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lunes, 9 de enero de 2017

Fetuccini pirata (versión Gino's)

Este es uno de mis platos favoritos de este restaurante y como me parecía muy sencillo, no podía dejar de intentarlo. Se hace en un momento, no necesita gran preparación.No puedo evitar pensar en Marta mi ex-compañera de piso de Ramales que le privaba hacer un plato bastante parecido.

 En primer lugar os indico los ingredientes que tendremos que disponer para preparar la receta para cuatro personas :
Ingredientes:
2 cucharadas de aceite de oliva virgen
2 dientes de ajo
250 g gambas
sal
pimienta
2/3 guindillas picadas
3 tomates cortados en dados
150 ml de salsa de tomate
300 ml de leche evaporada
200 ml de caldo de pescado y marisco
perejil fresco
500 gr pasta

Elaboración:

Para empezar, iremos preparando la salsa a la vez que cocemos la pasta el tiempo indicado por el fabricante, una vez comience a hervir el agua y echando una cucharada de sal por cada litro de agua.

Para la salsa, ponemos el aceite de oliva a calentar en una sartén grande o en su defecto en una cacerola (pensad que aquí saltearemos todo al final). Añadimos el ajo picado y cuando comience a dorarse, añadimos las gambas y sazonamos.




Cuando las gambas ya estén cocinadas, añadimos el tomate en dados y la guindilla.Dejamos que se integre, removemos un par de minutos y entonces añadimos la salsa de tomate, la leche evaporada (la receta original es con nata, preferimos eliminar alguna caloría) y el caldo de pescado. Dejamos reducir la salsa a fuego medio y si gustamos añadimos el perejil fresco picado.

Para finalizar, la pasta cocida y escurrida la añadimos sobre la salsa, salteamos todo bien para que mezclen bien los ingredientes y desprendan el aroma y ya está listo para servir.

¿Verdad que es fácil? ¡Buen provecho!

lunes, 9 de noviembre de 2015

Pasta con Salmón ahumado y vodka

Buenas noches, hoy os traigo una receta con la leche evaporada Ideal, que fabricaba mi padre hace treinta años en mi pueblo... Es un buen sustituto de la nata, siendo más ligera pero conservando sus propiedades nutricionales. 

Para variar con respecto a las recetas anteriores, he traído hoy una receta de pasta, que da gran energía combinada con salmón ahumado y un poco de vodka que teníamos por ahí que no gastamos (no del bueno, que nos regaló una pareja muy querida antes de retornar a su pueblo, como se os echa de menos).

Como la salsa va a ser blanquecina y el salmón es rosadito, para que la comida no resultase tan sosa opté por prepararla con pasta de colores, hace muchos años que las usamos de gallo, con y sin huevo y nos encanta. En este caso usamos de Hacendado, pero salieron igual de ricas. 

Ingredientes (4 personas)

250 gramos de pasta, yo en este caso usé margaritas de colores.
200 gramos de salmón ahumado cortado en tiras.
50 ml de vodka
1 cebolla
1/2 brick de leche evaporada ideal
1 pizca de eneldo

Elaboración

Comenzamos cociendo la pasta como indique el fabricante con agua y sal. Para la salsa, vamos pochando la cebolla a fuego lento hasta que se quede transparente. 

Una vez transparente la cebolla agregamos el salmón ahumado cortado en tiras, y lo rehogamos unos 30 segundos para que no se haga mucho.
Una vez hemos rehogado la cebolla y el salmón,  añadimos el vodka y lo flambeamos con un mechero. Por si os da miedo flambear podéis dejar que se evapore todo el alcohol y el resultado es el mismo. 

Añadimos la leche evaporada Ideal de Nestle y una pizca de eneldo. 
 Dejamos cocinar a fuego lento unos 5 minutos.

Añadimos la pasta escurrida previamente sobre la salsa y dejamos que se haga a fuego muy lento dos minutos para que se impregne del sabor de la salsa en lugar de emplatar directamente.   

Y ya está, emplatamos nuestra rica receta de pasta con salmón ahumado, que quedó rica rica, hasta los paladares más exigentes querían repetir, jaja...








domingo, 26 de octubre de 2014

Tallarines al salmón

El plato de hoy es muy completo, estamos mezclando los hidratos de carbono de absorción lenta que nos aporta la pasta y las propiedades nutritivas del pescado. Las beneficiosas cualidades del salmón lo han convertido en uno de los clásicos entre los pescados azules, fresco o ahumado es uno de los más solicitados. Por cierto, para no variar, es un plato que además de completo en cuanto a sus cualidades nutritivas, no exige para nada ser un chef o un cocinero profesional, es muy sencillo de elaborar.

Recuperando la tradición de otras entradas de recetas, me gustaría detallar un poco el contenido nutricional de la misma, pues creo que siempre es importante tener en cuenta los factores positivos (o negativos) que pueda tener una receta. 

