Mientras soñaba Un espacio para compartir todo aquello que se me pase por la cabeza. Pensamientos, viajes, naturaleza, cocina, moda, música... ¡Anímate a soñar conmigo!

lunes, 22 de febrero de 2021

He leído: Una diosa para el rey

Leí este libro hace ya algún tiempo y me dejó anonadada. Bien es cierto que no suelo yo leer mucho sobre biografías, ni reales ni de plebeyos, pero si que suelo ir a visitas guiadas. Entre ellas la de El Escorial, que yo recuerde hice al menos dos guiadas, nos gusta porque según quien sea el guía te cuenta unas u otras anécdotas. El caso, que por lo que sea, siempre me quedó en la memoria lo santurrón que era Felipe II, con una habitación que daba a la iglesia y siempre rodeado de crucifijos y reliquias de santos.



Bueno, pues hete aquí que sale esta novela basada en la supuesta historia de amor de Felipe II con una dama de compañía de la emperatriz Isabel I de Portugal y luego de sus hijas Juana de Austria y María de Austria, hermanas de Felipe II. Su romance abarcó quince años durante los cuales la presencia de Isabel de Osorio fue fundamental, hasta el punto de que el monarca llegó a encargar a Tiziano, el pintor del momento, una serie de obras de inspiración en la mitología griega, de gran erotismo, en los cuales se ve representada con claridad a su amada Isabel de Osorio. Con ella, según parece, tuvo dos hijos y para quien erigió el Palacio de Saldañuela. Sería en este palacio, conocido por los habitantes de la zona como "la casa de la puta del rey", en el que Isabel viviría, sola, durante 30 años tras la ruptura con Felipe y hasta su muerte. 

Tiziano cumplió, claro está. Y realizó una serie de cuadros entre 1553 y 1562: Dánae, Venus y Adonis, Perseo y Andrómeda, Diana y Júpiter, Diana y Calisto y El rapto de Europa. 

Aunque es una historia novelada, basada sobre todo en la historia de amor, el encontrar el palacio de Saldañuela, las obras del autor donde no sólo aparece Isabel de Osorio sino un joven Felipe II como Adonis, dan prueba de que hubo mucho más que un rumor en esa historia. 

Alimenta también la sospecha el documento suscrito por el tesorero del rey al adquirir la torre de Saldañuela, donde Hernando de Ochoa, se compromete que no obstaculizarán ni invalidarán la escritura de venta ni doña Isabel Osorio «ni sus hijos ni herederos». Fórmula que pudiera ser convencional pero que parece extraña cuando se trataba de una mujer soltera. Es sabido que los reyes podían tener hijos extramatrimoniales sin reproche social y que solo ellos podían reconocer esos hijos. Extremos que les estaban negados a las mujeres.


Cuando en 1556 Isabel se alejó de la corte compró la torre de Saldañuela, cerca de Burgos, operación realizada por dicho Hernando de Ochoa, tesorero del rey. Un año después, Felipe concedió a su amada un juro de heredad de dos millones de maravedíes sobre la renta de Córdoba, alegando como mérito ”lo que sirvió a la reina de Bohemia y princesa de Portugal”, sus hermanas María y Juana. Con esta donación Isabel compró los lugares de Saldaña, Sarracín, Cojóbar y Olmos Albos, sobre los que fundó un señorío.

Por eso me pareció curioso, el monarca que impuso un pañuelo para que en las danzas no se tocasen hombres y mujeres, luego llevaba una doble vida dedicada al amor y pasión con Isabel de Osorio. Es quizás por eso que al final de sus días y debida a la moral que presidía esa época, que se pasaba entre santos, reliquias y rezos, para intentar expiar sus pecados. ¿Vosotros que creeis? 



miércoles, 13 de enero de 2021

Bosque finlandés (Rascafría)

El rincón que os traigo hoy se halla en una de las zonas más concurridas en fin de semana por los madrileños, que es Lozoya, Rascafría, etc, por el encanto natural de sus pueblos y bosques y también, como no, por su buena gastronomía.
Vistas desde el Puente del Perdón










