Mientras soñaba Un espacio para compartir todo aquello que se me pase por la cabeza. Pensamientos, viajes, naturaleza, cocina, moda, música... ¡Anímate a soñar conmigo!
Mostrando entradas con la etiqueta bondad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bondad. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de abril de 2018

Que descubras

Que descubras la serenidad y tranquilidad en un mundo imposible de entender.
Que el dolor que has vivido y los problemas que has experimentado, te den el poder de caminar por la vida enfrentando cada situación con optimismo y valor.
No olvides que habrá seres cuyo amor y comprensión siempre estarán contigo, aun cuando te sientas solo.
Que descubras suficiente bondad en otros para creer en un mundo de paz.
Que una palabra generosa, un abrazo y una sonrisa sean tuyos todos los días de tu vida.
Que puedas dar estos regalos tanto como recibirlos.
Recuerda el sol aun en medio de la tormenta.
Enseña amor a aquellos que odian, y deja que ese amor te fortalezca.
Recuerda que aquellos seres cuyas vidas has tocado y aquellos otros que han dejado su huella en ti, siempre ocuparán un lugar especial en tu corazón.
No importa si el encuentro fue corto y no lo que tu esperabas o deseabas.
No te preocupes demasiado por lo material.
Valoriza más la bondad y generosidad que habitan en tu corazón.
Que encuentres tiempo cada día para apreciar la belleza y el amor que te rodean.
Realiza que como seres humanos tenemos muchas cosas en común pero en el fondo todos somos diferentes.
Aprecia y respeta las diferencias.
Lo que sientes que careces en el presente puede ser tu fortaleza en el futuro.
Que veas un futuro lleno de posibilidades.
Que encuentres suficiente fortaleza en tu interior para determinar por tí mismo tu valor, y no dependas de la opinión de otros para reconocer tus habilidades.


jueves, 13 de noviembre de 2014

Las tres rejas

El joven discípulo de un filósofo sabio llega a casa de éste y le dice:
- Oye maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia.....
- !Espera! - lo interrumpe el filosofo - ¿ya hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?
- ¿Las tres rejas?
- Si. La primera es la verdad. ¿Estas seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
- No. Lo oí comentar a unos vecinos.
- Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien?.
- No, en realidad no. Al contrario...
- !Ah, vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?
- A decir verdad, no.
- Entonces, dijo el sabio sonriendo
- Si no es verdad, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido.




Reflexión: Muchas veces nos preopupamos por cosas que si las pasáramos por el filtro de las “tres puertas” no merecerían la pena. Es importante valorar y reflexionar antes de gastar energía en asuntos que no lo merecen.

jueves, 31 de enero de 2013

Pequeños gestos

¡Hola de nuevo!
¿Verdad que muchas veces nos parece que la sociedad se está deshumanizando, que cada vez somos más como animales, a la defensiva, que respondemos con agresividad? Quizás todo ello viene derivado del mayor estrés que hay en la vida actual, que nos hace responder con ese instinto primitivo.
Os pongo la definición de estrés y distrés, pues hice un curso sobre este tema en particular (a conocerlo y manejarlo ) y es muy interesante, puesto que incluso tiene una parte positiva.






El estrés incluye ‘distrés’, con consecuencias negativas para el sujeto sometido a estrés, y ‘eustrés’, con consecuencias positivas para el sujeto estresado. Es decir, hablamos de eustrés cuando la respuesta del sujeto al estrés favorece la adaptación al factor estresante. Por el contrario, si la respuesta del sujeto al estrés no favorece o dificulta la adaptación al factor estresante, hablamos de distrés.

Por poner un ejemplo: cuando un depredador nos acecha, si el resultado es que corremos estamos teniendo una respuesta de eustrés (con el resultado positivo de que logramos huir). Si por el contrario nos quedamos inmóviles, presas del terror, asustados, estamos teniendo una respuesta de distrés (con el resultado negativo de que somos devorados… y eso no es agradable). En ambos casos ha habido estrés. Se debe tener en cuenta, además, que cuando la respuesta estrés se prolonga demasiado tiempo y alcanza la fase de agotamiento, estaremos ante un caso de distrés.



Como consecuencia del estrés malo (prefiero pensar esto y no que somos malos por naturaleza) puedes encontrarte todos los días situaciones que incrementan estos niveles de agresividad que ves en la gente. (Que si uno te estrella la puerta de entrada a la estación en la cara, que si otro le "roba" el sitio a una anciano y ni se inmuta, que si una persona mayor no sabe sacar un billete de metro en las máquinas automáticas y nadie le ayuda... )




Os incluyo este video para ver si entre todos podemos inclinar un poco la balanza y poder vivir el día a día con una sonrisa, haciendo pequeñas cosas que nos harán un poquito más grandes como personas...




Te deja ganas de hacer el bien a los demás, cosa tan extraña en estos días...