domingo, 3 de abril de 2016

Ruta a la cascada del Xiblu y el hayedo de Montegrande

La ruta que os traigo hoy transcurre por uno de los hayedos de mayor extensión de Asturias, por lo que la época ideal (es mi opinión) sería el otoño donde las hayas adquieren esas tonalidades rojizas tan espectaculares.

Además del hayedo, como punto final encontrarás una de las cascadas más espectaculares del Principado. La ruta se encuentra situada dentro del municipio de Teverga, en el sur de Asturias, faltando poco para llegar al puerto de Ventana, dentro del Parque Natural de las Ubiñas-La Mesa. Podemos acceder allí desde la autovía A-64, pasar a la A-66 Oviedo, tomar la salida 31 y coger la A-63 autovía de La Espina. Tomar la salida 9 dirección N-634 Trubia para después coger el desvío de la AS-228 a Proaza y Teverga. En Caranga la carretera gira bruscamente a la derecha indicando ya San Martín. Al llegar aquí, una glorieta nos indica a la izquierda el puerto de Ventana que cogemos y tras circular unos kilómetros por la carretera AS-228 y pasar el kilómetro 42, vemos un pequeño aparcamiento de tierra a la derecha, con el cartel de la ruta y unos paneles informativos de las especies arbóreas que encontraremos en el trayecto.


Una vez hemos llegado a este punto podemos comenzar nuestra ruta, que no tiene ninguna pérdida, en ningún momento hasta que lleguemos a la cascada deberemos de abandonar la pista por la que transitamos.El recorrido se dividirá en dos tramos, uno inicial practicamente llano de 4 kms de longitud, recomentado para todos los públicos, familias con niños, etc y una segunda parte con un terreno más embarrado y estrecho y no apto para niños pequeños o no acostumbrados a largas rutas. 



La parte inicial es muy fácil, tanto que podemos hacerla con niños pequeños o en carrito, disfrutando del bosque de hayas en todo su esplendor.Recorre el hayedo de Montegrande 4 kms hasta llegar al río Fundil, ya cercano a la cascada donde finaliza la pista. 

El segundo tramo de la ruta será un itinerario más abrupto y, por tanto, no apto para niños y no accesible para todos los públicos. En este punto, la ruta de apta para todos los públicos cambia totalmente, ya no es un acceso cómodo y se convierte en un diminuto pasillo embarrado que discurre entre zarzas y árboles y que va ganando pendiente según tomamos la bifurcación hacia La Cascada del Xiblu.

Tras cruzar un arroyo pasando por un puente de madera, llegamos a la bifurcación y nos faltará como un kilómetro para llegar a la Ferviencia. Los últimos metros hasta las cascadas son complicados porque aparte de estrechos y pendientes, es difícil el cruce con otros senderistas.


 


Pronto comienza a oírse el agua de la cascada del Xiblu y vislumbramos entre las hayas y robles las tres cascadas que parecen una, la mayor de más de 30 metros de caída con un desarrollo total de unos 100 metros, como era verano no traía tanta agua pero aún así impresiona, hay que ver que la mitad está cubierto por los árboles, si hubiera llegado a la cima la podríais ver con mayor detalle.

Parece ser que el nombre le viene de que el sonido que generan junto con el azote del viento generan una especie de silbido.

Esta ruta senderista de Asturias tiene una primera parte (300 metros) accesible para minusválidos, ya que el camino está adaptado.

La vuelta se realiza por el mismo camino disfrutando del bosque con la luz a nuestra espalda y descubriéndonos otro bosque diferente del de la ida. En total, ida y vuelta, con paradas, son unas 4 horas y media. 

¿Soñamos? Espero vuestros comentarios. 



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