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martes, 16 de enero de 2018

Crema de calabaza III (versión El comidista)

Los que sois habituales del blog ya sabeis que me encantan los platos de cuchara, las sopas, las cremitas, es que son tan agradables en invierno, tan livianas, sientan tan bien al estómago... pues hoy os traigo no la primera ni la segunda, sino la tercera versión de la crema de calabaza(Aquí tenéis una y otra versión, pinchando en el enlace). Pero es que esta versión es bastante diferente, por algo es del blog de " El Comidista", Mikel López Iturriaga, que es uno de los bloggers de cocina más influyentes. Tenía un programa en la Sexta que me gustaba, pero lo quitaron pronto, una pena. Tiene ese sentido del humor irónico como su hermano que me encanta.

Bueno, pues de vez en cuando curioseando por ahí veo muchas veces referencias a su blog y es que siempre trata de hacer cosas sencillas (sin mamarrachadas dicen a veces, tienen artículos que hacen referencia a la moda de llevar la presentación del plato al absurdo) y con un toque diferente. Es el caso de esta crema, donde la calabaza se dora un poco al principio para que caramelice y dé más sabor y en el que incluimos especias tan diferentes como pimentón, curry junto a trozos de manzana frente a la tradicional patata. ¿Que os suena raro? A mi también, pero como ya había probado una versión de crema de calabaza con curry pues ya iba más decidida.No dejéis de probarla, como siempre, fácil y hoy con un toque diferente.

Ingredientes:
800 gramos de calabaza
150 g de cebolla
150 de puerro
1 diente de ajo
1 manzana 
½ cucharadita de nuez moscada
½ cucharadita de curry
1 l de caldo de pollo
100 ml de leche evaporada
Aceite de oliva
Sal

Elaboración:
Pelamos con cuidado la calabaza (que dura pero que dura es!) y retiramos de su interior las pepitas e hilos.La cortamos en rodajas  y en trozos no muy grandes la vamos dorando en la cacerola. Seguidamente, cuando veamos que empieza a tostarse la sacamos y reservamos.




A continuación, picamos finamente la cebolla, el puerro y el ajo y los rehogamos a fuego suave en la misma olla donde previamente marcamos la calabaza durante unos 10 minutos.Cuando estén listos, incorporamos de nuevo la calabaza y las especias y rehogamos un poco más. Partimos la manzana en trocitos y la añadimos y rehogamos, luego el caldo y lo dejamos cocer durante 15-20 minutos.




Trituramos hasta obtener una crema bien fina, añadimos la leche evaporada y mezclamos bien. Para servir a mi me encanta hacerlo en cuencos o platos hondos y podemos acompañar con diversa guarnición, según tus gustos (queso feta, bacon crujiente, pistachos, cebolla frita, pimentón...).En nuestro caso terminamos con hilo fino de aceite de oliva y una pizca de pimentón picante. 


Y voilà, ¡una receta muy original! ¿Te atreves a comentar?



viernes, 24 de marzo de 2017

Crema de calabacín II (especial niños)

Esta es una de mis cremas favoritas, ya sabéis que en invierno me encanta comer o cenar una buena crema, ligera, calentita... Esta es ideal para cuidarse, muy sana y light.

La crema de calabacín es también perfecta para los niños porque tiene un sabor muy suave y se la comen fácilmente. Por algo es una de las primeras hortalizas que se introducen en la dieta de los bebés tras la leche materna y si os fijáis, tanto en colegios como en escuelas infantiles nunca falta en su menú.

La receta que os dejo hoy es más orientada a los niños, por lo que a diferencia de la primera que colgué hace tiempo, lleva poca especia y más lácteos que complementen las vitaminas que aportan esta verdura.

A los niños les encanta, puedo dar fe, pero a los mayores también, mmmm!!


Ingredientes:
  • 2 calabacines
  • 2 puerros
  • 4 quesitos
  • 200 ml leche evaporada
  • 500 ml caldo
  • sal
  • pimienta
  • mantequilla
  • aceite de oliva
Elaboración:
Limpiamos muy bien los calabacines, los puerros, las patatas y los troceamos en dados pequeños. Yo no suelo eliminar la piel del calabacín para mantener así todas sus propiedades. 

En una cacerola grande doramos con un poco de aceite los calabacines, los puerros y las patatas. Cuanto menor sean los trozos que hayamos dejado, antes se harán las verduras y antes dispondremos de esta rica crema.



