lunes, 24 de octubre de 2016

Magro de cerdo con tomate

Hola a todos, os traigo nuevamente una receta, esta es de esas recetas de toda la vida que de uno u otro modo se han hecho tradicionalmente en todas las casas, no me digáis que no, deja un olorcito en casa mientras la estás haciendo... Está muy rica, se prepara en nada y su resultado en muy bueno, ya si lo acompañáis de una ensalada tenéis un menú completo. Y tiene salsita rica para mojar, o sea que ya sabéis, a darle al pan que no engorda como nos han querido meter en la cabeza.

Mi marido es muy tiquismiquis con las comidas, pero cuando algo le gusta, no se cansa de ello. Pues cuando se lo hizo, lo cenó, lo comió y lo volvió a cenar el día siguiente. Y es que esta salsita, que no deja de ser como un pisto está riquísima, en mi casa triunfa. Yo lo hice con magro de cerdo, pero con ternera, pollo o incluso bonito, tiene que estar de muerte.Ya me contaréis. 

Ingredientes:
1kg de magro cerdo
1 cebolla
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
500 g de tomate frito
1 diente de ajo
1/2 vaso de vino blanco
sal
pimienta negra
tomillo (opcional)
aceite oliva

Elaboración:
En primer lugar salpimentamos la carne al gusto. A continuación, añadimos aceite a una olla, que cubra bien el fondo y sofreímos la carne a alta temperatura para que ésta se quede sellada. Cuando lo esté, la sacamos y reservamos en una fuente.

En esa misma olla, echamos un poco más de aceite y en él rehogamos la cebolla picada y el ajo hasta que cojan color. Añadimos luego el pimiento verde y rojo troceado y rehogamos todo junto unos dos/tres minutos, hasta que comience a ablandarse, para añadir en este momento la carne y el caldo que ésta haya podido desprender y rehogamos nuevamente para que se integre con el resto de la verdura.Una vez hecho ésto, añadimos el vino a fuego medio alto para que hierva y así se evapore el alcohol.


En último lugar, añadimos la salsa de tomate y si lo consideramos podemos añadir una pizca de tomillo. Dejamos cocer a fuego bajo (para que hierva lo mínimo) hasta que la carne se quede blandita (yo la dejé en torno a 1 hora/ 1 hora y media), revolviendo de vez en cuando para que no se quemase. Si la carne se quedase seca, podemos añadir más tomate o agua a la olla.

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