Situado en la zona norte de Madrid, se puede acceder a la misma tanto desde la A1 como desde la A6 por Segovia, aunque nosotros nos desplazamos por la autovía de Burgos.En esta carretera tomaremos la salida 69 que nos lleva dirección Lozoya/Rascafría por la M-604. Cuando lleguemos a Rascafría, los paneles indicativos nos conducirán hasta el Monasterio de Nuestra Señora del Paular, a mano derecha hay unos aparcamientos donde dejaremos el coche. Está justo a la entrada del monasterio. Si no hubiera sitio aquí,  poco más adelante están los aparcamientos del área recreativa de Las Presillas, muy cercano, pero del otro lado de la carretera.
Puente del Perdón

El punto de partida es cruzando la carretera en sentido hacia el Puente del Perdón, el cual ayudaba a cruzar las aguas del río Lozoya hacia el Monasterio de Santa María del Paular, perteneciente en un principio a la orden cartuja desde 1390 hasta 1954, momento en que pasó a manos de los benedictinos. El Puente del Perdón recibe este curioso nombre debido la leyenda por la cual el preso era juzgado junto al puente, si recibía el perdón, podrían cruzar hacia el otro lado, si no era así, se hacía justicia en la Casa de la Horca.


Poco antes de terminar de cruzar el puente, verás una verja de hierro a la izquierda que da acceso al Camino Natural Valle del Lozoya e indicará que se puede llegar al albergue Los Batanes. No busques señalización del bosque porque no la vas a encontrar, sólo adentrate por esta ruta y en unos cinco, diez minutos, notarás el cambio de vegetación y verás alguna pequeña construcción, solo hemos de ir siempre recto y paralelo al río a través de un frondoso bosque de abedules, chopos, abetos...  Sabremos que hemos llegado cuando veamos una especia de pequeño puente de piedra sobre un riachuelo y una caseta de madera al fondo, la cual fue una sauna finlandesa en su momento, con un pequeño embarcadero y un lago. Verás que el bosque se ha vuelto más denso y que habitan en esta zona otras especies de árboles diferentes. No es un bosque natural autóctono, fue creado en los años 80 con motivo de la celebración del hermanamiento de Rascafría con la capital de Finlandia. También se construyó sobre las aguas del río Lozoya un precioso embarcadero y una caseta de madera que en su día fue utilizada como sauna.

Acceso al bosque finlandés




Es un camino muy sencillo y fácil de realizar, prácticamente siempre llano, que si dejas el bosque y continuas el sendero te llevará a Rascafría o incluso puedes ir y volver al lado de la carretera hacia el monasterio de El Paular. Es una muy buena opción para hacer con niños, nosotros lo hicimos con una de 6 y otra de 3 años, sin problema.
El camino

Al fondo se ve la cabaña y el inicio del embarcadero, en primer plano, el lago.
Por otro lado, es una maravilla para la vista, da igual la estación en la que visites la zona. Como podéis ver nosotros fuimos en otoño, a primeros de noviembre y estaba así de espectacular, pero en invierno, cuando el resto de árboles no tienen hojas tiene que ser también muy bonito y ya si lo pillas con nieve como estos días, es un paisaje de cuento. Merece la pena pararse, relajarse, pasear lentamente en torno al lago y solo respirar... 
Pequeño puente de piedra que da acceso al lago



Antigua sauna finlandesa
Tras el paseo por estas zonas, terminamos la tarde en un café de Rascafría e hicimos una parada en la fábrica de chocolate natural San Lázaro Hacedme caso, no dejéis de entrar y probar, tienen numerosas pruebas. Chocolate con fresa, con plátano, con canela, con limón... haced la prueba y llevaros un poco de todo, os encantará. 

Si te ha gustado la entrada, no dudes en comentar, estaré encantada de responderte. ¿Soñamos?



