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domingo, 29 de mayo de 2016

Ruta de los pueblos rojos y negros de Segovia

Muy cerca de Madrid,  en los alrededores de la bonita localidad de Riaza, en la provincia de Segovia, se encuentra una comarca rural caracterizada por los colores de su arquitectura, que les da un tono característico, es lo que se conoce como la ruta de los pueblos rojos y negros. Esta ruta se extiende también por la cercana provincia de Guadalajara si bien nosotros en su día hicimos una pequeña incursión en la zona, disfrutando también de la hermosa villa de Riaza. 

Para llegar hasta allí saldremos de Madrid por la A-1, hasta el kilómetro 105, donde tomaremos la N-110, sentido Soria, llegando rápidamente a nuestra primera parada de la ruta, Riaza. Este pueblo no pertenece a la ruta de los rojos o negros, pero es muy bonito, tiene una Plaza Mayor muy bonita, rodeada de edificios con soportales, de forma circular y llenos estos soportales de restaurantes que ofrecen cochinillo, lechazo, lo tradicional en la zona. 

Riaza se merece un paseo por su zona vieja y una visita al parque que hay a la entrada de Riaza si tenéis niños, porque es una chulada. Enorme y lleno de columpios y toboganes de todos los tamaños y formas.


domingo, 25 de octubre de 2015

Un paseo por el hayedo de Pedrosa

No sé a vosotros pero a mí el ambiente del otoño me encanta, las temperaturas bajan, el calor también, se levanta ese viento que arrastra nueces, castañas, higos, aparecen los crocus por el monte y el bosque se va llenando de una alfombra de hojas.

Si hay algo que es espectacular es el ambiente otoñal en bosques con castaños o hayas.A mí personalmente me parece que pocas cosas se les puede igualar, ese colorido y ese ambiente ensoñador que te hace transportarte a los cuentos de xanas, hadas y duendes de nuestra infancia.Te invita a reflexionar acerca de como lo más sencillo y perfecto para disfrutar y hacerte sentir bien, no tiene que ver con dinero. La naturaleza es extraordinaria.

Hace 3 años, hacia mediados de noviembre, nos acercábamos a la sierra de Gredos (Ávila) que estaba en pleno esplendor otoñal, con los árboles con tonalidades amarillentas sembrando los caminos y carreteras. Es una zona preciosa a la que me gustaría volver en breve. Dicen que el castañar de El Tiemblo, cercano a la zona de la que doy testimonio, es un espectáculo que no te puedes perder. Como muestra de aquella visitina que hicimos os dejo un par de fotografías, me parecen (soy subjetiva, claro) alucinantes y verlo, más.
Guisando (Ávila)

Arenas de San Pedro (Ávila)
Pero si hay un árbol que adquiere unas tonalidades de lo más espectaculares en esta época es el haya. No estando en Asturias donde Muniellos, Somiedo o esas foces del río Infierno que ahora tienen que estar rindiendo honor al nombre que les dieron, nos planteamos varias opciones cercanas a Madrid. Los hayedos más cercanos son el Hayedo de Montejo, en la provincia de Madrid y del que hemos oido hablar maravillas y el hayedo de la Tejera Negra, en Guadalajara. Ambos tienen una importante extensión de terreno, con visitas guiadas, una serie de rutas para todos los públicos pero un pequeño problema, del cual deriva su adecuada conservación: restricción de acceso. Tienes dos opciones, o hacer reserva de visita vía web o llegar allí y si tienes suerte, acceder. Por ello, investigando pues ya me moría de ganas por ir de monte, di con este pequeño y encantador hayedo que, a diferencia de otros hayedos de la zona centro, a no presenta restricciones de acceso, por lo que nos permitirá ascender a una de las cimas más características de la sierra de Ayllón, el Pico de la Silla, excelente mirador sobre la meseta segoviana.





De corpulentas y voluminosas formas, las ramas de algunos de estos árboles arrancan desde el mismo suelo. Mejor andar con precaución, sobre todo si la visita coincide con un día otoñal, cuando el suelo está cubierto de hojarasca. Las ramas se esconden debajo y el tropezón/ resbalón suele ser inevitable. Las gruesas y retorcidas ramas, tienen origen en que los árboles fueron talados hace mucho tiempo –hasta mediados del siglo XX existió una fábrica de sillas en la vecina aldea de Riofrío de Riaza–, brotando de aquellos tocones las ramas que hoy se ven.