Información nutricional

La pasta es un alimento hecho a base de harinas de trigo y otros elementos en menor cantidad (como sodio) el cual podemos definir como una fuente alta de carbohidratos en nuestra dieta (cabe señalar que la dieta ideal debe de contener un mayor numero de carbohidratos que de proteínas y grasas), se exalta su bajo contenido de grasas y sus grandes propiedades en el organismo. La pasta por si sola contiene vitaminas E y B (en muchas ocasiones encontraremos que están adicionadas y enriquecidas), además de contener un porcentaje aceptable de fibras.

Los beneficios de la pasta, se podrian resumir en los siguientes:
Baja los niveles de colesterol
Ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre
Su consumo es ideal para personas hipertensas
Ayuda a mantener el peso corporal en cantidades adecuadas


El salmón es un pescado azul o graso que aporta unos 11 gramos de grasa por cada 100 gramos de carne, un contenido similar al de las sardinas, el jurel o el atún. La grasa es rica en omega-3, que contribuyen a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos plasmáticos, y además aumentan la fluidez de la sangre, lo que previene la formación de coágulos o trombos. Por este motivo, se recomienda el consumo habitual de salmón a la población general, y en particular en caso de trastornos cardiovasculares. El salmón es una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico, al igual que el resto de pescados.

En cuanto a vitaminas, destaca la presencia de algunas pertenecientes al grupo B como la B2, B3, B6 y B9 y B12. Éstas permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos, es decir, hidratos de carbono, grasas y proteínas e intervienen en procesos de gran importancia (formación de glóbulos rojos, síntesis de material genético, funcionamiento del sistema nervioso y del sistema de defensas, etc.). No obstante, la cantidad presente de estas vitaminas no es muy significativa si se compara con otros alimentos ricos en estos nutrientes.

La riqueza en grasa del salmón hace que contenga cantidades interesantes de algunas vitaminas liposolubles como la A y la D. La A contribuye al mantenimiento, crecimiento y reparación de las mucosas, piel y otros tejidos del cuerpo. Además, favorece la resistencia frente a las infecciones, es necesaria para el desarrollo del sistema nervioso y para la visión nocturna. También interviene en el crecimiento óseo, en la producción de enzimas en el hígado y de hormonas sexuales y suprarrenales. La vitamina D regula los niveles de calcio en la sangre y favorece la absorción y fijación de este mineral en los huesos.

Es fuente de magnesio y yodo, y su contenido medio de hierro es inferior al de la mayoría de los pescados. El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos. También forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante. El yodo es indispensable para el buen funcionamiento del tiroides , así como para el crecimiento del feto y el desarrollo de su cerebro.

Detalle de la elaboración
Ingredientes
500 g de tallarines
2 lonchas gruesas (alrededor de 2 cm ancho) de salmón fresco (en mi caso, congelado)
250 ml de nata para cocinar
1 cucharadita de eneldo picado
sal y pimiental (al gusto)
2 dientes de ajo
agua abundante para cocer la pasta
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Preparación de la salsa de nata y salmón

Lavamos el salmón y le quitamos la piel. Lo secamos para eliminar bien el agua sobrante, para evitar que la suelte en la salsa y que esta nos quede más ligera de lo esperado.
Cortamos el salmón en dados y lo reservamos en un plato.
Pelamos y cortamos muy finos los dientes de ajo. Es necesario eliminar la parte central, donde germina, para evitar que nos repita su sabor. Vertemos un buen chorro de aceite de oliva en una sartén y pasamos el ajo a fuego lento durante unos dos minutos, hasta que empiece a tomar un color dorado.
Por otro lado, salpimentamos al gusto los dados de salmón y los añadimos a la sartén con el ajo, remosvemos todo con la cucharta de madrea durante 2-3 minutos. Finalmente, espovoreamos por encima la cucharada de eneldo picado y añadimos la nata líquida. Vamos meclando todos los sabores bien, dejando que vaya reduciendo la salsa hasta que comience a burbujear, que será cuando la retiraremos del fuego.

Corregimos el sal si hiciera falta y agitamos la sartén suavemente para integrar bien los sabores de la salsa. Un truco para que nos quede mejor el plato es tener la salsa de nata y salmón ya lista antes de que la pasta se añada al agua. La salsa debe esperar a los tallarines y no al revés.
Calentamos el agua con una cucharada de aceite y sal en una cazuela e incorporarmos la pasta cuando el agua hierva. A continuación, añadiremos la pasta, siempre junta y la removemos con una cuhara de madera para que los tallarines no se peguen y queden sueltos. Los dejaremos en cocción tanto como recomiende el fabricante. Una vez transcurrido este tiempo, escurrimos la pasata y la juntamos con la salsa de salmón dejandolo a fuego lento y removiendo para que la pasta vaya adquiriendo el sabor de la salsa incorporada.