jueves, 31 de diciembre de 2020

Osoji: el ritual japonés de final de año que inconscientemente hacemos

Bueno, no sé si os pasa como a mí, que cuando se va finalizando el año parece que nos da por organizar y terminar todo lo que has hecho en casa, que si limpieza a fondo, que si arregla este reloj que no tiene pilas, que si pon este cuadro que llevas meses esperando para hacerlo, es como que quieres mentalmente poner el check de todo finalizado y empezar sin cosas que hacer a nivel de hogar. A mi me da esta neura de limpieza y orden siempre a final de año, igual que a las embarazadas les da con el sindrome del nido. Hace un año o asi me enteré que en Japón esto es un ritual. Según se acerca el fin de año en Japón, comienza a realizarse una antigua tradición conocida como la gran limpieza o Osoji, no es tanto una limpieza a fondo del hogar como una especie de ritual de renovación ante el año nuevo que está a punto de comenzar. 
Se trata de limpiar el alma, de comenzar el año sin tareas pendientes, cerrando círculos, comenzando el año limpios, liberados y purificados, tanto a nivel material como espiritual. Y es que el osoji, además de limpiar aquellos rincones de la casa menos frecuentemente limpiados, incluye liquidar deudas o facturas o tareas pendientes antes de terminar el año. 
Se trata de hacer limpieza a fondo de lugares que generalmente olvidamos, a mi por ejemplo este año me dio por limpiar a fondo los zócalos, las juntas del suelo y algo menos olvidado pero que siempre se necesita repasar, marcos, puertas, enchufes e interruptores. Recomiendo para las juntas del suelo, pasar primero con una bayeta húmeda en agua caliente retirando la suciedad, luego impregnar con bicarbonato sódico, dejándolo actuar 30 minutos al menos y posteriormente retirar con bayeta húmeda y aclarar. Pero también va más allá e incluye la ropa que no nos ponemos, un repaso a las facturas que tenemos por pagar (o cobrar), archivar fotos, tirar tiquets de compras caducados... Y además de todo esto, también corresponde deshacernos de hábitos insanos y relaciones tóxicas. 

Pero no se trata de una limpieza más que haces de manera automática, sino que es consciente, con lo que percibes lo que realmente no deseas, no te gusta, no te da buen rollo, te sobrecarga el ambiente... y empezar el año sin esas cargas. Es un mindfulness aplicado a la limpieza. 




















¿Y como empezar? Pues empieza por arriba. El polvo acumulado en techos, paredes, lámparas no existe hasta que te le dedicas atención. Recomiendo para ello frotar con un trapo humedecido, si sale suciedad esta irá bajando hasta el suelo, que será lo último que limpiaremos en el Osoji.

Deja bolsas de basura y cajas en cada habitación. Ya sabes todo lo que puedes hacer con todo lo que ya no quieres en casa.

Lo más importante: esas cajas y bolsas deben desaparecer de tu casa inmediatamente, nada de tenerlas en el trastero, recibidor o garaje esperando. Como inicio de año, tambien sería conveniente que tras hacer este trabajo intentases mantenerlo para no tener que darte un atracón final. ¿Que tal esos 5 minutos de ventilación, hacer la cama, cinco minutos para recoger la encimera de la cocina o colocar los cojines?

Si hay niños en la casa, deben participar. En el Osoji nipón, los menores colaboran en la limpieza tanto en casa como en las escuelas. Es una forma no solo de involucrarles en el esfuerzo común, sino también de enseñarles a cuidar de sí mismos en el futuro. Esto no siempre se consigue pero si poco a poco los vamos involucrando ellos adquirirán ese hábito que no sólo nos hará más felices a nosotros sino les será útil a ellos en un futuro por lo mismo.

Y tu, ¿también haces osoji en el fin de año?



martes, 25 de agosto de 2020

Enfiladas o alfiladas de Luarca (Trenza pascua)

La receta que os traigo hoy es una receta típica de mi zona y esta es la manera más parecida a como la hace mi madre. 

La Alfilada o Enfilada, típicas del concejo de Valdés, (capital Luarca) es un riquísimo bollo dulce trenzado. Si nunca has probado una alfilada, te recomiendo que lo hagas. Su sabor es espectacular.



Además ahora, que faltan pocos días para La Regalina, una fiesta en la cual se hace un desfile tradicional, cobra más protagonismo, ya que este desfile lleva asociado este postre. Si no habéis ido a La Regalina, os lo recomiendo, se celebra el último domingo de agosto y el sitio es espectacular, así como viven la tradición en este pueblo. Yo tuve muchos compañeros de Cadavedo en el cole que hoy han trasladado esta tradición a sus hijos, es muy bonito.

Aquí podéis ver un resumen de dicho desfile y el entorno, que es una maravilla. En dicho desfile, si os fijáis, llevan varias ofrendas con una especie de panes en los mismos, eso son alfiladas.



Después de este pequeño homenaje a La Regalina que este año creo que no se podrá celebrar, paso a detallar los pasos para hacer una rica alfilada, bueno en mi caso salieron dos hermosas. 

