lunes, 15 de diciembre de 2014

La luna

Buenas noches, después de unos cuantos días sin actualizar me animo a incluiros esta entrada con una moraleja y un corto de categoría. Esta bonita historia es de origen estadounidense, escrita, dirigida y animada por Enrico Casarosa y nominada a un Oscar en 2012.




Es la historia de tres generaciones: padre, hijo y abuelo.Se trata de un ritual de iniciación en el tradicional oficio de la familia. Algunos trabajos, muchos de ellos en extinción, se pasan de padres a hijos, de generación en generación. Quizás sea por su dificultad, quizás por excentricidad, o como en éste caso, por ambos.“La Luna” narra la historia de un abuelo, un padre y el hijo aprendiz de barrendero lunar. El niño demuestra como aprender sin renunciar al pasado pero siendo uno mismo. 


En este corto aprenderemos acerca de la dedicación,la creatividad, la ternura, la constacia, la paciencia, el respeto y aprendizaje de los mayores, poner el corazón en todo lo que haces, tener en cuenta los pequeños detalles... la imagen de abuelo, padre y nieto viajando por el mar para desempeñar un trabajo que pasa de generación en generación. Creo que es algo que se está perdiendo, sobre todo porque las inquietudes de los más jóvenes, les llevan por caminos distintos a los de su familia. Yo soy la primera que defiende el que cada uno estudie, trabaje o desempeñe algo que realmente le apasione... Pero es conmovedor ver varias generaciones de una misma familia trabajando en lo mismo.

Profundizando en esta idea, además de la estética y la música, que no podían ser más entrañables, las acciones tienen también un gran trasfondo. El pequeño jamás ha trabajado, no sabe como tiene que actuar y tanto el abuelo como su padre intentan imponerle su modo de trabajar. Dos generaciones haciendo un mismo trabajo pero de forma distinta. Esto le hace pensar al niño en que cada uno hace bien su trabajo sin necesidad de hacerlo del mismo modo, por lo que entiende que el también puede encontrar su sello personal que le diferencie de los demás. Porque aprender a desenvolverse solo en la vida es el signo más claro de madurez. Y aunque sigas en principio un camino marcado, siempre encontrarás el tuyo propio.


Un cortometraje que te deja obnubilada, yo nunca me había imaginado la luna de ese modo, ni la atmosfera de la luna y las estrellas, ni mucho menos el trabajo de la familia. Es de agradecer en esta época que incluya también una pequeña serie de valores, ya que ayuda a compartirlo en familia.

Un corto de calidad que sabe a cuentos de siempre. 

Buenas noches, sueña conmigo... 



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Sueña conmigo...