miércoles, 3 de mayo de 2017

Caldo de pollo casero

El caldo casero es algo que no debe faltar en casa y que requiere poco esfuerzo y revierte no solo en el caldo sino también en el sabor de muchos otros platos donde el caldo puede ser utilizado.

A veces tiramos de sopas preparadas o caldos comprados cuando es muy fácil preparar uno y no lleva tanto tiempo. Yo soy la primera que uso pastillas o caldos preparados pero la verdad que cuando lo haces tú mismo ahorras un montón de dinero, haces comer mejor a tu familia y a ti. Aparte del sabor, como el que haces a tu gusto, ninguno, mmm que rico.

Además, con este caldo puedes preparar una sopa que es la cena ideal para los pequeños de la casa, toman verduras y proteínas en el mismo plato.

Las verduras que utilizo habitualmente no son muchas, va en gustos, pero casi cualquiera le puede dar un toque delicioso y enriquecerlo aún más en vitaminas.

Pocas cosas tan reconfortantes y buenas para el organismo como un buen caldito hecho en casa. Sí, estamos en mayo pero es que esta receta lleva mucho tiempo en la recámara y que quereis aún con algo de calor a veces cae una sopa para cenar. Por eso he pensado que debía publicarla, además de que siempre la podéis usar para fondo de arroces, pasta y otras comidas...

Ingredientes:
2 contramuslos de pollo
1 hueso garrón
1 cebolla
2 puerros
2 zanahorias
1 apio
sal
aceite de oliva
Pimienta

Elaboración

Salpimentamos los contramuslos y los ponemos a dorar junto con el hueso garrón en una cazuela en la que habremos añadido una cucharada de aceite de oliva. No es necesario que se hagan, la función de esto es para intensificar el color y sabor de la carne en el caldo.

Mientras se pasa la carne, vamos preparando las verduras. Pelamos la cebolla y las zanahorias. El apio, sin embargo, lo afeitamos con un pelapatatas  y lavamos. En cuanto al puerro, eliminamos la capa externa y limpiamos bien por dentro para limpiar los posibles restos de tierra.

Una vez se haya hecho la carne, la retiramos para eliminar el exceso de grasa y los posibles restos de carne que pudiera quedar. Una vez hecho esto, volvemos a añadir el pollo y sobre él, la verdura sin trocear. A continuación, vertemos 2 l de agua y añadimos la sal.

A partir de aquí, dejaremos cocer a fuego medio-bajo durante 1 h y 15 aproximadamente. Una vez esté listo, retiramos la verdura y el pollo (que podremos reutilizar en otras recetas) y colamos el caldo resultante.

Os recomiendo desgrasarlo, para ello dejarlo que enfríe,  y  retirar con una cuchara la capa de grasa que se habrá solidificado en la superficie.


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