Ingredientes:
125g mantequilla
200g azúcar
medio vaso de leche
3 huevos
600g harina
6g levadura seca de panadería o un dado de levadura fresca
un chorrín de anís
una cucharina de sal
1 huevo para barnizar

Elaboración:

En primer lugar, hervimos la leche y la vertemos en un vaso, añadiendo poco a poco la levadura y removiendo hasta que quede totalmente disuelta. 

Posteriormente, añadimos esta mezcla sobre 100 g de harina y así prepararemos la masa madre. Una vez hecho esto, lo dejamos reposar tapado por un film (en mi casa siempre se hizo con un trapo de cocina y un plato encima y no gastas plástico). Dejamos levar una hora, la masa ha de quedar como con burbujitas.
Con la mantequilla desleida, lo que haremos será ir añadiendole los huevos, el azúcar (poco a poco) y vamos removiendo. Una vez finalizado, reservamos.


Con la harina que nos restó, hacemos como un volcán en el medio del cual disponemos la sal, la masa madre, el chorrín de anís y poco a poco, vamos añadiendo la mezcla de mantequilla y huevo, amasando bien bien. Cuando veamos que está ya bien amasada, bien integrada, les damos forma de bola para facilitar su levado y la colocamos en un bol donde haya bastante especio ya que ha de doblar y hasta triplicar el volumen actual. Cubrimos de nuevo y en esta ocasión, dejamos levar 4 horas.

Tras las 4 horas, cortamos la bola por la mitad, ya que esta cantidad de ingredientes da para dos buenas alfiladas y amasamos para sacar el aire bien. Iremos viendo como deja de "soplar" y ya podremos dividir esta parte en tres churros para poder conformar la trenza. Hacemos lo mismo con la otra bola.

Por último, las ponemos en la bandeja de horno y las pintamos con un huevo batido previamente. Dejamos ahora levar las trenzas otra media hora. 




Para finalizar, horneamos a 180ºC sobre 30 minutos, todo dependerá del horno que tengas, el mío tiende a tardar un poco más, id controlando el color que va adquiriendo la masa o el olor porque os va a dejar un olor en casa, que vais a tener que controlaros para no intentar comerla caliente.

Por último, la sacamos, la dejamos reposar y tenéis una merienda o un desayuno de auténticos campeones. 

sábado, 22 de agosto de 2020

Ruta de las Foces de El Pino

Estamos en periodo vacacional y no puedo dejar de incluir la ruta que hicimos (en dos ocasiones) el pasado año. La hicimos dos veces porque la primera nos llovió y aunque intentamos seguir, empezó una tormenta y ya tuvimos que retirarnos. La segunda vez nos llovió un poquitín pero íbamos mejor preparados y no hubo tormenta eléctrica. Por favor, con tormenta ni os lo planteeis, es muy peligroso.

Esta ruta transcurre por el concejo de Aller, cercana a la localidad de El Pino. Para poder llegar a ella, partimos de Oviedo por la A-66 dirección León,  poco después de pasar Mieres, cogemos la salida 54 dirección Moreda y al Puerto de San Isidro (AS-112). A los 12 Km. de pasar Cabañaquinta, llegaremos al pueblo de El Pino, donde dejamos el coche. Si más o menos te fijas desde el coche ves letreros de la ruta y además, en la margen derecha hay una hilera de aparcamientos donde podemos dejar el coche sin problema. También puedes adentrarte en el pueblo pero me parece molestar a los vecinos y dependiendo del coche, la posibilidad de tener que maniobrar para dos pasinos más que vas a dar, no merece la pena.

Seguimos un camino asfaltado que nos llevó al inicio de la ruta, donde encontramos un puente sobre el río, que no se llama Pino, el río que atraviesa el pueblo es el Valmartín, el nombre de la ruta se debe al pueblo. y empezamos a subir por una carretera estrecha llegando en unos 400 m. al Molín del Peón, antiguo molino restaurado donde también hay un vivero de truchas. Se puede llegar con el coche  hasta aquí, pero lo que decíamos antes, hay poco espacio donde aparcar. Un poco más adelante, nos encontraremos una pequeña área recreativa con poco más de dos mesas pero muy agradable y en la misma orilla del río, que es donde paramos la primera de las veces que fuimos a hacer esta ruta para coger fuerzas. Poco antes nos entretuvimos en la primera fuente de la ruta, la fuente de la Salud. Hay que cruzar por el puente de piedra y tomar el camino de la izquierda para seguir la ruta de «Las Foces del Pino». El camino de suave ascenso transcurre a la vera del río y atraviesa un bosque de castaños y robles.

