Se lo pasan pipa tanto en el columpio como rebozándose en esas piedras. 








También consta de una zona infantil para los más pequeños, con el suelo de caucho y con divertidos asientos de colores en forma de setas. 

Un tobogán con opciones tanto para los más chiquitines que apenas suben las escaleras como para los más intrépidos que ya escalan más fácilmente y pueden usar escalas de cuerda. 



Y ahora nos vamos al espacio, el siguiente parque representa un paisaje lunar con dos grandes naves espaciales de las que salen toboganes, vehículos lunares, cohetes, cráteres, estrellas. Los pequeños podrán disfrutar de la sensación de subirse a un vehículo espacial o simular la ingravidez de los astronautas en la tirolina o el balancín giratorio. También hay columpios para los más pequeños, más cerca de la tierra, jeje...






Cada vez que visitamos uno de estos maravillosos parques con los que nos regala la comunidad de Madrid es inevitable pensar en los tiempos de nuestra niñez donde los columpios en los que nos divertíamos eran estructuras muy simples, oxidadas... con zonas cortantes, salientes en punta... y no nos pasaba nada... de milagro. Con sus barras de hierro lacado frente al brillante aluminio que no se oxida. Con sus neumáticos colgados de cadenas frente a los asientos de los que no se puede caer. Con sus charcos frente al siempre seco caucho de goma. Parece que para estas cosas si que hemos avanzado.

jueves, 18 de junio de 2015

Rituals o como hacer de tu ducha un momento de mindfulness

En la entrada de hoy quiero incluiros una sección un poco diferente, por variar, hay pequeñas cosas que te dan tanto bienestar que ¡no puedes pasar sin compartirlas!

En cuanto al título de la entrada, para quien no esté familiarizado con esta terminología, las técnicas mindfulness consisten en prestar atención y examinar lo que sucede a nuestro alrededor. Nos ayuda a responder con más calma delante de los acontecimientos de nuestro día a día, y a distanciarnos de aquellos patrones de conducta que no nos benefician. Nos proporciona claridad y un mayor conocimiento sobre nosotros mismos. A nivel cognitivo mejora nuestra concentración, nuestra creatividad y abre nuestras mentes. A nivel de habilidades personales, mejora nuestra inteligencia emocional y nuestra autoestima, nos ayuda a combatir el estrés y a mejorar nuestra comunicación con los demás.

Dicen que estas técnicas comienzan a ser más efectivas cuando puedes integrarlas en tu día a día. Cualquier acción cotidiana, bien orientada puede convertirse en una oportunidad de practicar el Mindfulness (sentarse en una silla, tomar té, comer... ) 



En mi caso, fue pensando en la sensación que me proporciona el ducharme o bañarme con estos productos. Normalmente prestamos atención a las sensaciones en este instante solo cuando regulamos la temperatura del agua. Debemos pues prestar atención y ser Mindfulness en la ola de placer que nos hace sentir el agua caliente, el olor del gel de baño, el sonido del agua o la cantidad de éste que estamos usando, estaremos practicando el mindfulness....

Y como no lo vamos a practicar con los productos de Rituals. El creador de esta marca es Raymond Cloosterman, su idea es poder transformar los rituales cotidianos en momentos repletos de significado simplemente prestando más atención a los detalles.Rituals trabaja con la filosofía de que se puede encontrar la felicidad en las cosas más pequeñas, y esto se puede conseguir a través de los rituales diarios, haciendo de éstos momentos gratificantes a través de productos que nos hacen sentir bien.

Os recomiendo que lo probéis... creo que tener uno de estos en la ducha es genial por lo menos para usarlo en esos días en que estamos estresados y necesitamos relajarnos de alguna forma. Vosotros dejaros llevar, que la sensación y el aroma de esta espuma se encarga del resto... además el olor inunda todo el baño y eso por lo menos a mi, me encanta!
  
Los productos que yo he utilizado son los geles en espuma.En cuanto a las características del gel, os diré que se trata de una espuma que se convierte en gel al aplicarlo en el cuerpo, cunde muchísimo porque con un poquito nos da para gran parte del cuerpo y tiene un perfume muy agradable que perdura en la piel.Es muy duradero y cuesta 8 euros por 200 ml que, entiendo que no es un precio muy atractivo para un gel, pero sí si lo hacéis como hago yo, para tener en el baño alguno especial,  con el que nos mimemos de vez en cuando. Es como un gel de afeitar, pones una gotita y se convierte en montón de espuma. 

¿Que cuales he probado? No muchos pero sus fragancias son todas maravillosas (esta entrada creo que podría ayudar a mi marido a elegir regalo sorpresa, jajaja), ahora mismo los que tengo son de las líneas siguientes:

TAO: que trata de alcanzar el equilibrio entre el Yin y el Yang a través del Loto 
Blanco, Té Verde y Menta China.

Mis espumas con mano de mi hija incluida..

AYURVEDA: Para restaurar la armonía interior con fragancias como la rosacentifolia y el aceite de almendra dulce. (Espuma de ducha Yogi Flow de Rituals) El ancestral ingrediente ayurvédico del Aceite de Almendra Dulce 
devuelve toda la hidratación a la piel.  La Rosa Centifolia posee un efecto relajante para el cuerpo y la mente.

LAUGHING BUDDHA: Línea revitalizante con mandarina orgánica y yuzu, que es un cítrico que crece en Japón. Esta colección me encantó, me hubiera llevado todos los productos del expositor, adoro los aromas cítricos. 

Las fragancias de los productos de esta linea tienen un efecto revitalizante gracias a los cítricos, y pretenden cargarnos las pilas por la mañana temprano y datos grandes dosis de positivimo.
Para terminar la entrada de hoy, os deseo unos felices sueños con ayuda de estos productos... Un blog tan pequeñito como este no tiene tentaciones de grandes marcas, por lo que las opiniones aquí vertidas son única y exclusivamente basadas en mi propia experiencia o en la de mi marido, que también se ha aficionado a utilizarlos de vez en cuando.
¿Sueñas con Rituals? 



miércoles, 10 de junio de 2015

Discurso de Bill Gates

Hoy que la cultura del esfuerzo está tan denostada y en la que parece que nuestros jóvenes se les pinta todo de color de rosa, tiene aún más relevancia el contrastar con estas afirmaciones o reglas que incluyó Bill Gates dentro de uno de sus discursos. Pretendía hacernos reflexionar acerca de como hoy día la enseñanza no prepara a los niños con un concepto de la realidad, con lo que en muchos casos hay un duro choque con el mundo real tras la universidad.

Espero os resulte interesante. 

 Las 11 Reglas de la Vida que tus Hijos no Aprenderán en el Colegio
Bill Gates volvió recientemente a su antiguo instituto a dar un discurso a los alumnos, y entre todas las cosas que les dijo recalcó 11 reglas de vida para que tuvieran en cuenta los chicos:
Regla Uno- La vida no es justa, acostúmbrate a ello.

Regla Dos- Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.

Regla Tres- No ganarás US$5.000 mensuales justo después de haber salido del instituto y no serás un vicepresidente de una empresa con coche de empresa hasta que hayas terminado el instituto, estudiado y trabajado mucho.
Regla Cuatro- Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.


Regla Cinco- Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.

Regla Seis- Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.

Regla Siete- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa sucia y escucharte hablar acerca de lo super guay que eres y lo carca que son ellos. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación, escritorio, armario y estuche.

Regla Ocho- En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.

Regla Nueve- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.

Regla Diez- La televisión no es la vida real. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.

Regla Once- Sé amable con los "NERDS" (los más aplicados de tu clase). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.