Una vez se han rehogado bien el calabacín, las patatas y el puerro, cubrimos esto con el caldo y dejamos cocinar alrededor de 20 minutos a fuego medio. Una vez haya terminado el tiempo de cocción y la verdura esté blanda, la trituramos. Si queréis evitar que quede muy ligera, podemos retirar parte del caldo previo a triturarlo y añadir poco a poco según vayamos observando la textura de la crema. Tiene que quedar cremosa. La trituramos muy bien junto con los 4 quesitos, la leche evaporada, sal y la pimienta. (que es opcional).



domingo, 2 de agosto de 2015

Gazpacho andaluz

La receta que traigo hoy es casi un representante nacional y sobre todo en epocas estivales, por ser muy refrescante y económico. Pues bien, he de confesaros que hasta que vine a Madrid allá por el 2005, no había probado esta sopa de tomate. Este tipo de sopas frías no se consumen en el norte. Desde siempre, todo lo que es tan popular lo miro de medio lado(es como los libros, cuando gusta tanto hasta a quien no lee nunca... umm como que no me fío...) pero esta vez... fallé. 

Me confieso una enamorada del gazpacho, el primer verano en la capital casi vivía de él porque con este calor madrileño nada te sienta tan bien como una ensalada o un gazpachito frío... Y si, lo hay de brick y está muy bueno (yo recomiendo el Alvalle, el de Mercadona me gusta menos) pero como el natural...no hay. Le das tu toque, el aceite que tu quieres, el vinagre al punto que te gusta, etc....

Os dejo la receta que preparo en casa y como os podréis imaginar,no es nada nada complicado.

Ingredientes:
100 ml de aceite de oliva virgen extra
30 ml de vinagre
1 kg de tomates maduros
2 dientes de ajo
150 gr de pan
1 pimiento grande
1 cebolla
1 pepino
sal (al gusto )
agua (opcional)

Elaboración:

Lavamos los tomates y los partimos en cuartos, retirando la parte dura. Los ponemos en el vaso de la batidora o en el recipiente donde vayamos a hacer el gazpacho.  
Pelamos el pepino y cortamos los extremos, cortándolo en rodajas pequeñas. Hacemos lo mismo a continuación con la cebolla, previamente pelada,  y el pimiento.

Cortamos el pan en trozos pequeños, añadimos un poco de agua y dejamos reposar unos 10 minutos, para que se vaya ablandando un poco el pan. 

A continuación pelamos el ajo y lo agregamos al resto de las hortalizas. No os olvidéis de quitarle la parte central para evitar que nos repita. 

Por ultimo añadimos el aceite de oliva, el vinagre y la sal. Trituramos todo en la batidora hasta obtener una salsa líquida. Lo mejor sería pasarlo luego por un colador para eliminar los posibles trozos de piel y semillas... como véis no lo tenía a mano. Por otro lado, no tenía vinagre de vino blanco, sino de módena, de ahí el color más oscuro que muestra el gazpacho. 


No me tengáis en cuenta la taza de presentación. Habitualmente tomo el gazpacho en un cuenco azul marino que me parecía que no iba a dar bien en cámara con el gazpacho... luego lo más adecuado me pareció la taza, porque en plato hondo como que quedaba un poco soso... 
¡Animaros a probarlo, no se tarda nada y queda super rico!

sábado, 8 de marzo de 2014

Fabes estofaes

Otra receta superfácil y sana que os traigo para hacer en el blog. Me encanta porque a pesar de que incluye legumbres, al no llevar nada de carne es mucho más ligera y con la verdura que lleva tienes un coctel de vitaminas muy saludable. Como siempre, la preparación no tiene ningún secreto y es ideal como plato único en los días laborables. 

A continuación, os incluyo un resumen de las principales propiedades de los diferentes ingredientes que tiene esta receta y como siempre, al final, su elaboración. Espero que os animéis a probarla. 

Propiedades nutricionales y medicinales de la Alubia Blanca

Entre las propiedades nutricionales de la alubia blanca cabe destacar su contenido en hierro, superior al de las míticas lentejas. Aportan además gran cantidad de vitaminas del grupo B, lo que junto con el hierro las convierten en un alimento preventivo y paliativo de diferentes tipos de anemias.




Según estudios llevados a cabo, la alubia es una legumbre ideal para aquellas personas que tengan un colesterol alto, ya que según se ha podido constatar, ayudará a rebajarlo hasta en un 20%.

Esto es así gracias a la fibra soluble que contiene, la cual favorece la concentración saludable de las grasas en la sangre, ayudando a combatir problemas de carácter cardiocirculatorio.

Pero la fibra no solo destaca por esta particularidad, ya que alivia y mejora el tránsito intestinal (siendo ideal para aquellas personas que tienen estreñimiento), combatiendo tanto el cáncer de colon como el de recto.

Es una legumbre muy buena para las personas diabéticas, ya que reduce la velocidad de absorción de azúcares, ayudando a regular la glucosa presente en la sangre.

El elevado aporte de potasio, unido a su escasez de sodio, permite que formen parte de la dieta habitual de personas con hipertensión. . 

Beneficios y propiedades del pimiento

El pimiento destaca por su alto contenido en vitamina C y vitamina B6, la cual es fundamental tanto para la parte cerebral como para el sistema nervioso central en sí.