Según avanzas, la subida se hace más pronunciada y es cada vez más pedregoso, con una niña de 3 años nos costó un poco esta parte, en la que prevalecen hayedos y acebos, menos mal que ibamos viendo cabañas y pastos con vacas que iban haciendo el camino más entretenido para ellas. A medio camino puedes rellenar la cantimplora en la Fuente Gavalanceras, un antiguo bebedero de ganado.


Según he podido leer, esta ruta sigue una antigua calzada romana que usaban los vaqueros del concejo para llevar el ganado a las brañas altas en época estival, así como paso de peregrinos para cruzar a la provincia de León.
En esta primera parte de la ruta, avanzamos en ascenso entre prados y mucho árbol, castaño y sobretodo avellanos. Tras pasar la fuente, vemos como poco a poco el camino se va estrechando y nos vamos acercando al desfiladero, sólo tenemos que ver al fondo las paredes verticales.








El puente que aparece a continuación es la entrada al desfiladero, a partir de aquí nos espera la zona más espectacular de la ruta. La separación entre las paredes verticales de roca no excede los 6 m en algunas zonas y hay continuos saltos de agua y cascadas al margen del camino. Esto le da una belleza singular.


Este camino formaba parte del camino de los peregrinos que se dirigían a san Salvador en Oviedo, no me extraña que estos sitios de peregrinación hayan tenido tanta transcendencia porque siempre escogen parajes de una gran conexión con la naturaleza, normal que te asalte el misticismo. 


























Nosotros tardamos alrededor de 4 horas en hacer la ruta, pero porque hacíamos paradas por las pequeñas, por las fotos, etc.
¿Que os ha parecido la entrada de hoy? ¿Conocíais la ruta? ¿Soñamos?


sábado, 16 de mayo de 2020

Valle de la Angostura

Ya tenemos la primavera aquí al lado y con este sol y con días cada vez más largos parece que apetece más acercarnos a la naturaleza y disfrutar un día entero en ella, viendo como surgen las flores y como la hierba coge vigor y sale con fuerza. Pues os propongo un sitio para perderse si estais buscando algo así. ¿Se nota que empecé esta entrada antes de la cuarentena, eh? Esta es una de las últimas salidas que hicimos antes de encerrarnos en casa.
Creando recuerdos y no cosas
Se trata de una ruta por la zona de Rascafría, más allá del Paular. Si tenéis niños vais a tener un montón de cosas con las que alucinar: aparte de llevar el río al lado todo el rato y encontrar a lo largo del camino sitios donde tirar piedras, habrá muchas rocas gigantes, zonas de campo abierto donde correr, flores tipo azafrán que están saliendo, cascadas impresionantes, patos... Las nuestras las disfrutaron a rabiar. Para los adultos es un paseo agradable, sin dificultades y con un agua prístina, que refleja el paisaje y nos arrulla con su rumor durante todo el recorrido. 
La ruta se desarrolla en la zona norte de la comunidad de Madrid, en la zona entre Rascafría y el puerto de Cotos. Para llegar al punto de partida, tendréis que ir al aparcamiento que encontramos al lado de los restaurantes Pinosaguas y la Isla, entre los kilómetros 31 y 32 de la carretera M-604 entre Racafría y el puerto de Cotos. Desde el aparcamiento del área recreativa La Isla, vamos por un camino que nos lleva derechos a la orilla del arroyo Angostura, o río Lozoya, aguas arriba, por el mismo lado del aparcamiento, (derecho según subimos). Nada más salir del parking nos encontramos con un puente a nuestra izquierda que nos lleva al restaurante La Isla, por el que no tenemos que cruzar
Presa del Pradillo
El sendero sigue avanzando entre robles y hermosos ejemplares de pino albar, llegando enseguida a la cascada que forma la Presa del Pradillo. Tanto la cortina de agua como el tranquilo embalse que encontraremos en la parte superior forman un bello entorno que merece la pena contemplar sosegadamente.Nosotros escogimos esta tranquila zona que parece un espejo para detenernos y comer tranquilamente. Encontramos unos cuantos patos que hizo aún más entretenida la comida. La novedad de comer en el monte, comprarles un postre sorpresa de corazón y cosas así ya eran suficiente pero ver patos, ¡uff!, alucinan.
Nuestro comedor con vistas
El camino continua y se bifurca, el oficial un poco más arriba pero hay otro que ha ido haciendo la gente para no perder de vista el río. Nos encontramos en una zona repleta de majestuosos pinos, salteado de grandes rocas pero muy cómoda de caminar. Seguimos sin problemas el sendero bien marcado, que en todo momento lo llevamos pegados al río. Así, tras recorrer algo más de un kilómetro después de la presa, llegaremos a una pista que hemos de seguir hacia la izquierda.

