Mientras soñaba Un espacio para compartir todo aquello que se me pase por la cabeza. Pensamientos, viajes, naturaleza, cocina, moda, música... ¡Anímate a soñar conmigo!
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sábado, 18 de octubre de 2014

El televisor

Mientras oraba antes de acostarse, un niño pidió con devoción:
"Señor, esta noche te pido algo especial: conviérteme en un televisor. Quisiera ocupar su lugar. Quisiera vivir lo que vive la tele de mi casa. Es decir, tener un cuarto especial para mí y reunir a todos los miembros de la familia a mí alrededor.
"Ser tomado en serio cuando hablo. Convertirme en el centro de atención y ser aquel al que todos quieren escuchar sin interrumpirlo ni cuestionarlo. Quisiera sentir el cuidado especial que recibe la tele cuando algo no funciona.
"Y tener la compañía de mi papá cuando llega a casa, aunque este cansado del trabajo. Y que mi mamá me busque cuando esté sola y aburrida, en lugar de ignorarme. Y que mis hermanos se peleen por estar conmigo.
"Y que pueda divertirlos a todos, aunque a veces no les diga nada. Quisiera vivir la sensación de que lo dejen todo por pasar unos momentos a mi lado".
"Señor, no te pido mucho. Sólo vivir lo que vive cualquier televisión".
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Reflexión:
Este cuento nos invita a reflexionar sobre la calidad de nuestro tiempo, sobre qué cosas merecen nuestra atención. Muchos escapamos de la rutina diaria a través de cosas “vacías” como la televisión, juegos de ordenador, salir de juerga, chats, u otras cosas que absorben nuestro tiempo más de lo necesario. A veces nos centramos demasiado en cosas que no nos aportan nada ni nos enriquecen (o que incluso nos perjudican) descuidando cosas importantes: intentemos priorizar nuestro tiempo y dedicarle nuestra atención a cosas que lo merecen en su justa medida.


jueves, 31 de enero de 2013

Pequeños gestos

¡Hola de nuevo!
¿Verdad que muchas veces nos parece que la sociedad se está deshumanizando, que cada vez somos más como animales, a la defensiva, que respondemos con agresividad? Quizás todo ello viene derivado del mayor estrés que hay en la vida actual, que nos hace responder con ese instinto primitivo.
Os pongo la definición de estrés y distrés, pues hice un curso sobre este tema en particular (a conocerlo y manejarlo ) y es muy interesante, puesto que incluso tiene una parte positiva.






El estrés incluye ‘distrés’, con consecuencias negativas para el sujeto sometido a estrés, y ‘eustrés’, con consecuencias positivas para el sujeto estresado. Es decir, hablamos de eustrés cuando la respuesta del sujeto al estrés favorece la adaptación al factor estresante. Por el contrario, si la respuesta del sujeto al estrés no favorece o dificulta la adaptación al factor estresante, hablamos de distrés.

Por poner un ejemplo: cuando un depredador nos acecha, si el resultado es que corremos estamos teniendo una respuesta de eustrés (con el resultado positivo de que logramos huir). Si por el contrario nos quedamos inmóviles, presas del terror, asustados, estamos teniendo una respuesta de distrés (con el resultado negativo de que somos devorados… y eso no es agradable). En ambos casos ha habido estrés. Se debe tener en cuenta, además, que cuando la respuesta estrés se prolonga demasiado tiempo y alcanza la fase de agotamiento, estaremos ante un caso de distrés.



Como consecuencia del estrés malo (prefiero pensar esto y no que somos malos por naturaleza) puedes encontrarte todos los días situaciones que incrementan estos niveles de agresividad que ves en la gente. (Que si uno te estrella la puerta de entrada a la estación en la cara, que si otro le "roba" el sitio a una anciano y ni se inmuta, que si una persona mayor no sabe sacar un billete de metro en las máquinas automáticas y nadie le ayuda... )




Os incluyo este video para ver si entre todos podemos inclinar un poco la balanza y poder vivir el día a día con una sonrisa, haciendo pequeñas cosas que nos harán un poquito más grandes como personas...




Te deja ganas de hacer el bien a los demás, cosa tan extraña en estos días...