El Hayedo de La Pedrosa es uno de esos lugares que a todos nos sale llamarlos encantadores. Sobre todo, si os pasa como a mí que os gusta ir con la cámara para fotografiar todos los rincones... he de decir que más de una vez me quedé con la cámara en la mano, ensimismada por el magnífico colorido y entorno natural.Sus 87 km2 de superficie, el hermano pequeño del hayedo de Montejo y la Tejera negra, tiene la ventaja de que es menos conocido, por lo tanto con menos aluviones de gente queriendo llegar y además, como es pequeño acabas pronto con el recorrido y no requiere mucha preparación. 
Sobre un suelo con afloramientos de cuarcita, crecen envejecidas y retorcidas hayas centenarias sobre un manto de hojas, liquen, y musgo.
Por mucho que intentemos reflejar con una foto su belleza, creo que no hay comparación a verlo en directo. Los colores naranjas, rojos, amarillos y verdes se mezclan formando una estampa llena de magia, asomando setas por la base de los árboles. 

La verdad es que el hayedo es precioso y junto a él hay un pinar que no tiene nada que envidiar.Debido a que hay varias zonas de aparcamiento y las primeras son muy reducidas (cabrán 2 o 3 coches), decidimos dejar el coche en el aparcamiento grande, situado en la zona más alta y cercana al pinar, con lo que disfrutamos de la pradera y el pinar al principio para dejar lo mejor, el interior del hayedo, para el final.


Para poder llegar hasta este lugar, tendréis que dirigiros hacia la localidad de Riaza y allí tomar el desvío a Riofrío. El hayedo se encuentra una vez pasada esta localidad hacia Majaelrayo. Para los urbanitas que no estén muy acostumbrados a internarse por pequeños pueblos, comentar que la carretera se estrecha y empeora cuando tomas la salida de Riofrío, pero el firme está bien y se circula perfectamente. 

martes, 4 de marzo de 2014

Senda a la Laguna de Peñalara

Porque no todo van a ser rutas por Asturias, que por suerte o por desgracia vivimos en Madrid, hoy incluyo una ruta muy fácil que hicimos en la sierra madrileña. Tan fácil es, que la hicimos en plena ola de calor en verano y no morimos en el intento, jeje... Se nota que a esa altitud un poco refresca, aunque mi cara dijese lo contrario....

Es una ruta muy conocida, fácil de hacer, bien señalizada y que se puede realizar con tranquilidad, mucha tranquilidad en una tarde...
Iniciamos la ruta en el puerto de Cotos, al cual se puede llegar desde Navacerrada o Rascafría. Desde aquí surgen varias rutas, por eso hay que fijarse un poco en los carteles, la nuestra son 2400 metros de distancia (sólo ida) y se tarda entre hora y hora y media en hacer el ascenso a la laguna. Es decir, en total serían como unas tres horas con calma y una distancia asumible para gente que no hace ejercicio regularmente.

En el aparcamiento del Puerto de Cotos, encontramos una valla de madera a la izquierda de la Venta Marcelino donde se nos indican las distintas rutas y el inicio del camino. Al principio, es solo subida, por un camino empedrado y luego ya se transforma en una pista de tierra.

Un poco más adelante está el Mirador de la Gitana, desde el cual podemos divisar las cumbres de la sierra, tenemos en relieve los distintos picos señalados. Un poco más arriba nos desviamos hacía la derecha, para coger una senda que bordea el Valle del Lozoya, con unas vistas magníficas de la sierra. A lo largo de todo este recorrido iremos dejando hasta tres fuentes a nuestro lado, aunque nosotros llevábamos nuestro propio suministro de agua mineral, por si las moscas.
Mirador de la Gitana
Detalle del camino de ascenso con vallado para el ganado
Detalle de las vistas desde el camino de ascenso
El Circo de Peñalara (circo glaciar como forma de relieve originada por la erosión del hielo en las zonas de alta montaña en la era cuaternaria.Aparece en la zona alta de montaña, allá donde se acumula y compacta el hielo que se va deslizando valle abajo.Su forma es similar a un anfiteatro, por su hondonada y sus altas paredes verticales) se puede ver desde el Chozo de la Hoya, donde se unen varios arroyos en una pequeña presa.Además, podremos observar vacas y, como nos ocurrió a nosotros, ciervos, pastando por esta zona.Algo muy habitual en Asturias, y más en mi zona, pero que aquí en Madrid me ha sorprendido. Desde aquí subiremos por un sendero de madera hasta la laguna, la cual se encuentra cercada con un cable para preservar el entorno.Aquí nos podemos sentar y disfrutar del paisaje singular. 




Vistas tras pasar por el Chozo de la Hoya
Vacas pastando durante el recorrido
Detalle del arroyo y el sendero de madera tras pasar el Chozo de la Hoya


Ciervos pastando vistos desde el Chozo de la Hoya
Camino de ascenso a la laguna de Peñalara
Foto para la posteridad
Laguna Peñalara