Esta pista será nuestra senda a través del valle que no le resta un ápice de encanto a la ruta, porque seguiremos disfrutando del río y de las diferentes cascadas, puentes y formas de las rocas y además bajo la sombra de unos buenos pinos.

Nosotros tuvimos tanto entretenimiento que no llegamos a doblar la ruta, sino que dimos la vuelta sobre nuestros pasos, porque lo que queríamos realmente es disfrutar los cuatro de una salida a la naturaleza.Hicieron el lobo en las rocas, jugaron con la arena en los remansos del río, hicieron de trogloditas pintando dibujos con palos en las rocas... una maravilla, vamos. 
Solo una muestra de la maravilla de paisaje
Quien nos iba a decir que era una de nuestras últimas salidas, menos mal que la disfrutamos a tope, a ver si poco a poco, la gente se va concienciando un poco de en que vivimos y esto se levanta, pero bien, con prudencia, mascarillas y RESPETANDO LAS NORMAS Y LEYES, que para algo se hacen. 
¿Soñamos?



miércoles, 26 de febrero de 2020

Banda sonora de Gracias

Sí, dos entradas muy seguidas, pero es que tenía esta en la recámara desde hace tiempo y es tan... no sé, tan restauradora... Solemos decir siempre las críticas y tan poco sacar lo bueno y los agradecimientos... De lo malo hay tanto...

A ti, que llegaste por casualidad y me ayudaste sin saberlo a salir de un hoyo de desconfianza y negatividad y poco a poco te convertiste además, en mi amiga. Te aprecio mucho, Ado, te he copiado, pero es que representa tan bien esos tiempos en los que nos conocimos....

A mis chicos del datajá, igual no leerán nunca porque no les va este rollo pero esta canción me recuerda el optimismo y ganas de por la mañana cuando iba a trabajar con ellos. A mi amiga Ado le dieron la vida y a mi me devolvieron la fe, ellos saben. Gracias.



A Pablo, Comiendote a besos de Rozalen. Además de por lo obvio, que es mi pareja desde hace tanto, porque está a las buenas y a las malas, sobre todo en el segundo y me apoya cuando menos me lo merezco, cuando no hay quien me soporte y me sobrepaso. Esta canción no es que nos represente ninguna cita ni momento en la vida, pero es cantarla con esa sonrisa, así es como vivir contigo, a pesar de todo, sacarme una sonrisa en el momento que no me espero. Gracias.

A mis cuñados, mis compañeros de trajin con nuestras niñas, que otra cosa que agradecer los buenos momentos pasados en fines de semana, excursiones, navidades, que una versión del Asturias de Victor Manuel cantada con sus amigos. Esta es la canción que más emociona (o eso creo) a los asturianos sobre nuestra tierrina.


A mis queridos compañeros del MIS, que fueron tantos años y tantos buenos momentos vividos juntos, casi podemos casar nuestros hijos, la nueva generación. Gracias Antonio, Manuel, Lupita, Rubén, Nati, George, Alfieri, fuimos tantos...


A mi querida little princess, Ana, que nos conocimos de casualidad y con la que tenemos tantas conexiones, te dedico esta Nana de Dumbo porque me refleja esa delicadeza y magia que transmites. Amiga, arriba que puedes con todo. Tu vales mucho.

A la gente de la nueva generación que aporta, que lucha por tener un futuro, un planeta mejor, son nuestra esperanza y la de nuestros hijos, para ellos, esta canción que me requetencanta para levantar animo, High hopes de Panic at the disco

Y una canción que me recuerda a mis peques, les encanta cantar conmigo en el coche, en casa, en todas partes, me recuerda a campamento, piscina, verano y a sus sonrisas cantándola...
A mis hijas, Sofía

Y para mi familia, para los que están conmigo y que no están pasando por su mejor momento y los que nos han dejado, una canción que me recuerda mucho a ellos.


Ha sido liberador, e inspirador, espero que os guste. ¿Soñamos?