Destaca también por su alto contenido en betacaroteno (que al entrar en el organismo se transforma en vitamina A) y vitaminas del grupo B2 (además de vitamina E). Por ello, es ideal para prevenir la aparición de enfermedades degenerativas y crónicas.

Específicamente, el betacaroteno ayuda a prevenir el cáncer, las hemorragias cerebrales, las cataratas, y las enfermedades cardíacas.

Propiedades nutricionales del tomate
El tomate es un alimento poco energético que aporta apenas 20 calorías por 100 gramos. Su componente mayoritario es el agua, seguido de los hidratos de carbono.
Se considera una fruta-hortaliza, ya que su aporte de azúcares simples es superior al de otras verduras, lo que le confiere un ligero sabor dulce.
Es una fuente interesante de fibra, minerales como el potasio y el fósforo, y de vitaminas, entre las que destacan la C, E, provitamina A y vitaminas del grupo B, en especial B1 y niacina o B3. Además, presenta un alto contenido en carotenos como el licopeno, pigmento natural que aporta al tomate su color rojo característico. El alto contenido en vitaminas C y E y la presencia de carotenos en el tomate convierten a éste en una importante fuente de antioxidantes, sustancias con función protectora de nuestro organismo.



La vitamina E, al igual que la C, tiene acción antioxidante, y ésta última además interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes. También favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente las infecciones.

La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes.

La niacina o vitamina B3 actúa en el funcionamiento del sistema digestivo, el buen estado de la piel, el sistema nervioso y en la conversión de los alimentos en energía.

El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de intervenir en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula

Propiedades nutricionales de la zanahoria
La zanahoria es rica en betacaroteno y provee dosis destacables de minerales como calcio, hierro, potasio, fósforo y otras vitaminas, como las B, C, D, E y ácido fólico.
Contiene fitoesteroles, sustancias naturales que bloquean la absorción del colesterol y ayudan a depurar la sangre.
El consumo de zanahoria, puede ser muy importante para tratar la ceguera nocturna y la fotofobia.
Es un vegetal ideal para preparar mascarillas caseras, como la mascarilla para las manchas en la piel.
Favorece la formación de glóbulos rojos por su contenido en hierro y cobre, previniendo de esta manera la anemia, la arteriosclerosis y  la disminución de las defensas.
La zanahoria es una gran aliada e la vista, te ayuda a prevenir las cataratas y la degeneración macular así como a mantener la agudeza visual.
Las zanahorias son grandes aliados de las dietas para adelgazar, ya que es un alimento con muy bajas calorías, mucha fibra y poco y nada de grasas. Asimismo brindan saciedad y quitan el hambre.
Las zanahorias tienen un alto contenido en fibra soluble por lo que son muy buenas para combatir el estreñimiento y reducir el colesterol.
Los betacarotenos contenidos en la zanahoria tienen propiedades antitumorales, y previene la aparición de ciertos cánceres, como el de vejiga, laringe, esófago y estómago.
Regulan los trastornos digestivos como las diarreas y el estreñimiento.
Tiene grandes propiedades antioxidantes, que protegen al organismo del ataque de los radicales libres y del envejecimiento prematuro.
Por último, recuerda que el consumo periódico de zanahorias ayuda a mantener tu corazón sano, ya que mantiene a las arterias libres de placas que impidan la normal circulación de la sangre. 

Ingredientes:
400 gr. de judías blancas
3 zanahorias
1 cebolla mediana
5 dientes de ajo
1 pimiento rojo pequeño
1 tomate y medio
2 pastillas de caldo vegetal (Hacendado sin gluten)
sal marina
1 hojita de laurel
aceite de oliva virgen extra
comino molido


Elaboración:
Ponemos las judías en remojo la noche anterior (o utilizamos unas ya cocidas con lo que no es necesario el remojo, sólo eliminar el líquido y lavarlas bien, yo utilicé este tipo de alubias). En una olla ponemos las judías y añadimos las hortalizas: pelamos las zanahorias y las cortamos transversalmente, las añadimos a la olla. Pelamos la cebolla y la partimos a la mitad. Ponemos los dientes de ajo enteros. Lavamos los tomates, les hacemos una cruz en la base y los añadimos. Lavamos el pimiento, le quitamos las semillas y lo cortamos a la mitad. Lo añadimos a la olla.


Añadimos la sal, el laurel, el comino al gusto y las pastillas de caldo vegetal (al gusto). Cubrimos con agua, ponemos a cocer, cerramos la olla y una vez que está hirviendo, dejamos en cocción unos 20 minutos a fuego moderado. Después pasamos las hortalizas por el pasapurés y si tiene demasiado líquido pasamos también algunas judías para que espese el caldo. Lo ponemos todo a cocer a fuego lento unos 5 minutos y servimos rápidamente. En mi caso, me excedí con el agua y no utilicé el truco de las judías y quedó así de líquido... así no, para la próxima vez tiene que quedarme más espesito.
Mi presentación del plato